martes, 28 de febrero de 2023

Muchas veces el silencio aporta más qué la opinión.


miércoles, 22 de febrero de 2023

La importancia de poner límites.

 La importancia de considerar poner límites.

La sobreprotección impide reconocer las conductas adecuadas y no sólo éso, en el tiempo nos volvemos rígidos y dependientes. A todos nos sirve poner límites por alcanzar autonomía y madurez... siendo necesario entender qué cuando se nos habla de ser consciente de nuestros propios actos, se refiere a abandonar la queja, la crítica, la distracción y ante todo poner atención a nuestro propio comportamiento. 

La diferencia entre límites y limitaciones, los límites nos permiten controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Podríamos decir que tienen relación directa con lo que es el criterio... claramente, porque es necesario tener en claro que no da lo mismo lo qué decidamos. 

Si bien es cierto cada cual tiene derecho a su propia libertad, también es cierto que podemos aspirar a qué esa libertad esté basada en cuidar nuestras intenciones, haciéndonos responsables por si mismo a través de la propia facultad para razonar. 

 Considerar los límites como un mecanismo de control de impulsos, se vuelve una herramienta más para saber cuándo decir sí y no, evitando salir perjudicados tanto así de situaciones conflictivas, como de relacionarnos con personas con las cuales podamos sentirnos perjudicados.

La diferencia entre límites y limitaciones es qué las limitaciones impiden el desarrollo personal, una gran limitante es esperar que los demás cambien principalmente en su forma de ser con nosotros, siendo posible que "eso ocurra" al poner en práctica uno mismo sus propios límites.

"Los cautos rara vez se equivocan"

Confucio. 


domingo, 12 de febrero de 2023

Cuando reconocemos que todo cambia, logramos tranquilizarnos. 


martes, 7 de febrero de 2023

Obedece a lo que te favorece.

* Cuando asistas a tu médico llévale una pauta escrita con tus últimos síntomas y dudas; guarda  silencio, cuando el médico está en silencio está pensado, pon atención a sus indicaciones, espera el final para plantear lo que deseas. 

* En tú diario vivir, lo primero es seguir las instrucciones médicas. 

* Informa a tu médico si algún medicamento no te hace sentir bien. 

* Evita cambiar constantemente de médico, es necesario un tiempo para alcanzar respeto mutuo y mayor conocimiento y así alcanzar un mejor resultado. 

* El médico psiquiatra ojalá especialista en bipolaridad, es un profesional capacitado para tratar con medicamentos que son químicos denominados estabilizadores del ánimo, siendo el principio de compensar al paciente con un tratamiento personalizado, no siendo el mismo médico el terapeuta, el paciente bipolar requiere de una terapia complementaria en la especialidad de psicología, para la aceptación de la enfermedad, el cambio de hábitos y conductas como los aquí mencionados. 

* No ocultes a los profesionales lo que piensas, por mucho que sea extraño. Todo lo extraño no nos representa, pero es necesario que lo demos a conocer al psiquiatra, quien al estar informado le permite saber qué medicamentos necesitamos, existen períodos dónde de acuerdo a lo que pasa por nuestra mente, es el tratamiento que se nos va indicando. 

* Obedece a lo que te favorece, no tomar alcohol, drogas ni trasnoches. Selecciona tus amistades. 

* Comprende qué el tratamiento varía y acéptalo. Si aceptas las reglas básicas, puedes conseguir lo que no te gusta, estar enfermo. 

* Esta enfermedad no mejora con tratamientos alternativos, sino con químicos llamados estabilizadores del ánimo y no otros. 

* No creas que si dejas el tratamiento por unos días no pasa nada, porque si pasa, en cualquier momento se activa la enfermedad. 

* Se reservado con tu diagnóstico, uno puede llevarlo como desafío de vida por interés propio. 

* Si quieres hablar de tú bipolaridad, coméntalo como si se tratase de alguien que tú conoces. 

* No te engañes pensando que eres más fuerte qué lo que te ha indicado el médico. 

* Si has sido diagnosticado con bipolaridad, te corresponde aceptar una nueva relación de vida contigo mismo,  "hacerse cargo" significa qué nadie más que uno mismo, sabe con aquello qué tiene que cumplir. 

* Es mejor no culpar a los demás de nuestros pesares, nos sirve más reconocer que estamos dispuestos a no ser provocadores de pesares sino más bien a hacer felices a quienes lo merecen. 

* La personalidad, siendo única en cada persona en  su manera de pensar y actuar, en algunos casos, está considerada como una limitante para la recuperación del paciente, esta enfermedad de llevarnos por episodios de confusión, se vuelve una fuente de aprendizaje en relación a cambios de conductas y hábitos, no siendo favorable para personalidades que no estén dispuestas a distinguir qué todo cambio en ningún caso es  perjudicial. 

Lo bonito de esta enfermedad, es qué todos los cambios sugeridos nos ayudan a ser mejores. 


susana rodríguez hidalgo.

jueves, 2 de febrero de 2023

El trato qué nos gustaría recibir a todos.

 La complejidad del qué hacer y no hacer en el diario vivir con el paciente bipolar, es más llevadero cuando las personas qué conviven con él, están dispuestas a cambiar el trato en lo cotidiano. 

Algo muy favorable para relacionarse en el día a día, es tratar a la familia en general como si fueran visitas y con mayor razón al paciente a quien equivocadamente se le considera como un enfermo mental, siendo qué su desequilibrios emocionales son provocados justamente por falta de armonía, presentándose de manera cíclica es decir pasajeras, como lo que es un resfrío, aunque a veces con síntomas más delicados qué otros. 

El buen trato educa y consigue límites que generan respeto y delicadesas, conceptos que crean bienestar y confianza. 

Más que destacar defectos, debemos destacar aciertos, logros, la integración a la vida normal es un principio básico donde queda demostrado que la persona no pierde sus cualidades como tampoco su inteligencia, agradecerle o felicitarlo permitiendo el buen entendimiento, la buena convivencia y la tan importante ayuda mutua. 

Pedirle opinión, hacerle recordar gratos momentos, dejar de cuestionarlo, estimular su tratamiento y hacer silencio, ayuda a qué el paciente tome decisiones propias, entienda que no tiene limitaciones mentales y que sigue  siendo respetado, autosuficiente, pudiendo sentirse seguro de su propia identidad. 

Una buena compañía para el paciente bipolar es aquella donde no sea observado como enfermo, no tratar de hacerlo cambiar, porque sus procesos de decisiones no dependen de él mismo sino del medio en que se desenvuelva, de la constancia del tratamiento y de la no discusión.

Si nos fijamos bien, lo que necesita el paciente con bipolaridad, es el trato que nos gustaría recibir a todos; por lo tanto, el paciente también tiene la obligación de ser agradecido, prudente y respetuoso.