martes, 17 de abril de 2012

A Veces nos Sentimos Así

Susana, nuevamente retomo mis escritos, no se si es para desahogarme, o tal vez buscar alguna muestra de consuelo. Como has estado? que tal han estado tus dias? Todo va bien? Sinceramente espero que sea así, me disculpo por no escribir más amenudo, y por ausentarme por periodos extensos.

 La vida nos consume sabes? nuestros asuntos , nuestros dias, nos impide formar parte de algo más grande que nosotros mismos. Es cierto, muchos somos egoistas y no hacemos más que darle vueltas a nuestras propias cosas. En resumidas cuentas, tengo que comunicarte.. que cambie abruptamente de medico, mi siquiatra, la Dctora, formo parte de un accidente automovilisto el mismo día de la cita que tenia con ella,lo cual la imposibilito para ejercer su profesión durante unos 4 meses, eso significó para mi revivir todo junto a un nuevo Médico.

 Bueno, se hicieron una seguidilla de estudios, scanners, resonancias, test.. todos, los excluyentes y los que no tambien. Y él llego a un Diagnóstico en evaluación, del cual se me liberada de mi condición bipolar... nose si sentí alivio, o tristeza, en este minuto da lo mismo.. me cambiaron los medicamentos, suspendieron sus derivados, conservaron algo para dormir que por cierto sin ello, mis noches de sueño no existirian... y agregaron algo para mantenerme tranquila, han sucedido ciertas cosas... dias buenos y otros no tantos.. y he hecho un esfuerzo para controlarlo todo.

 Pero a veces no da resultado, o no el que realmente yo quisiera, he intentado mantenerme cuerda, y hasta cierto punto lo he logrado. Más creo que el desequilibrio no va en la condición psiquiatrica ni en el diagnostico de un medico, creo que es la condición que rige mi vida, no quiero ser normal.. para que serlo ? por querer tener una mente pauperrima y con gustos básicos.

 Ya no se que es lo cierto, ni lo que es mentira, ya no se si lo que ellos dicen es lo correcto.. ni siquiera se bien que pensar. Ni siquiera se si todo esto, suspensión de medicamentos, me llevara a un desequilibro eterno que me costara remontar en meses.. ni se, si esto traera más tranquilidad. La felicidad es imperfecta insisto.... pero que sucede, si todo eso no depende de ellos, ni de los medicamentos y solo depende de mi?

 La confusión a plantado bandera en mis pensamientos, y a hechado sus raices en mi corazón. El miedo a montado una batalla campal contra mis convicciones... y la serenidad hizo sus maletas y se marchó.

 ¿A dónde van mis dias de paz cuando se ausentan y a dónde va mi dolor cuando no lo siento? en que recondito lugar de mi mente, han de perderse o de encontrarse ambas cosas.. y por que la ambiguedad trabaja para destruirme.

 ¿Dónde queda el orgullo y la dignidad.. cuando suplico al cielo que la estabilidad se apose en mi vida, y nunca se marche...? ¿Dónde quedan las sonrisas cuando las lagrimas afloran, a donde van? Estoy pasando por un período existencialista donde mis dudas y consultas gritan por respuestas, es insólito que solo en momentos como este la genilidad supera a la mujer cotidiana, pues la serenidad.. espanta mi escritos. y anulan mis versos.
 Con cariño, esperando que todo este bien. Bendiciones. V V

 Amiga: la respuesta fue por tu correo personal. Cariños

lunes, 16 de abril de 2012

¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir. Confucio

miércoles, 14 de marzo de 2012

Psiquiatría-Psicología


A quienes vienen enfrentando en sentido personal o en algún familiar esta afección Bipolar, lo mejor será aferrarse a la tranquilidad, a confiar que todo pasará y pasará.  Hasta ir encontrando los caminos necesarios para mejorar.

No olvidar que al estar fuera de la realidad, no hay capacidad para razonar, para recapacitar o hacer caso de lo que se nos haga ver. Entonces habrá que considerar que el amor sosiega y bastará aplicarlo en las más difíciles de las situaciones, para comprobar que el amor, serena.

Es importante saber que presentándose una descompensación, es decir la enfermedad, el paciente debe ser tratado por un médico psiquiatra, considerando que en lo posible el profesional  tenga conocimiento de cómo tratar la bipolaridad, en el sentido de los medicamentos apropiados para cada paciente, muchas veces recurrimos primeramente al psicólogo, pero no es el orden que se debe seguir para tratar la enfermedad, el psicólogo nos puede ayudar una vez que estemos equilibrados, para hacernos comprender que no está todo perdido en nuestra vida, al presentarse estos episodios que son de orden afectivos, emocionales que tan sensibles  y frágiles nos hacen, apartándonos de la realidad.

Dentro de todo lo que nos puede ir mejorando, es ir descubriendo que ha sido lo que nos llevó a esta reacción patológica, enfermiza, que nos ha  afectado hasta descolocarnos. Una vez estemos más conscientes de nuestras experiencias pasadas, aceptándolas como propias de algo que experimentamos porque tuvo que ser así, empezaremos a comprender que estamos más cerca de la imperfección que de ese idealismo mágico, que como seres idealistas siempre estamos esperando de la vida.

