lunes, 2 de diciembre de 2019

Así Piensa Una Amiga.


Odaliz Mirabal, es quien hace que me detenga a ver y saber lo que ella entiende como algo importante, interesante y a la vez me inste a creer que mis intenciones de expresar, sirven de algo para quienes queremos reconstruir reflexionando, nuestro mundo de inseguridades. 

A ella le llama la atención que pueda transcribir y revelar mis sentimientos, experiencias e intenciones, que pinte, costuree, filosofee, a veces me pasee por un cuánto hay de expresiones, que a pesar de reiteradas crisis después de 30 años de mi propia bipolaridad, vaya a cumplir 50 años de matrimonio, que no me rechacen ni mis nietas ni mis hijos y lo más destacable en este caso,  que entre ella y yo, haya un mundo de igualdad que nos une y desde el primer día en nada nos separa.

Me referí en otro artículo titulado "Después de Padecer" como es que ella valora lo recogido y a la vez siembra.

Además me sorprende con su reconocimiento a lo que ha florecido después de mí padecimiento y ahora me responde otra vez generosamente, lo que sintió al leerme. 

Así dice Odaliz Mirabal R.:

He aprendido que eso que dicen que todo sucede por algo es una certeza que he podido ir leyendo cuando las vivencias se van haciendo la historia de vida.

Cómo explicar que buscando en Internet el aprendizaje que necesitaba te encontré. Y no sólo eso, siendo de culturas, edades, ciudades, historias bipolares distintas, se hayan dado mis viajes a Santiago a las Conferencias del Dr. Retamal que son parte de tu trabajo como Monitora del Hospital El Salvador y que a pesar de no poder concretar tantos planes para reunirnos, de tus consejos para que explorara mi deseo de seguir tus pasos, de proyectos relacionados con la escritura y de la ilusión  de poder compartir conmigo la magia arrolladora de Chile, hemos continuado haciendo de respeto juntas en el que tus escritos y todos tus mensajes los iba incorporando a mi equilibrio como tesoro. 

Así cada intercambio de mensajes fue dando forma y sentido a mi descubrimiento de que los caminos elegidos (el de la fe y el del conocimiento) no eran distintos y todo en medio de darte a conocer mi historia...

Me tomó una década mi equilibrio y un segundo entender que tenemos la misma inspiración.    

 “La fe tiene caminos inescrutables"

Odaliz. 


sábado, 30 de noviembre de 2019

Después de Padecer.


Tengo una buena amiga que me anima a seguir haciendo y siendo y además quisiera que le enseñe mis aventuras de conseguir lo que logro, siendo el principio de todo en mi, probar si puedo realizar lo que alguien por primera vez, pudo hacer.

Después de haber permanecido dormida, a veces, por cura de sueño, otras con exceso de medicamentos y otras de haberme dominado el miedo, despues de todo, llegó el despertar a lo que creí haber perdido, mis cinco sentidos. 

Recuperé el habla, no volví a ver dos veces lo que era solo una cosa, dejé de arrastrar mis  pies, hablé sin balbuceos, mi letra aunque nunca volvió a ser la misma es algo más parecida a la que yo hacía, la estupidez de la que fui presa, después de muchos años, se alejaba y empezaba la oportunidad de confiar en mí. 

Pude hacer, entender y más aún, enseñar a quien se interesara por aprender lo que surgía de mi propia fuente, dejé de pensar que era una vergüenza ser ignorante, de no tener profesión universitaria y haber pasado por la experiencia de estar fuera de la realidad reiteradamente y no por ser una inconsciente ni por elección personal.

Ahora sí no me interesaba que hablaran bien de mí o mal tampoco, descubrí que había perdido gran parte de mi vida complaciendo a quien ni siquiera le importaba, distinguí claramente mis sentimientos heridos y la importancia de separar la simpatía de lo que de verdad y claramente sentía y pensaba. 

Pude reconocer mis virtudes y claramente mis defectos, entre ellos tolerar aunque me estuvieran ofendiendo. 

