miércoles, 23 de mayo de 2012

Bipolaridad y sus reacciones



Siempre hay solicitudes de orientación o de opinión, para ayudar a alguien o saber cómo auto sobrellevar la bipolaridad.


En general las inquietudes son las mismas, cómo frenar la situación, cómo conseguir que la persona acepte que su enfermedad puede mejorar con un tratamiento, incluso que llegue a comprender el amor que es parte del lazo y el sufrimiento que ésta situación causa a una familia, como también la pregunta es qué hacer con el paciente cuando no duerme, deambula por la noche y se altera más si se le trata de convencer con autoridad y rabia.


Parecerá reiterativo el consejo, pero esta batalla no da tregua si no es con calma, oración y con no hacer otra cosa mejor que callar, la enfermedad distorsiona la realidad, podemos parecer dueños de los impulsos, del poder, de ese sarcasmo que no es parte de la personalidad sino cosa de la enfermedad.


Ignorar las reacciones por las que pasa el paciente cuando se descompensa, es casi imposible, más aún cuando se presenta por primera vez una descompensación, es decir una crisis, por eso será bueno recurrir a los que estén más tranquilos para ayudar y se tomen del mejor consejo que les llegue a tiempo.


Dentro de la realidad de los episodios o alteraciones que sufre el paciente, también se afectan quienes están fuera de este estado de descontrol, incluso debo reconocer que alguien descompensado ha llegado a afectarme, aunque yo esté consciente que sus actitudes no tienen relación directa conmigo.


Para quien esté al cuidado del paciente, no es fácil abstraerse del comportamiento de este, como tampoco saber qué hacer cuando el enfermo dispara palabras, argumentos que hieren y que no se pueden detener. Una buena medida es  no observarlo, no enfrentarlo, ni mirarle a los ojos, como si quisiéramos atacarlo. Siempre será posible encontrar a alguien en quien el paciente confíe y sienta que está de su parte. A pesar de estar fuera de la realidad, habrá alguien por quien el enfermo pueda sentir tranquilidad y le parezca estar lejos de hacerle daño.


Considerando que solo vale lo que en ese momento sea beneficioso para salvaguardar esos paréntesis extraños.


Las fijaciones mentales son dominantes y caemos en sus redes; podemos creer que los árboles hablan, como también sentirnos los más capaces y esa realidad irreal es lo que dificulta la salud mental, la fortuna está en tener que recurrir a la medicina para esperar que después de por lo menos dentro de dos semanas los medicamentos empiecen a hacer su efecto.

Esto es parte de la tarea inicial, luego la independencia con responsabilidad, será un gran valor para que cada quien que haya experimentado la bipolaridad, pueda realizarse en su propia vida.

domingo, 6 de mayo de 2012

Bipolaridad Versus Voluntad


Todos llevamos en nuestro mundo interior un poeta, un filósofo, un creador. Solo necesitamos elegir en lo personal, lo que queramos construir como ser humano,  elegir lo amoroso, fiel, honesto, creyente, sincero por mencionar algo de lo que pueda engrandecer nuestro espíritu, nuestro ánimo, se puede labrar con ese algo tan bello y valioso como es la propia voluntad.

De mi próximo libro


sábado, 5 de mayo de 2012


La autoobservación es la mejor manera de mantenerse sin mayor riesgo de recaída, siempre buscando opinión de alguien de nuestra confianza, además del médico o psicólogo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Bipolaridad y Bienestar Desmedido

En relación a una consulta sobre un paciente que para alguien está pasando por "su mejor momento" y que sin embargo para el médico es necesario una internación, es que me refiero en este espacio al respecto, para ayudar a aclarar a quienes se puedan  identificar con este ejemplo.

Cuando no tenemos experiencia en reconocer cómo se presentan las descompensaciones, es fácil que quienes compartan con el paciente, piensen que un estado de "gran  bienestar" es el mejor momento por el que está pasando la persona, lo cierto que si el médico toma la decisión de una internación es porque la persona está dentro de un cuadro de "hipomanía".

Volvernos exageradamente  extrovertidos, contentos, simpáticos, valientes, divertidos, todo esto es síntoma que estamos dentro de lo que se denomina hipomanía. Este estado podemos reconocerlo porque  dormimos  menos y por no tener necesidad de descanso, además de experimentar y demostrar una enorme cantidad de energía e incluso volvernos muy creativos y competitivos.

Con el tiempo es posible darnos cuenta de estos cambios de ánimo y para asegurarnos, es bueno pedir opinión en quien confiemos para que nos ayude a tomar el camino correcto, me refiero a evaluar el médico los medicamentos.

Si bien es cierto este estado nos lleva a sentir una gran liberación, no es lo mejor quedar a la suerte de lo que dicte nuestra mente y es por eso necesitamos atención prudente y cautelosa de nuestro núcleo para lograr el tratamiento necesario.

La tranquilidad y el no contradecir a quien esté bajo esta alteración del ánimo, siempre será el mejor aporte para todos.



martes, 1 de mayo de 2012


La concentración y la música clásica se me hacen necesarias para evolucionar.