La bipolaridad enseña a vivir mejor, a ser compasivo con uno mismo y a valorarse así mismo, un nuevo camino para descubrir, esta experiencia nos demuestra y enseña que somos mucho más capaces de superarnos de lo que antes estábamos acostumbrados.


Confiar en lo bueno reconforta el alma, permite recuperar la felicidad y también hacer feliz a otro.

Susana Rodríguez Hidalgo

sábado, 28 de enero de 2012

Depresión-desolación-


Los estados depresivos, se pueden comparar con algo así, como si la única luz de nuestra vida, de pronto se apagara, como si perdiéramos el bello resplandor de una vela que iluminaba nuestra  habitación...

Nuestra alma llena de vida, en cualquier momento puede perder su fulgor .

Lo triste de perder la luz en nuestro ser interior, es que muchas veces, no tenemos ni siquiera claridad de la razón del por qué, de la profunda penumbra en la que nos sumimos.

Es tan larga la espera para reencontrarse con un rayo de luz, es tanta la soledad de nuestro ser interno,
sumándose a eso, a veces, la incomprensión de quienes participan como meros expectadores de este cuadro en nuestras vidas.

Dentro de las rarezas de la existencia humana está la depresión, si deseamos saber qué hacer por alguien que la padece,  requiere amor, oración y compañía sin crítica.

Susana Rodríguez Hidalgo



martes, 3 de enero de 2012

Una Nueva Verdad

Los encuentros de los días lunes, son momentos que aparentemente por tema, nada nuevo debe de haber, pero la verdad es qué, tratándose de la bipolaridad no existe eso llamado, más de lo mismo, por que la bipolaridad está despierta a cómo sentimos la vida misma y en esto no se trata de sentir y sentir, nosotros necesitamos recapacitar, poner atención a nuestros sentimientos, deseos, emociones, temores, para disfrutar de la vida.

Hace 5 meses llegó una paciente quien leyó la entrevista sobre el Litio en Revista Paula y donde se enteró de las reuniones, desde ese tiempo que no ha faltado a compartir con nosotros, después de este corto tiempo, Viviana nos sorprende como un ser ejemplar.

Después de haber pasado por los peores desórdenes e impulsivas decisiones tomadas, al no tener la fortuna de encontrar un tratamiento adecuado, hoy sí lo tiene; sus alteraciones van equilibradas y es una muestra más de la importancia del buen tratamiento, pero lo más relevante es la voluntad con que ha enfrentado su nueva realidad, hoy al distinguir la diferencia entre su mente sana y la desequilibrada, opta primero que todo por hacer conciencia de lo que "no" hizo bien y de lo perjudicada que tantas veces se vió, producto de los desórdenes del ánimo.

Son muchisímos los paciente con quienes he compartido, pero nunca antes conocí a alguien que al conseguir el tratamiento, en corto tiempo, haya enfrentado con firmeza y de manera independiente y decidida como Viviana, el ordenarse, apostando por reconciliarse con la vida misma.

Viviana con valentía poda su árbol y se dispone ha recuperar tiempo perdido y a entregarse en amor y comprensión, tanto para ella como para los demás.

Asegura que nadie más que uno debe poner de su parte para la superación y recuperación, lo cierto que es meritorio lo que ella está haciendo y viviendo, un cambio en ciento ochenta grados, que sorprendente, principalmente ver su entusiasmo por cambiar sus conductas.

Ella reconoce la influencia de compartir con sus pares, el grupo es un espacio para dar a conocer nuestra verdad, esa que llega allí buscando cambiar el destino que estaba en manos de lo negativo y con Viviana nos podemos sentir orgullosos de sus logros.

Es maravilloso escucharla decir, “Hace veinte años que no le hacía un regalo a mi madre y hoy para Navidad le hice llegar fuera de la capital, algo especial, mi madre emocionada me llamó y le dije lo que antes no me atrevía a expresarle: Mamá te amo, te amo y te pido perdón por todo lo que te hecho padecer.”

Una vez más queda demostrado que la bipolaridad cuando está fuera de control, puede transformarse en algo que nos deteriora y que hace padecer a quienes nos rodean, pero cuando encuentra esta afección su equilibrio, puede transfomarse en verdadera gratitud y amor.

Viviana revisa su vida, reflexiona que no ha bautizado a ninguno de sus tres hijos, lo hermoso que ahora, aunque dice no ir a la Iglesia, ella conversa con Dios...

Desde aquí amiga-compañera de ruta, te aplaudo por darnos este tremendo ejemplo de superación personal y doy gracias a Dios por iluminar tu espíritu.

lunes, 2 de enero de 2012

"El fruto del silencio es la oración.

El fruto de la oración  es la fe.

El fruto del amor es el servicio.

El fruto del servicio es la paz."

Madre Teresa de Calcuta
MAL PENSAR, CAUSA ANTE TODO DAÑO ASÍ MISMO. Susana Rodríguez Hidalgo