No me quedé tranquila de conversar contigo, siempre te escucho con gran atención y me quedo pensando que tal vez sea lo único que te sirva de mi, porque hasta ahora concluyo que mis intervenciones, parecen llevarnos más bien a discusión y no a algo útil.
(Acostumbro a respetar, escuchar, comprender, pero cuando el interlocutor termina transformando el diálogo por decir lo menos, en una competencia, resulta feo)
Susana Rodríguez Hidalgo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario