sábado, 26 de mayo de 2018

Reflexivo, Pensativo, Repensar


La personalidad define el comportamiento individual, cada uno reacciona de distinta manera frente a un mismo estímulo, para algunos será una ayuda en la estabilidad emocional, para otros paralizar su libertad de poder modificar sus aprehensiones.

Existen factores  que determinan el comportamiento de las personas.

La bipolaridad nos lleva a reconstruirnos, siempre en busca de simplificar pensamiento y acción.

Entonces a trabajar en algo nuevo para no seguir tropezando, a veces, los pacientes han tenido que experimentar críticos episodios para decir ¡basta!, la psiquiatría nos enseña que nadie más, es propietario de mejorar para sí mismo... 

 Comparto lo que alguna vez recopilé de alguna terapia.  

Egoísta/Consciente
Sumiso/Dominante
Menos inteligente/Más inteligente
Serio/Alegre,
Tímido/Aventurado
Realista/Sensitivo
Confiado/Suspicaz
Práctico/Imaginativo
 Directo/Astuto
Seguro de sí mismo/Aprensivo
 Conservador/Experimentador
Dependiente del grupo/Autosuficiente
Sin control/Controlado
Relajado/ Tenso
Afectado por sentimientos/Estable emocionalmente.

Cada uno de estos conceptos y más, toman gran relevancia en el comportamiento cotidiano de vida en todos, pero más aún  en el diagnóstico bipolar, porque sabemos que la enfermedad puede volverse algo determinante en nuestras conductas, porque aún teniendo muchas veces una connotación un tanto positiva, también  lo es negativa... entonces a hacer conciencia de quién depende el proceso mental.

He aquí la importancia del volverse reflexivo, pensativo, repensar, para observarnos desde afuera hacia el propio mundo, examinar  del porqué sufro, ¿acaso el sufrimiento cambia lo que yo siento?, ¿por qué temo?, ¿por qué estar sólo?, quedándome siempre en el intento por ser libre, para cambiar lo que de mí no me tiene contento.

La falta de auto conocimiento, algunas veces nos lleva a culpar a otros de nuestra manera de actuar, sin renovarse de manera comprometida nada va a cambiar. 

Hay quienes necesitan de opiniones sensatas y otros que requieren de ser escuchados en  sus insensateces y ambos “quienes” somos nosotros mismos.

martes, 22 de mayo de 2018

Aprendiendo a Sobreponerse.


 Todos los escritos presentados como reflexiones en este Blog, están registrados bajo el derecho de mi autoría: Susana Rodríguez Hidalgo.


 Resiliencia.

Todos en la vida estamos expuesto al dolor, la decepción, los traumas y otros dolores emocionales y dificultades adversas que no quisiéramos vivir, existe algo llamado resiliencia. La resiliencia es aquello que puede permitir sobreponernos del desaliento, del agobio.

Significado de resiliencia; (Del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

Ser resiliente no significa no sentir sinsabores, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La partida de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, nuestra misma bipolaridad, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en nosotros como personas, produciendo una sensación de incertidumbre y dolor.

Sacar fuerzas en los momentos difíciles para soportar una desdicha no es algo fácil, estas situaciones nos llevan al estrés y malestar emocional, pero podemos hacer el esfuerzo para enfrentar las crisis o problemas con una perspectiva amplia, pensando lo real, que no durarán para siempre y que son parte de la vida y que en el tiempo todo cambiará.

Cuando se habla de recurrir a la resiliencia, no es algo de tomarla como un tranquilizante que al instante cambiará el estado de ánimo ni la visión de los hechos, la resiliencia requiere de un cambio de conducta y de pensamiento que todos podemos aprender a desarrollar.

-Se trata de reconocer que la "realidad de la vida está sujeta a cambios” y que  lo desfavorable que es algo que nosotros no deseamos, también es parte de esos cambios.
-Sobreponerse con resiliencia será creer profundamente que la vida "tiene sentido"
- Unido a eso tener una inquebrantable y firme capacidad para confiar y mejorar.

Es importante entender que uno mismo puede aprender a usar el propio pensamiento, utilizarlo de modo provechoso, favorable, para sostenerse en lo real y lógico, natural y no poner interpretaciones más dolorosas de lo que está sucediendo o ha sucedido.

