viernes, 20 de marzo de 2020

Libres de Elegir.


Hay temas relacionados con nuestro desarrollo humano que nos identifican como personas, sin saber muchos de nosotros su verdadero significado, los valores que cuida alguien como principio de vida,  le permiten tener mayor autonomía para resolver por sí mismo los propios conflictos, haciéndole digno y confiable, no así los antivalores, los que pueden llegar a ser la causa de sentirse menoscabados e inseguros.

Mencionaré primeramente los antivalores...  considerando que representan lo insensible que es el individuo al entorno social en el que se desenvuelve, lo que lo deshumaniza, consiguiendo rechazo y a veces incluso castigo de una sociedad. 

Ejemplo:

Odio/irrespeto/ Envidia/Arrogancia/Injusticia/Deshonestidad/

Sin embargo los valores morales fundamentales, permite que una persona se distinga entre otras por su  responsabilidad, honestidad, respeto, fidelidad, generosidad, honradez, prudencia, sencillez, tolerancia, entre muchos otros. 

Cultivar los valores recién mencionados, nos permite definir el propio camino existencial, haciéndonos responsable del propio futuro, aceptándose cada cual con sus propias limitaciones, pero conciente de ser capaz de ser un aporte para la sociedad y la propia satisfacción de vida. 

Una vez más queda  demostrado que somos libres de elegir, de cultivar o de poner en riesgo no solo nuestra libertad  y salud mental sino la de otros. 




Quien alguna vez perdió la razón... aprende a conocer la verdad y hacer juicio de lo que otro dice.


miércoles, 18 de marzo de 2020

¿Hablar de Moral está Fuera de Lugar?


La Vida no es un Juego, seis palabras, que nos pueden invitar a dejar de lado las caretas.

Digo las máscaras que según las circunstancias nos acomoda mostrar, no es posible hacerse uno más de quienes han tomado poder en el mundo intimidando con prepotencia, estatus, vulgaridad a quienes por ser inocentes se ven expuestos a ser presa de ser menospreciados y a temer no tener un lugar en la sociedad por ser decentes.

Hablar de moral es estar fuera de lugar, reconocer que nuestros antepasados fueron personas de esfuerzo resulta no ser de buen gusto, referirse  a la riqueza o pobreza espiritual son conceptos abstractos, que  interrumpe el ignorante que toma posesión por hablar más fuerte.

Si no sabemos escuchar lo que otro dice, corremos riesgo de manipulación u ofensa, mis padres  y abuelos eran respetados por sus conductas y convicciones, ahora las relaciones humanas se han vuelto especulativas, teniendo que dejarnos llevar por la intuición para tratar con la gente.

Doloroso momento en la vida humana, lloro y no me avergüenzo al ver un mundo de seres vacíos, hipócritas, jugando con el dolor ajeno, haciendo mofas de los creyentes, odio en sus corazones, soberbia e ignorancia, basada en la estupidez; 3.400 ataúdes con hermanos italianos y tantos más en el mundo, además de cuánto dolor para sus seres queridos y sin embargo no se detiene el contagio con lo absurdo, actuando sin sentimiento, respeto o compasión.

Me siento con el deber de decir que los adultos cuiden de lo que dicen por amor y respeto a los niños, sí, esos niños que todo lo entienden, sin poder expresar lo que les duele la violencia verbal, las palabras groseras, la desfachatez, el miedo a sentirse desprotegidos de dulzura, de abrigo, hambre o frío y muchas veces no por que no haya que comer, ni la falta de  ropa, si no que porque los adultos están ocupados en vender imagen, conseguir diversión y justificar sus resentimientos y frustraciones como merecedores de algun día ser felices.


martes, 17 de marzo de 2020

Todos Unidos.


Todos unidos en una sola razón de existir, todos tener que obedecer a lo que dicten las autoridades,  quienes afortunadamente aún existen, permitiendo ordenar la conciencia de nosotros como individuos.

La rebeldía, la odiosidad, las masivas protestas, la desobediencia, está bajo el control de un algo que tiene el poder por primera vez, de demostrarle a la humanidad que no somos autónomos y que hoy tal vez podríamos entender que nunca lo fuimos, nos volvimos ilusos, obtusos, creyendo que el egoísmo, orgullo, soberbia y ambición eran factores necesarios para ganar. 

Ya no podemos soñar con el mañana, una enseñanza en esta vida donde siempre hemos sido pasajeros en ella, donde la equivocación la hemos tapado con una broma o una escueta sonrisa y donde no solo nos hemos juzgado los unos a los otros sino juzgado a Dios, por los deseos no cumplidos.

Cuando digo que no podemos soñar con el mañana, es porque más que nunca tenemos que fortalecernos en el hoy, llamado presente. 

sábado, 14 de marzo de 2020

Enseñanza que no se olvidan.


El desconcierto, incertidumbre, el temor son factores que afecta a todos las personas por igual, pero a quienes padecemos de esta enfermedad que no solo nos altera emocionalmente, sino que también nos impide tener la facultad de fortalecernos en el qué hacer en un mundo que ya no solo depende de lo que cada quien decida hacer, porque hoy la realidad en que vivimos, nos expone a todos sin diferencia de raza e idioma por igual, frente a una pandemia que traspasa más allá de cualquier frontera idealista,  ideológica.

Un aviso más para reconocernos lo frágiles, indefenso e ignorantes que nunca hemos dejado de serlo, porque no somos más  que simples mortales.

Habiendo vivido el dominio del mal en mi propio espíritu, siendo presa de la pérdida de dignidad propia de cultivar valores y principios recogidos de la esencia humilde de mis antepasados, aprendí que ir en contra de todo aquello que me pueda perjudicar, solo lo he podido sobrellevar con mi propia humildad, también recogida de mis padres y abuelos los que día a día me enseñaron a venerar a la Única Verdad, la que vuelvo a venerar como propietario de lo justo y necesario, Dios Padre.

Todos somos hijos de Dios, más solo criaturas aquellos que lo niegan. 


sábado, 7 de marzo de 2020


Es cierto que cambia lo que alguien piensa sobre lo que dije. 


martes, 3 de marzo de 2020

La Desconfianza y la Crítica.


Cambiar pareciera ser lo más difícil de lograr y sin  embargo es muy posible cuando se aprende a dejar  de dar importancia a opiniones externas que no coinciden con las propias, la desconfianza y la crítica es  un factor que aumenta la carga emocional y sentimental en los pacientes. 

No es fácil y menos fácil aun cuando nos sentimos heridos por personas a las que se les tiene cariño, reconocer que nadie tiene por qué creer en el valor de los sentimientos de uno, nos vuelve autónomos y maduros al entender que la espera de la retribución o reciprocidad de los afectos, no puede volverse una exigencia posesiva. 

Aprender a controlar o separar nuestros afectos, nos permite fortalecer nuestras inseguridades. 

No es posible vivir agradando, a veces, sin tener en cuenta que podemos salir humillados, muchas veces menoscabados, sólo por el miedo a perder a alguien.

Existe algo  que dice:

"Quien te pierde te valora"