sábado, 13 de julio de 2024

Influirá el mundo globalizado en las enfermedades del ánimo?.

 El mundo globalizado pareciera influir en la vida de las personas, más información, mas tentación y confusión, sin embargo cada vez menos identidad personal para definirnos por la manera de moldear conductas, actitudes e intereses personales. 

Muchas personas con tratamiento para las enfermedades del ánimo, "Ánimo siendo igual a Alma", una de ellas yo misma, quien después de ser diagnósticada con bipolaridad, mi ficha clínica, me abrió paso para ocupar el cargo de Monitora en el Servicio de Psiquiatría del Hospital del Salvador en Santiago de Chile, donde no solo conseguí el equilibrio psicológico, sino un aprendizaje del valor qué se le daba allí al paciente como persona, además de la enseñanza recibida que hoy intento traspasar, hacerse responsable cada uno además de sus actos, de su propia existencia. 

Después de todo para quienes hemos experimentado el no saber quién soy, en mi caso, pasó ha ser la mejor inspiración para entender lo real que era mi comportamiento psíquico, manejado inconscientemente por una sensibilidad abrumadora, mezcla de imaginación romántica con sentimientos de tristeza mezclado con afecto del pasado, sin saber que nuestra actividad humana es reflejo de lo que sentimos y que viene a influir en lo que pensamos y que nuestro estado mental, va de la mano con nuestras ideas y lo que pensamos, "influyendo en nuestro estado de ánimo". 

Por lo tanto no solo las personas que necesitan tratamiento para regular su estabilidad mental tienen la obligación de educarse sobre los factores que beneficien su comportamiento, el comportamiento personal tiene relación con adquirir conocimiento, enriquecer el espíritu y tomar en consideración cuáles valores nos caracterizan, siendo la prudencia el rumbo ha considerar de las enseñanzas que nos dejó el pasado para ser prudente, esta virtud nos permite anticiparnos a los riesgos. 

Educarse es adquirir conocimiento, pero tratándose de salud mental, será del interés de cada persona desarrollarse como ser humano, mejorando sus actos, profundizando en sus creencias, ideas y cuidando de sus actitudes, lo que nos viene a definir en la identidad de persona más que en imagen. La condición de individuo, nos hace únicos, por lo tanto nada impide "la elección" como modo personal de vida, influyendo como estímulo la voluntad, el esfuerzo y principalmente el respeto a sí mismo, por el propio valor al derecho de tranquilidad y satisfacción. 

No te exijas, esfuérzate, la exigencia se vuelve obligación, el esfuerzo nos anima a la realización de una acción enérgica con empeño y disciplina y por cambiar lo que nos hace mal. 




 De lo que sentimos influye en lo que pensamos, la espiritualidad ayuda a confiar en lo apropiado y bueno. 


viernes, 12 de julio de 2024

 Se aprende de las equivocaciones. 

No te apures. 



jueves, 11 de julio de 2024

En lo que nos afecta no hay distancia ni fronteras.

 En relación a lo que nos afecta, no hay distancia ni fronteras, a través de esta misma página hicimos amistad y estrechamos lazos con Gabriela de otro país de Sudamérica y vino hasta Chile,  diciendo querer estrecharme en un abrazo al sentir gratitud por los consejos recibidos, su búsqueda por sobrellevar la relación con su hija con diagnóstico bipolar, le permitió madurar como madre y entender que la misericordia y comprensión es de muy buena ayuda, se aprende que todos necesitamos ser reconocidos en sus logros y sobretodo en sus debilidades. 

Javiera, persona adulto joven, después de conocer la experiencia de Gabriela, se animó a mantener contacto conmigo, en el tiempo pude reconocerla de personalidad más bien rígida, educada, exigente con ella misma y creyente.

Lo menos fácil de compartir fue su falta de flexibilidad, su constante sentido de reafirmar sus razones, como su queja a la falta de entendimiento de los demás, autovalorando su capacidad de trabajo, su realidad aun siendo cierta, faltaba considerar otras opciones para enfrentar sus problemas que finalmente se transformaron en conflictos, como por ejemplo tolerancia y autocritica. 

No es fácil entrar en confianza inmediata para hablar de los sentimientos, temores, como tampoco plantear lo qué se percibe a la distancia, pero lograba reflejar que su falta de realización en lo cotidiano, lo generaba centrándose en ella y destacando sus reales "capacidades", sus logros, pero en un sentido de orgullo desmedido que no le permitía reconocerse en sus "debilidades".