Perdí el miedo a lo que más temía, perder a alguien a quien quería. Y cada día fue prosperando mi dignidad, amor propio y lo que nunca más dejé de hacer, ser consecuente con mis principios y valores.

Por todo esto es que no reniego contra lo que he padecido, porque después del daño sufrido, he podido encontrar mi verdad y mi lugar. 

Mi amiga y compañera de ruta quien tanto me admira, valorando mis logros alcanzados, me hace sentir el valor de lo más significativo que puedo compartir como única verdad, mi fe, que recuperé al verme envuelta en lo que hizo padecer a los que ciertamente me aman. 

Ella me dice: "Me has abierto al mundo que me faltaba, porque todo conocimiento viene de Dios. Por lo tanto mi búsqueda de conocimiento, también significaba una búsqueda espiritual y a través de ti es que se me ha revelado"

jueves, 28 de noviembre de 2019


Si tienes tratamiento para la tiroides, debes preguntar a tu médico qué pasa si suspendes la dosis.




miércoles, 27 de noviembre de 2019

Qué Vergüenza.


Disfrutar, resulta más difícil que reclamar o criticar, principalmente por falta de amor propio.

Todo "descontento" que mueve nuestra vida, parte principalmente por la falta de conocer y valorar nuestras cualidades y también por la necesidad  de sentirnos aceptados, amados o admirados.

Mientras no demos valor a todo lo bueno que vive en nosotros, nos abordará la inseguridad, la auto descalificación y además, permitir que los demás jueguen con nosotros, hoy puedo reconocer que  no es egoísmo, soberbia ni vanidad,
reconocer mis virtudes, el principio de entender que es lo que merezco. 

Es mejor evaluarnos que dedicarle tiempo a la opinión ajena, a los inicios de mis terapias en grupo, cada uno exponía sus penas y confusiones y la más dura de entender fui yo.

Más de un año para poder caer en razón, (que vergüenza), cada vez que lloraba y confidenciaba el dolor que me causaba que alguien con sus comentarios mal intenciones me dañaba y de estar solo sumida en lo injusto, "nunca bien escuché" que mis terapeutas me preguntaban "¿es cierto lo que decía esa persona?" Dije "no era cierto"...  y entonces... "¿si  no es cierto, porque llora?" -a lo que respondía- "porque no es verdad".

Y nunca entendí que "si no era cierto" lo que decía aquella persona que me dañaba, "no tenía porque llorar".

Esto es un ejemplo vivo de lo que es la propia desvalorización.

Le debo a la psiquiatría, psicoanálisis, psicología, terapeutas ocupacionales y principalmente a mi propia bipolaridad, el haber entendido el gran significado de amor propio, lo que hoy trasciende en mi, como respeto a sí mismo.

Vivir consciente de uno mismo, es no mezclar mentira con verdad. 

domingo, 24 de noviembre de 2019

Cambia Tu.


No es una frase cliché aconsejar, "Para que todo cambie primero tiene que cambiar uno"

Mostrarle a alguien qué cosas debe cambiar de su persona, sería anular su capacidad de discernimiento.

Discernir se refiere a la facultad que tenemos para distinguir de manera racional bien  y mal, además de la condición innata como ser humano de percibir a través de los cinco sentidos y del propio espíritu, la verdad del error. 

Del error y de acuerdo a mi apreciación, podría decir qué lo que nos impide salir de él, es la queja. 

Vivimos a la espera que nos quieran, nos comprendan, nos ayuden, no nos exijan, como tampoco que nos compliquen, porque no nos sentimos capacitados para hacernos cargo de nosotros mismos y sin embargo tenemos la capacidad para hacer culpables a los demás de nuestra desdicha, siendo nosotros mismos culpables de no reconocer nuestros propios defectos. 

Nos hacemos víctimas y no nos hacemos compresivo con quienes sufren por nosotros o por poner empeño en ayudar a los profesionales a que logren su gran propósito, vernos autosuficientes.

