miércoles, 21 de junio de 2017


Aceptarse a sí mismo es entender que el ego está demás.


Algo Sobre Alcoholismo


Recuerdo haber participado en terapias de grupo con grandes personas y de distintos diagnósticos y nivel social, eso me abrió un mundo de conocer cómo cada uno tenía la intención de lograr superar su propio conflicto, donde noté diferencia con otros, fue en el empeño por lograr un cambio en pacientes que padecían de alcoholismo, el alcoholismo tan criticado y tan menospreciado por quienes no lo viven, allí entendí que esta debilidad a veces puede mezclarse con la depresión, pero que además la adicción es más dominante que las propias intenciones de superación.

Supe que la fuerza de voluntad no es el principio de la sanación, porque el impulso psíquico se hace presente en cualquier momento, incluso, al ver pasar una publicidad.

Es la realidad de quien busca ante todo, recuperar muchas veces a su familia, su prestigio, su amor propio, su dignidad y sufriendo al no poder batallar con una enfermedad que también se dice que puede ser genética; al compartir con varios pacientes me enteré, que en ningún caso ellos dejan de padecer y no solo sufren de sus recaídas, sino de la no comprensión, lo que también gatilla el alcoholismo mismo.

Para quien nunca ha padecido de trastornos del ánimo lo que altera la salud mental, poco y nada pueden hacer más que sentirse perjudicados en la aparente inconsciencia del paciente, pero cuando la persona se refugia en una adicción, entendí que no se es conciencia ni elección personal, se es misterio de sus debilidades.

¿Se puede curar el alcoholismo? las enfermedades todas pueden pasar a ser parte de lo que nos afectará de por vida, pero la ciencia  a través de la medicina, es un camino para confiar en ser capaz de derrotar lo que hace creer a la persona, en este caso, que su alcoholismo no tenga solución. Un tratamiento aceptado por la persona le hará posible vivir en normalidad.

El alcoholismo es una enfermedad tratable como lo es la bipolaridad, algo necesario para el paciente, es que alguien que entienda el dolor ajeno, acoja al paciente cuando esté sin alcohol y en tranquilidad lo invite a seguir un tratamiento, haciéndole entender que él está enfermo.

Todo lo que nos cause vergüenza puede impedirnos tomar decisiones; pero no es posible darle valor a la opinión de otros, cuando tomamos eso en cuenta, se vuelve un factor en contra para la superación, nadie se merece nuestra consideración al punto que nos inhiba, debemos de considerar que ese otro guarda sus propias carencias, su historia, su propios miedos y complejos que desconocemos.

Si eres hijo, amigo, esposa, hermano intenta acoger con firmeza, pero con afecto a caminar a quien lo invade algo que solo no puede resolver. La Rehabilitación es una buena manera de ayudar a entender a la persona el valor por sí mismo y el reconocer que el alcohol siendo una droga lo transforma en un ser que no es.

No existe ese imposible de rehabilitarse y encontrarse con las propias facultadas, cualidades y dones que el alcohol a quien lo bebe, no le permite conocerse a sí mismo.

La Rehabilitación es un atención que recibe el paciente para que supere su adicción.

"Que sería la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo"
Vicent Vang Gohg


martes, 20 de junio de 2017


Creo reconocer en mí ser conciencia intelectual y conciencia del alma, esta última es la que me hace reaccionar por desequilibrada que esté, para no preocupar a los míos.


lunes, 19 de junio de 2017

Aceptar/Reconocer

El principio de nuestra recuperación está en reconocer qué nos hace padecer, es un buen paso saber por qué tanta pena acumulada, tantos miedos sin saber porqué nos atrapan ni cómo resolver.

Pero muchas veces juramos el haber entendido el motivo y creemos superarnos, pero volvemos a recaer, hoy conversamos con Alberto sobre esto mismo y se molesta al ver que lo entiende, lo asimila, pero vuelve a dolerle lo mismo de siempre, ausencia y desafectos familiares, no reconocimiento a sus logros como estudiante y necesidad de buenos estímulos.

Y lo revisamos y ¿qué lo lleva a lo mismo? "sus deseos no cumplidos" y entonces, ya no son culpables quienes no aportaron afecto en su historia, sino que ahora también le causan decepción aquellos que para él son importantes y que no cumplen con sus expectativas afectivas.

Entonces podemos entender que su historia será siempre una suerte de insatisfacción y culpables todos de generarle rabia cuando no le demuestran afecto o consideración.

Pero quién tiene que entender su propia realidad es Alberto mismo, entender que está en uno mismo no mezclar a todos con lo que nos sucede, así fue como terminamos analizando si no será su ego, su soberbia, su orgullo o sus caprichosos deseos, que le provocan el mecanismo de rabia y a creer que es la enfermedad bipolar que le provoca frustración y no que son sus expectativas racionales egocéntricas que le impiden su bienestar.

Terminamos comprendiendo que no hay mejor manera para conocerse a uno mismo, que revisar en el diccionario cada concepto  que nos pueda identificar, en este caso los que antes hemos mencionados y así  conocer la razón del comportamiento que nos quita la paz interior.

Y seguimos buscando hasta detenernos en el concepto de Humildad: la "virtud donde vive la ausencia de soberbia" soberbia, ese sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás como si fuéramos merecedores de cualidades especiales a veces llevándonos a menospreciar a otros.

Es muy propio que los demás nos midan nuestra manera de ser en base a las características de la bipolaridad, pero que seamos nosotros mismos quienes adjudiquemos lo que somos al diagnóstico, eso, está mal

La sanación a la intolerancia, a la frustración a culpar a otros de nuestra desdicha, también se encuentra en volvernos mansos de corazón, descubrirnos humildes hace posible reconocernos dueños de nuestra propia y nueva historia, sin necesidad de quejas ni hacer responsables a otros de nuestro bienestar.



Mejoran las intenciones cuando afinamos los sentidos.



Cuando se acepta el sufrimiento disminuye el dolor.



Cuando sientas miedo respira varias veces profundamente y comprueba como se espanta tu miedo.