viernes, 30 de noviembre de 2018

Por Corregir.


No siempre los familiares directos de un paciente bipolar, entienden que la persona no es enferma mental, sino que padece de un trastorno del ánimo, que  se activa al verse afectado por problemas emocionales,  los que por temor no sabe resolver, independiente de esto, la persona está capacitada incluso, para desarrollar una actividad profesional. 

Por más que estén informados sobre el diagnóstico, existen personas que no cambian de actitud con el paciente, manteniendo por años un sentido de vigilancia como si la persona sufriera de  una epidemia.

La explicación no es fácil de encontrarla, uno puede pensar cualquier cosa frente a ese comportamiento, por eso es bueno que el familiar ponga atención a su propia conducta, para no caer en este tipo de actitudes, insistir en corregir, vigilar, extremar la atención y poner en duda al paciente, lo que perjudica su dignidad y tranquilidad.

Obsérvate y verás que a todos nos queda mucho por corregir.

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