Hablamos mal de quienes nos ayudan, lo que habla pésimo de nosotros mismos. 

Quien busca que alguien lo haga feliz, vivirá en la infelicidad. 


viernes, 22 de noviembre de 2019

Día del Psiquiatra.


Hoy se conmemora el "Día del Psiquiatra". Médicos que buscan una especialidad con dedicación a restablecer el alma de quien decae.

Un reconocimiento y gratitud eterna de mi parte a quienes han permitido muchas veces ver la  luz, especialmente a quienes me acompañan hasta hoy Dr. Pedro Retamal C. y Dr. Derek Humphrey; al Jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital del Salvador Dr. Juan Francisco Labra como al Dr. Ramón Florenzano,  por la confianza depositada en mi modesta labor como Monitora del Grupo de Autoayuda para Pacientes Bipolares y Depresivos en el mismo hospital. 

Así también mi admiración y sincero afecto a la "Sociedad Chilena de Salud Mental" por sus desvelos en su entrega científica y humanitaria, donde se reúnen especialistas de la psiquiatría y psicología en pro de la salud mental, bajo el lema:

 "La salud mental es tarea de todos"

Susana Rodríguez Hidalgo. 
Monitora.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Practicar lo que se Predica.

  1. Cuando alguien confía en la experiencia de uno, sucede sentirse dos cosas, una de ellas es hacerse de un compromiso que requiere de no fallar a la confianza depositada y lo otro, tener que cumplir con lo que uno predica.

Lo cierto es que por principio nada es un esfuerzo, pero a veces sí reconozco un algo de frustración, al ver que muchas veces el acompañamiento se transforma en compañía más que en ayuda.

Como por ejemplo cuando la persona se adjudica el diagnóstico, como algo que le da permiso, para no darse por aludido de lo que pueda ocurrir en su vida y peor aún, hacer a su familia responsable en lo económico y en la tristeza que provoca la situación, de sobrellevar algo que se escapa de cualquier posibilidad de revertir si no es con la ayuda médica. 

Sin duda influye profundamente la personalidad de quien tiene necesidad de tratamiento para la bipolaridad. 

Son muchos los casos de pacientes problemáticos por su egoísmo, como  también la falta de mirarse a sí mismo y de tener un poquito de gratitud más que de soberbia. 

En diez años una paciente, no ha cambiado su manera superficial de sobrellevar su vida, recae y su explicación es que son los medicamentos que le dan los médicos lo que  la descompensan y aún habiendo compartido el mismo idioma, ella sigue demostrando que el problema que tiene son los medicamentos, después de las internaciones vuelve a su normalidad, donde no cuenta de nuevo en ella, un cambió  de hábitos en favor de mejorar las propias conductas. 

Y a tantos de nosotros los que hemos caminado juntos a este caso, lo que nos ha ayudado ha sido no culpar a nadie y obedecer a que el médico da el tratamiento, pero el crecimiento lo siembra uno.

Es deber del paciente ayudar a su médico tratante a saber lo favorable o lo adverso que ocurre con el tratamiento, los períodos críticos requieren de mayores dosis y claro que nos sentimos diferente, desagradados, tristes y confundidos, pero de todo eso depende de que nos recuperemos. 

Todo tratamiento es variable y los más estrictos igualmente tienen un tiempo para ir siendo disminuidos, esta enfermedad la llevan miles de personas en el mundo, pero esto  es algo personal y para caminar dignamente, lo primero será reconocer los propios defectos... habrá que educarse para saber que me perjudica y que me favorece, más que preocuparme de lo que le pasa al otro y ante todo, no hacerse el desentendido. 

Y para no pasarlo peor, se debe ser honrado consigo mismo, no fallar mañana y tarde en cumplir con el privilegio de tener un freno de mano, para evitar estar enfermos. 


  1. La verdad que debo reconocer, que no me faltan buenas intenciones ni planteamientos, pero me da vergüenza decirle a alguien, que cambia su discurso de acuerdo a su conveniencia, que me doy cuenta.