Un buen ejercicio para no recaer, es no cometer “errores de pensamiento”, son ellos los que nos llevan a sentir emociones negativas, incluso equivocadas, produciéndonos ansiedad acentuando el desasosiego.

Así es como, teniendo control de nuestras emociones, podemos mantenernos centrados para evitar el descontrol de una crisis, es necesario identificar de manera clara y precisa de la causa del problema que nos daña y confiar en las propias potencialidades.

Es conveniente cuidar de “transformar con el pensamiento” las situaciones en algo más difícil, podemos complicarlas mucho más llevándolas a la irrealidad o fantasía, lo que nos llevará en nuestro caso a la enfermedad.

Como pacientes es excelente ejercicio y es muy posible poner atención a lo que estamos pensando, acostumbramos a poner la mente en varias cosas a la vez, pero el contenido de los pensamientos son de gran importancia en nosotros, nos servirá para auto evaluarnos y anticiparnos a cualquier cambio de estado anímico o agitación emocional.

Al estar atento de la “conversación” en la que se mantiene nuestra mente, con el tiempo podemos empezar a reconocer cuándo estamos corriendo riesgos de mal interpretar las cosas, podemos ayudándonos para salir de dudas, pediendo opinión  para comprobar si algo en nuestra mente no anda bien.

Así como eso en el estado de normalidad, también podemos tomar como disciplina evitar acentuar la agitación de nuestras emociones, provocadas por nuestros pensamientos equivocados, que nos llevan muchas veces a aislarnos consiguiendo confusiones falsas y exageradas.

Comprometerse consigo mismo: hacerse un compromiso significa decir que vamos a hacer algo y hacerlo; tener palabra con uno mismo y con los demás, habrá que ser decidido en mantenerse fiel a las obligaciones relacionada con nuestros pensamiento saludables y también con las emociones extremadas, somos dueños de elegir las oportunidades que no nos perjudiquen para conseguir el propio bienestar .

"LA EXPERIENCIA NO ES LO QUE TE SUCEDE, SINO LO QUE HACES CON LO QUE TE SUCEDE"


Aldoux Huxley

domingo, 20 de mayo de 2018

Elegir unas cosas en vez de otras.


Mientras no apliquemos aquello que nos pueda servir...nuestra actitud no cambiará.

¿Qué son los valores? Los valores son "principios" que nos ayudan a distinguir, apreciar y elegir algunas cosas en vez de otras. 

Es aquello que nos ayuda a preferir lo importante, para poder elegir entre una conducta u otra, "los valores nos dan la posibilidad de plenitud y satisfacción" al elegir de manera independiente nuestro actuar, la elección personal de los valores refleja nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes.

Nuestras ideas, conductas y sentimientos pueden cambiar para bien al aplicarlos y se verán reflejados en nuestro comportamiento consiguiendo prestigio y confianza también en las demás personas. 

Los valores nos ayudarán a conseguir ideales y metas en relación a nuestra propia generosidad, lo que nos traerá beneficio a nuestro estado de ánimo, la elección de estos valores nos ayudará a lograr mayor seguridad en sí mismo y "a una elección de vida más productiva y valiosa", porque la persona da valor e importancia a su buen comportamiento basado en la creencia que éstos entregan. 

"Uno de esos valores" es la prudencia: es una virtud, es aquella cualidad que nos permite cuidar de las situaciones difíciles. Es esa capacidad de actuar con cautela, analizando y comprobando información antes de tomar una decisión, examinando las posibles consecuencias de nuestras determinaciones, nos permite controlar los impulsos que a veces nos dominan. La prudencia, nos ayuda a tomar con prevención las acciones, para evitar dificultades y hacer de los hechos algo a favor.

Nada impide cambiar cuantas veces sea necesario en beneficio de uno mismo. 


sábado, 19 de mayo de 2018

¿Qué significa ánimo?


Comparto un capítulo de lo que alguna vez pensé editar en mi segundo libro, el destino de mis proyectos y mi vida misma los dejo en manos de Dios, por eso lo comparto con alegría.


Reconociendo la Bipolaridad

El trastorno del “ánimo” es lo que provoca las características de la bipolaridad.

