lunes, 21 de enero de 2019



Qué es Espiritualidad:

"La espiritualidad es el conocimiento, aceptación o cultivo de la esencia inmaterial de uno mismo.

Espiritualidad es una palabra que deriva del griego y que está compuesta por la voz spiritus que significa 'respiro', -alis, que se refiere a 'lo relativo a', y el sufijo -dad, que indica cualidad, por lo tanto, etimológicamente, espiritualidad es todo lo relativo a la cualidad de lo espiritual o espíritu.

La espiritualidad humana es definida como la conciencia de una parte de nosotros que no se manifiesta materialmente y que está ligada a algo superior a todos los seres vivos".





Para comprender siempre debes buscar concepto y significado de cualquier termino que comúnmente solo te imaginas, la gran diferencia está en saber su significado.

Ejemplos:

Intolerancia.

Disciplina

Voluntad.

Fe.

Espiritualidad.

Reflexión.

Frustración.

Impulso.

Juicio.


Cuando no puedas hacer algo pide ayuda y se agradecido.


Prudencia-Cautela.


Las madres de muchos pacientes estudian lo que es la enfermedad bipolar, lo que le pasa a los otros pacientes y no corrigen su sobre protección de ver a los hijos como si estuvieran siempre enfermos. 

En el respeto no hay diferencia de rango, jerarquía o edad, en  el respeto se encuentra el recato, consideración, prudencia y también la cautela.

En las alteraciones del ánimo existe un estado que mejora sin escuchar ninguna voz.





La debilidad surge de no saber elegir entre lo malo y lo bueno.

Para aliviar la carga primero tú después los deseos. 

Quien nos hiere también está herido por eso no te lastimes

No busques saber lo que te perjudica sino busca lo que te da la paz. 

Para sacarse la venda de los ojos..., primero saber que somos provocadores y generadores de lo que nos sucede.



sábado, 19 de enero de 2019

Creer en Sí Mismo


A veces se piensa que el autoestima, el amor propio, la independencia o el valor a sí mismo es significado de egoísmo; después de verme afectada por este síndrome, de todo lo que pasó, principalmente lo que pasó fue encontrar la ayuda de quienes espiritualmente ponen lo mejor, para ayudar al desvalido a no temer, a demostrarle la importancia que tiene el camino de “creer en sí mismo”.


Lo más difícil dentro de la recuperación es eso, “creer en sí mismo”, porque el principio de vida lo hemos creado en relación a las personas que fueron y siguen siendo ejemplo desde siempre para uno, porque son quienes nos han dado protección, orientación y además nos han amado. 

Pero cuando nos damos cuenta que nos hemos dejado llevar por indicaciones, cariño y confianza, al enfrentarse a una realidad tan violenta llegando al punto de no saber quién soy, imposible “creer en uno mismo”

En mi caso como ser único e irrepetible nunca reconocí tener la facultad, para tomar decisiones en relación a lo que sentí o siento, que fue la enseñanza más importante que me dejó mi bipolaridad, porque de lo que siento nace la raíz de lo que mueve mi pensamiento, que aún equivocado me pertenece; entender esto y de una vez, no es fácil, como tampoco madurar, reflexionar, recapacitar por sí mismo, pero se hace una realidad cuando no ponemos expectativas en los demás.

Me escribió un paciente diciendo querer saber cómo “creer en sí mismo”, dentro de este capítulo, había concluido diciendo primeramente no teniendo expectativa sobre los demás, porque en general lo primero que hacemos contar nuestras cosas, pero eso no es que esté mal, lo que no está bien, que se haga con el propósito de alcanzar seguridad en la decisiones personales que vamos a tomar; bien sabido es que nadie es dueño de la verdad, por lo tanto, no es necesario pedir opinión, a veces lo hacemos al creer que  estando de acuerdo alguien con nosotros, alcanzaremos mayor prestigio o éxito. Quien debe evaluar su propia manera de pensar, de razonar, principalmente, para "creer o confiar" en uno mismo es uno.

Tan cierto este simple ejemplo; de cinco personas o más a quien le pidamos opinión, sobre lo que sentimos o pensamos, las cinco tendrán una respuesta diferente, llevándonos, sin darnos cuenta, a la confusión o la equivocación y no a una decisión personal bien pensada.

Para "creer en sí mismo", lo básico es "distinguir, discernir", sobre el bien y el mal, lo que a veces dejamos de lado, siendo que es la primera enseñanza que recibimos cuando niños.

Siendo la bipolaridad una enfermedad de orden espiritual, somos nosotros que tenemos que cuidar de la tentación, del deseo, estos dos conceptos se transforman en impulsos que mas que llevarnos al equilibrio nos llevan a la frustración.

La debilidad,  la fragilidad e inseguridad es producto de la falta y capacidad para diferenciar entre "lo malo y lo bueno".

Cada acción es una decisión y el resultado de esa decisión siempre será producto, más que de las circunstancias, de tu propio espíritu. 

Si después de lo que has leído, sientes un vacío, habla con tu Ángel de la Guarda, porque has de saber que nunca dejamos de ser niños.




viernes, 18 de enero de 2019

Mi Verdad no es Universal.


Los estudios de la ciencia nos ayudan no sólo a saber que el trastorno del ánimo tiene tratamiento,  sino a conocer cómo es que una enfermedad que se desarrolla por aquello que nos duele, nos confunde y tiene el poder no solo de apartarnos de la realidad sino de destruir la paz.

Aún siendo un misterio para la misma ciencia el origen de la enfermedad, quienes hemos sido víctima de este mal, podemos encontrar una verdad en sí mismo del porqué ser presa de ella y como salir de ella.

Cada día somos más personas en el mundo expuestos al desequilibrio psíquico, según yo, por falta de protección espiritual.

Esa es mi propia verdad, pero mi verdad no es universal.

Es así como quien experimenta esta realidad, pasa a ser aprendiz de su propia escuela de existencia humana, la que nos enseña a que no son los deseos, ni el color de piel, profesión u origen social el valor de persona, sino que para amar, primero tenemos que amar y proteger a nuestra propia naturaleza.

Aprendemos que es necesario ser justo en el amor propio y estricto en la autoconfianza, que la culpa es una carga que pesa toda la vida cuando hacemos cargo a otro, como a sí mismo, pero más vale hacer conciencia de los propios actos, para corregirlos como para perfeccionarlos.

Además de la inteligencia la bipolaridad otorga dones genéticos, los que de perder el miedo a lo indefendible, nos da cierta connotación de privilegio en el sentido de la intuición, la percepción y la creatividad, lo que de sanar el alma, no es motivo de autodefensa, sino que dones para custodiar el buen espíritu.