lunes, 22 de mayo de 2017


    Si a veces te sorprendes sin encontrar explicación, ora.



Para muchos es muy difícil creer en Dios, como también lo era para el primer chileno que consiguió alcanzar la cumbre del Everest y contaba en un programa de televisión que, cuando estaba cercano a la cima, escuchó algo impactante similar a una tronadura y todo ocurría cerca de él, una avalancha de nieve a 300 kilómetros por hora y lo único que hizo gritar con todas sus fuerzas. 


¡Dios Sálvame!

Cuando todo pasó a Dios le dijo: "Soy uno más de tus filas"

Dios no está lejos ni fuera, Dios vive en nuestro propio corazón, solo necesitamos mencionarlo para que se ponga en acción. 



Entender que nadie es Bipolar, sino que por naturaleza somos personas es esencial, el diagnóstico bipolar no anula a la persona, es la persona que se anula porque experimentó algo desconocido.


No Declarar el Diagnóstico


Repasando el primer día de llegar a una reunión y como es que el paso del tiempo permite a Juan José, disfrutar de lo que puede ser madurez, aceptación, confianza, es un gran aliciente para seguir orientando, apoyando y disfrutando de  intercambiar conceptos  y experiencias.

Hay a quienes les es muy fácil relatar lo más posible de sus vidas, sus angustias y sus miedos, pero a Juan José no le pasó eso, esperó pasaran tres o más sesiones, para recién plantearse frente a los asistentes de los días Lunes y hablar de sus temores, hoy eso no pasa a ser más que una anécdota, cuando sabe que compartir le ha permitido mirarse lo que es y encontrar el valor de él como persona.

Conversábamos de lo que le ha servido compartir y no volver a sentir lo que le pasaba cuando caminaba solo con su diagnóstico bipolar, cuenta sentir hablar solo, diciendo porque soy así, porque me toca vivir lo que no quiero, tener que callar lo que no perjudica a nadie.

Dentro de lo más importante que hoy experimenta, es su autonomía, nunca pensó poder vivir solo, hoy trabaja, es un excelente profesional y logró darse cuenta que lo que a lo que antes le temió, hoy le da bienestar, ser autosuficiente es posible, es tranquilizador y permite que no haya alguien que dirija sus pasos.

Pareciera ser que ponerse atención a sí mismo, lo hizo crecer, la bipolaridad a muchos les convence de la limitación que puede ser y lo cierto que Juan José dejó de mezclar.

La bipolaridad está en cumplir con el tratamiento y está en manos del médico, la persona de Juan José es quien no pierde la capacidad de bien pensar, de cuidarse de lo que no le conviene, de buscar satisfacción, porque vive en la persona y en la posibilidad de alimentarse de lo que lo haga sentirse optimista, él sigue pensando que la bipolaridad no tiene la fuerza negativa que se le acostumbra a dar, lo que importa es que uno aprenda a separar.

La enfermedad bipolar es tan sintomática como un resfriado, el resfriado es común en los estados de salud de manera espaciada, la bipolaridad, también no se hace presente siempre, es un síntoma que aparece menos siendo ordenados en el tratamiento.

Entender que nadie es Bipolar, sino que por naturaleza somos personas es esencial, el diagnóstico bipolar no anula a la persona, es la persona que se anula porque experimentó algo desconocido, por el contrario, la bipolaridad puede potenciar inteligencia, creatividad o genialidad, siendo mejor no dejar de cultivar la humildad.

Hay algo en que todos están de acuerdo y eso es no declarar ante otros el diagnóstico, independiente de la manera que los demás reaccionen al tener conocimiento de esto, lo más importante cuidar nuestros afectos, nunca sabemos cuánto nos duele la mala intención o la ofensa, dejemos nuestras lágrimas para algo que valga la pena.


jueves, 18 de mayo de 2017

Satisfacción o Insatisfacción


Alguien me preguntaba si no me impactaba conocer tantos casos de personas con bipolaridad, la verdad es que no,  porque todos quienes se afectan con esta enfermedad, es porque en general lo que no pasa a ser entendible y duele, termina haciendo perder el norte de su vida a las personas.