No sólo los pacientes bipolares anímicamente experimentamos cambios, todos llevamos inserto el “ánimo” en la condición humana, pero existe una importante y significativa diferencia que se manifiesta en algunas personas, ya sea por un factor hereditario o por descompensaciones químicas en el cerebro, lo cual  provoca un “desorden” del ánimo, afectando la mente, el espíritu y lo psicológico dando paso a la enfermedad bipolar, antes reconocida como maníaco depresiva y que nos daña la salud mental, tanto así, que puede llevarnos a perder llámese la razón, sensatez, inteligencia, cordura, como también el equilibrio del alma, del valor moral y de la energía emocional.

¿Qué significa ánimo?:

"Ánimo: (Del latín anĭmus, y este del griego ἄνεμος, soplo).
Alma o espíritu en cuanto es principio de la actividad humana.
Valor, esfuerzo, energía. Intención, voluntad.
Atención o pensamiento"

De acuerdo a su significado, podemos comprender que nuestro “ánimo”, tiene relación directa con el centro de nuestra existencia.

Quienes hemos experimentado las alteraciones del ánimo, podemos entender que nuestra alma o espíritu viene a ser la raíz más profunda y a la vez delicada de nuestro ser y que al extinguirse su armonía, luz o resplandor afecta el “valor” íntimo que tenemos como persona, debilitándonos en la capacidad de esfuerzo, de energía, intención, voluntad, atención o pensamiento.

Así es como el desconcierto nos hace alejarnos de la percepción, lucidez, como también de la verdad y de lo más preciado que tenemos para asombrarnos de nosotros mismos, el equilibrio de nuestra propia naturaleza.

Entonces, como pacientes y también como familiares, sabremos reconocer que la enfermedad del ánimo es real y no una razón, pretexto o excusa que sirva de invento de este trastorno del ánimo llamado bipolaridad.

Cuando se nos habla de salud mental, tomamos el término como algo que no tiene que ver con todos y que al perderla en parte, por un problema de bipolaridad, tememos no recuperar la salud de nuestra mente. Algunos pacientes rechazan a quienes les quieren ayudar a mejorar y otros creen que la responsabilidad es de quienes eligieron como profesión hacerse cargo de mejorar a los enfermos, siempre dependeremos uno de los otros, toda intervención bien intencionada nos servirá para restablecernos, por eso no dejemos pasar el apoyo.

No hay algo más propio que nuestra propia alma, ella depende de uno mismo, necesita que nos decidamos a hacernos un propio compromiso fortalecido en nuestro amor propio,  para recuperar la confianza y el respeto en sí mismo, hasta asombrarnos de nuestra propia naturaleza la que nos espera sanos de espíritu para rescatarnos de los caminos duros por los que nos hemos ido.

Toda ayuda externa es necesaria y útil, pero la sanación máxima es personal porque tiene relación con lo que sentimos, creemos, pensamos, ordenamos o desordenamos como ser humano.

Sabemos que ya nos  hemos quebrantado, afortunadamente la vida es muy generosa y nos permite volver a empezar de nuevo, levantar la moral y aprender de nuestra misma persona para cambiar, mejorar, darse para sí y no ir en contra sí mismo pensando que todo está perdido; es posible volver a confiar en uno, es la mejor verdad para desplegar las propias alas y envolverse en ellas para amarse, protegerse y darse el calor humano que nace del corazón, nunca pierdas el amor por ti, como tampoco la capacidad de amar a otros que son igual a ti, con las mismas inseguridades, deseos y necesidad de afecto.

El mejor tónico para restablecer el ánimo es no recurrir al murmullo, como tampoco a la odiosidad.


Características-Alteraciones Bipolaridad.


Recaída: en medicina se denomina recaída, cuando el paciente vuelve a verse afectado por la enfermedad. Es importante ser constante en el tratamiento con los medicamentos, como también considerar el autocuidado, aprender a cuidarse de no consumir drogas, alcohol, trasnoche, rabia, miedo, como todo aquello que provoque conflictos, la tranquilidad dependerá de las buenas decisiones.

Autocuidado: el autocuidado se refiere a elegir en sentido personal una manera de cuidarse a sí mismo,  concretamente es hacernos cargo de nuestro bienestar, evitando aquello que nos pueda causar daño, haciéndose responsable de su tratamiento con disciplina, voluntad y esfuerzo.

Ciclos: en bipolaridad al hablar de ciclos, se refiere a la rapidez con que cambia el estado de ánimo del paciente, esto dependerá de la intensidad del trastorno. Es así cómo pueden presentarse ciclos lentos, rápidos y ciclos ultrarrápidos donde se puede pasar de la depresión a la euforia, a veces, estos cambios se pueden experimentar incluso en el mismo día. La forma más  leve de la bipolaridad es denominada  ciclotimia. (El paciente debe ayudar al médico a reconocer sus propios cambios).

Hipomanía: es una de las características de la enfermedad y se refiere a un estado afectivo de ánimo hiperactivo y/o irritable, esto afecta al enfermo en tener menos necesidad de dormir sus 8 horas de sueños, alterando su comportamiento, volviendose en extremo comunicativo y competitivo, alejándolo de la realidad y de una relación normal con el medio, viéndose perjudicado en lo laboral, social y familiar; en casos extremos, el paciente puede caer en una obsesión compulsiva, tomando compromisos económicos  como préstamos o transacciones comerciales de manera desmedida.

Manía: esta alteración radica en el estado más delicado dentro de lo que ocurre en la enfermedad, manía significa perder la cordura; en este estado solo existen impulsos que impiden el control de los actos, por lo tanto, no recepciona órdenes ni llamados de atención, no por esto el paciente deja de tener conciencia, este desborde solo es posible con la intervención de la medicina especializada en psiquiatría, dedicada a rehabilitar la salud mental.

Este es el cambio más extraño dentro de la bipolaridad, provoca una elevación anormal de las conductas. La manía impide el autocontrol,  las acciones quedan desbordadas, descontroladas, corriendo riesgos quien la experimenta, como igualmente pudiendo perjudicar a otros.

Alucinación: es una percepción, idea deformada, que se presenta en la enfermedad, como estímulo real sin serlo, presentando una realidad que no existe sino un síntoma enfermizo creado en la mente, algo imaginario, que generalmente se fija mentalmente como unas de las confusiones que logra sobresaltar, intimidar, intranquilizar provocando pensamientos y cambios de conductas extrañas.

Esa también es una de las razones de la necesidad de un tratamiento más riguroso con medicamentos específicos, para estos casos, lo que permite detener estos estados que sacan de la realidad a la persona. Estos síntomas silenciosos y complejos que se experimentan en la bipolaridad, requiere que quienes estén al cuidado de la persona, lo pongan en manos de su médico psiquiatra o asistan a algún hospital donde reciba atención de emergencia.

Mientras el paciente no se haga cargo de su vida, "no puede esperar ayuda ni respuesta externa" para vivir la realidad anhelada, todo está en su persona, lo primero siempre será el tratamiento...

Una vez recuperada la persona de los estados críticos y bien restablecido, el aceptar la enfermedad será lo que ayude ha entender qué, este trastorno del ánimo no paraliza la voluntad, el esfuerzo, el compromiso, la verdad, el respeto, el amor, la confianza, la honradez, ningún principio lo toca esta enfermedad, es por eso que no dejamos de ser personas, "la bipolaridad trata de vencer estos principios", pero lo bueno es que eso no impide seguirle pidiendo a Dios que me proteja y me muestre el camino, para compartirlo con quienes entienden lo que en común hemos padecido.


Síntomas y términos del diagnóstico.


Es la psiquiatría y no otro el medio para reconocer y mantener compensada la enfermedad denominada Trastorno del Ánimo Bipolar,  tan importante como reconocer eso, también es necesario tener conocimiento de cómo la medicina denomina los diferentes procesos que experimentamos como pacientes y que al distinguirlos nos servirán para examinarnos, evitar recaídas y para anticiparnos a la enfermedad. 

Diagnóstico: se refiere al procedimiento por el cual el médico puede identificar la enfermedad; es importante informar al especialista en psiquiatría sobre los cambios de ánimo que se pueden presentar, tal como es experimentar una tristeza profunda, soledad, como también irritabilidad o un entusiasmo descontrolado; el antecedente de algún familiar con bipolaridad o alguna enfermedad mental, también es un dato significativo cuando se nos hace una evaluación.