Cada persona que ha llegado a la enfermedad, es producto de haber sido afectada por sentimientos, por miedo, por no comprender o no ser comprendido.

Son tantas las personas que se preguntan, pero ¿Qué es la Bipolaridad? se denomina bipolaridad a dos estados de ánimo, uno depresivo y otro eufórico, que puede fluctuar en un sentido de un estado de simpatía desmedida, de un derroche de personalidad no acostumbrada en la persona, este estado, puede terminar haciendo perder el control al paciente, impidiéndole poder responder a la normalidad de sus conductas.

Por qué ocurre esta enfermedad, por una reacción de no saber qué hacer con ciertas circunstancias que afectan a la persona, reaccionando su propio ser a perder su capacidad de hacerse cargo de resolver, con su propia manera de pensar, su realidad la misma que le genera dolor y no puede superar. Esta es la manera que yo la entiendo y la comparto pensando sea de fácil entendimiento para todos.

Afortunadamente, la ciencia encontró tratamiento para conseguir volver a su centro a la persona afectada, lo que permite desarrollar una vida en normalidad al cumplir con su compromiso de tratamiento.

Desde allí el paciente tiene la oportunidad de basar su vida en amor propio, bienestar espiritual y responsabilidad; quien se dé por perdido al haber sido diagnosticado o crea que vivirá para siempre equivocado, esa equivocación pasará a ser un problema mayor que una bipolaridad, aceptar que una experiencia como esta es un gran desafío para madurar y para entender que es bueno ser generador de lo que "uno crea" que es mejor.

A veces nos faltaba conocer el dolor para sincerarnos con nosotros mismos, la propia experiencia de vida, sirve para crecer, para entender que todos pueden decir y pensar lo que cada uno quiera y uno también, pero entre menos atención y valor a lo que nos duele, más salud en el alma y más claridad mental. 

Para superar la bipolaridad solo se necesita reconocer lo bueno y lo malo y de la propia elección, sacaremos satisfacción o insatisfacción.





Factores


Cuando nos relacionamos con él cómo pasar mejor con este diagnóstico, lo primero es saber que de uno mismo depende esta  nueva manera de vivir, la bipolaridad guarda un lenguaje con el que  poco a poco es necesario familiarizarse y entre eso aprenderemos del significado del autocuidado.

A los inicios de saber que la medicina nos da la posibilidad de tratamiento y que dentro de la psiquiatría la bipolaridad está considerada tratable, pero de nada sirve que la ciencia nos de la posibilidad de esta gran puerta, si nosotros dejamos de hacernos responsable de nuestra vida.

Es propio que el paciente descubra todos los dolores que le ha provocado su historia de vida y la tendencia es culpar a quien pase por sus recuerdos, pero después del inicio de un tratamiento, uno es propietario de sus propios actos y de cuidar que otros intervengan en sentido negativo en algunas de sus decisiones.

Me siento muy bien aceptada por quienes, ya sea en sentido personal o en un trato compartido entre pares, acostumbran a hacer conciencia de sus errores o tentaciones propias de la juventud, entre uno de esas libertades, consumir alcohol, la tentación más cercana y fácil de concretar.

El alcohol es una droga que perfectamente puede llevar a una crisis al paciente; he conocido otras personas, que han preferido dejar el tratamiento de la bipolaridad y no privarse de consumir alcohol; ellos mismos confiesan haber padecido de la peor experiencia de crisis, hay que entender que el trastorno bipolar de la única manera que se calma, es con estabilizadores del ánimo y también dejando de ser porfiado.

El autocuidado está también en saber decir no, es muy común que no se quiera quedar mal con quien les hace una invitación, el alcohol pareciera desinhibir y ser necesario para compartir de manera más entretenida con las personas; siendo una persona con tratamiento y aprendiendo tanto de ser autónomo, superando siempre sus propósitos de vida, aceptando su realidad, tendrá que usar la inteligencia, para participar con su capacidad de decidir en libertad.