Trastorno: En relación a la bipolaridad, se denomina trastorno a las alteraciones de los estados del ánimo, puede presentarse el trastorno, a veces, al vernos afectados por un problema, perdiendo el equilibrio y viéndose alterada nuestra tranquilidad. 

Tratamiento: es el método, el plan que aplica la medicina a través de medicamentos específicos y que en conjunto con la psicología nos ayudan a  mantenernos alejados de los síntomas de la enfermedad, felizmente  los estudios científicos nos permite aliviar los indicios que nos llevan al malestar.

Estado: este término se refiere al conjunto de síntomas en que la enfermedad mantiene al paciente de una manera determinada, se le denomina estado, a esa  forma alejada de la normalidad del ánimo, emoción, los distintos estados mejorarán con el tratamiento, el que no debe ser suspendido, salvo cuando el médico así lo disponga.

Episodio: es un nuevo acontecimiento que altera nuestra normalidad.

Fase: a grandes rasgos la bipolaridad tiene tres fases:

1.- Exaltación; 2.- Depresión 3.- Eutimia, las dos primeras son parte de la descompensación, la tercera permite llevar una vida normal.

Eutimia: es el estado de normalidad, que también experimentamos los pacientes, un factor favorable es este estado que nos permite desarrollarnos  normalmente


Descompensación: se refiere a un desbalance emocional-psicológico que nos lleva a perder el equilibrio de la salud mental. La bipolaridad tiene que ver con nuestra hipersensibilidad afectiva, con la vulnerabilidad, esa fragilidad que nos impide mantenernos en la firmeza espiritual, en la seguridad, en la confianza en sí mismo. La descompensación nos impide mantenernos dentro del sano juicio.

Crisis: se denomina crisis a los síntomas intensos que desencadenan la enfermedad al inicio de ésta y cuando se presenta una fuerte recaída. Las crisis se caracterizan por aumento de actividades de la persona, delirios de grandeza, sentirse con capacidades superiores, sentirse perseguido, asegurar que están en contra de él, habla más de lo común, puede pasar días sin dormir, irritabilidad que aumenta al contradecirlo, estas son algunas de las señales que pueden identificarse como características de una bipolaridad.



martes, 15 de mayo de 2018

Confía


¿Por qué aceptar la enfermedad bipolar? primero que todo porque somos uno más de tantos a quien puede ocurrir lo que puede sucederle a los demás, ¿para qué puede servir la enfermedad?, para entender que de lo que parece algo demasiado duro, luego comprobaremos que del dolor también podemos recoger una enseñanza.

¿Cuál es la enseñanza?, aprender a valorarse a sí mismo, aún no entendiendo lo que es eso, en el tiempo es la enseñanza más profunda que deja la bipolaridad y ¿por qué? Porque la reflexión nos permite detenernos en todo aquello que no sabemos por qué nos hace mal y a la vez qué necesitamos para estar bien.

La bipolaridad es un trastorno del ánimo y su definición lo dice todo, el descontrol nos lleva a no querer saber de lo que nos pasa, en cambio el sosiego nos permite vincularnos con lo que decidamos apreciar.

Perdemos la armonía cuando nos domina la inseguridad, el miedo, odio, incertidumbre, rencor y cuando callamos lo que no entendemos perjudicándonos eso, mucho más.

Aceptar la vida como se nos presenta, es más fácil de digerir lo que venga, porque lo bueno y lo malo, son dos verdades normales en la existencia de un ser humano.

No estar de acuerdo con la realidad personal, es atar la propia libertad con ideas de sufrimiento, somos dueños y mensajeros de nuestra manera de querer, amar u odiar.

Cuando te aceptas y aceptas tu realidad es más fácil que todo fluya, que todo nos hable sin castigo, porque algunas de tus verdades por cierta que sean, pertenecen al pasado que ya pasó, dejando de tener poder si tú las dejas ir y hoy con tu bipolaridad a cuesta, verás que tarde o temprano crecerás.

Tú no eres la enfermedad, la enfermedad será menos poderosa cuando la ignores y cuando seas tú el protagonista de tu vida.

Confía.