El primer factor en contra en relación al alcohol es que la bohemia es de noche, bien sabido es que una noche sin dormir es camino a la descompensación, no significa que en compromisos formales no se pueda participar, pero alcohol y trasnoche, terreno fértil para que la neuronas terminen haciendo responsable de lo que depende de uno.

A veces los pacientes dicen, entonces uno no puede disfrutar de nada, si bien es cierto cada uno es dueño de tomar sus propias decisiones, pero este aparente sentido de independencia, siempre terminará dependiendo de otros y no podemos perjudicar a la familia por falta de autocuidado, de malas decisiones tomadas.

No solo somos pacientes, también somos responsables de ser un aporte para la sociedad y para quienes nos protegen y viven esperanzados en vernos realizados.

miércoles, 17 de mayo de 2017

No te Molestes.


Cuando me propongo escribir un artículo, no deja de ser motivado por alguna influencia externa, siempre hay algo que al compartir me hace detenerme y revisarlo, pero lo cierto que no puedo dejar de darle un enfoque de acuerdo a mi manera de haber superado los estados.

Entonces, más que reiterar...me nace la idea de dialogar sobre la posible solución.

Me detuve en reflexionar sobre la rabia, porque es una emoción que en algunos pacientes se repite de manera constante. La irritabilidad al ser reiterativa, debe ser consultada al médico tratante, porque las dosis de los estabilizadores del ánimo, pueden regular esta reacción que puede volverse desmedida.

La rabia no siendo un buen síntoma, no es una característica de todos quienes tienen tratamiento, la mejor manera de corregir los propios impulsos, será revisandose a sí mismo.

Si miramos qué nos provoca o activa la rabia, ella siempre se expresa por algo que nos provoca insatisfacción, algo que no hemos resuelto, pero cuando hemos llegado a un peldaño de la vida, donde solos podemos darnos cuenta de lo que nos es conveniente, las insatisfacciones pueden empezar a parecernos insignificantes.

Alguna vez habrá que mirar el principio del camino del propio futuro, donde reconocer que todo está en nuestras propias decisiones, apaciguar la rabia aceptando que la vida se reviste de malo y bueno, pero que de uno mismo depende lo bueno, llegando a valorar incluso nuestros fracasos, porque de ellos también recogimos  una lección.

Creo que mejor que enojarse, será respirar profundo, después revisar lo que sentí y sin embargo ya pasó.

A veces, es más fácil darnos a entender diciendo a alguien en voz baja "me estás empezando a molestar", que dañar a otro o a sí mismo o vivir en el arrepentimiento o pidiendo disculpas.

Nuestra propia salud, depende de no dejar nuestras emociones a que fluyan al azar.

El bienestar nace de la palabra cultivar, como puede ser un nuevo modo de vida, costumbres, elección de nuevos conocimientos, porque de la naturaleza humana, podemos recoger la búsqueda del propio perfeccionamiento como persona.


martes, 16 de mayo de 2017

Quise Referirme a la Rabia y Apareció Esto.


Cuando nos dedicamos a conocernos a nosotros mismos, es el inicio de darnos cuenta que realmente somos un universo infinito y casi, dejamos de sentir que somos esa persona a la que nos identifica un nombre y apellido o ese algo a lo que nos dedicamos.

Nos volvemos más seguros, porque entendemos que podemos generar de manera más auténtica lo que fluye de uno mismo, lo genuino, la propia naturaleza con sus características de pureza.

Es allí que vive la propia verdad y no existe la mentira, es cada uno quien elige sin pedir opinión o permiso, conociéndonos nunca nos sentiremos pequeños y sin necesidad de reconocimiento, porque nos estamos descubriendo.

Ir en busca del conocimiento de sí mismo, significa cada vez volver al inicio, porque somos un universo infinito, un conjunto de un todo que a cada paso nos sorprende, porque el mundo de la realidad nace en uno mismo.