Después de algunos meses, Javiera está reconociendo varias cosas, lo posible que era superar las dificultades, cambiando el destino de nuestras actitudes, conductas y pensamientos; sus pasajes complejos han venido ha demostrarle que su ser sensible no estaba dormido, su manera estricta de responsabilidad le impedía recibir de los demás lo que hoy la hace sentirse querida, acogida y como siempre valorada, los que la quieren y la rodean le han entregado amor, atención, protección y su despertar le permite mirar hacia atrás... un pasaje de valioso aprendizaje.

Pero la falta de sueño era un factor que no le permitía conseguir la paz como tampoco una conciencia clara, y se hizo necesario acudir a la opinión de un médico psiquiatra, quien le indicó un tratamiento logrando el equilibrio mente, cuerpo y con la ayuda de Dios en la oración también de su espiritu.

Susana Rodríguez Hidalgo.

Monitora 

martes, 9 de julio de 2024

Salud mental: Pensar, sentir y actuar?

 Cuando hablamos de salud mental, pensamos en la búsqueda de bienestar y en relación a la paz interior, la tranquilidad y en ser capaces de superar las dificultades. Este bienestar va más allá del modo en que cada uno viva, la salud mental depende de nuestra capacidad para enfrentar con responsabilidad y óptimismo los compromisos o situaciones personales. 

En general creemos que nuestra manera de pensar, sentir y actuar es así y no de otra manera y aunque a los demás les disguste, no hay por qué cambiarlo, sin embargo, siempre será posible mejorar no solo en relación a los demás, si no para liberarnos de ese modo, muchas veces, inconciente de reaccionar.

Los cambios aún siendo graduales,  adquieren valor desde el momento que decidimos superar nuestro desarrollo humano, considerando como motivo de conocimiento las experiencias pasadas, aprendiendo de los errores y modificando las conductas y actitudes en beneficio de los nuevos propósitos.

P.D. Para la desesperanza no olvides que está la oración, Dios conoce nuestra voz. 


martes, 2 de julio de 2024

Aprendí que los dichos externos, si no eran cierto, no entraban en mi vida.

Mi primera relación con la psiquiatría, fue recibir la enseñanza que lo que inventaba la gente sobre uno, si no era verdad, no podía hacerme llorar y entonces, dejé de llorar.

Una enseñanza que nos sirve a todos. 

*Lo que a continuación relato pareciera complejo, porque es mi propia experiencia con el mundo de la psiquiatría. 

Tal vez mi etapa más compleja de inmadurez, puede haber sido en mi adolescencia, ese tiempo cuando uno no se adapta a la mentalidad, a su cuerpo, como tampoco a comprenderse así mismo. Donde pareciera ser que como adolescente, no se sabe esperar, siendo que éso es lo primero que ayuda ha apurar la ansiedad.

Luego la etapa de adulto joven mas óptimista, donde uno se refuerza con el espíritu jovial, alegre y vital, una etapa donde se confía en las capacidades mentales más despiertas en la actitud positiva y en el entusiasmo de lograr relaciones humanas más cercanas. 

Pero de lo qué uno cree y vive, en cualquier momento todo puede cambiar, no basta la responsabilidad, la buena voluntad o el ser fiel a su o sus compromisos, lo inesperado transforma no sólo la realidad sino que pudo hacerme perder lo qué reconocemos sin explicaciones "tiempo y espacio"; mi ser perdió su eje central, fue posible no ser nadie, incapacitada de aquella facultad de lo que nos provee el alma.

Y había que buscar ayuda, mi familia sin tener idea de la función de la psiquiatría, a ciegas confió que era el medio capacitado para decidir que hacer conmigo y así fue, quien quiera que me asistía su intención era guiarme, aconsejarme y desarrollar herramientas junto a un tratamiento; aprendí que me correspondía aceptar que de allí en adelante, dependería de un médico psiquiatra y de varios terapeutas, como apoyo y orientación de vida. 

Una prueba dentro de esa nebulosa psíquica, que me invitaba solo a confiar en quienes pasarían a ser mis guardianes de mi indefenso ser humano, lo mejor que he recibido de ese apoyo, ha sido reconocer que gracias a todos aquellos que cumplieron con ese compromiso que alguna vez se hicieron de rescatar al necesitado, aun siendo largos procesos, me permitió no tardar en agradecer que por lo bueno que me entregaron ellos, en gran medida logre que pasara lo malo. 

Luego, sin querer independizarme de todos aquellos que me llevaron a la realidad, fui despertando a mis propias decisiones, entendiendo la importancia de separar las "creencias" de lo "cierto", ya había aprendido que los dichos externos... si no eran cierto, no entraban en mi vida. 

Asi fue como fui sumergiéndome mas que en lo psicológico, en la intención de trasformar mi enfoque de vida desde un punto de vista humanista, despertando a la dignidad y al valor de mi persona. 

Había llegado el tiempo de abocarme a enfrentar los hechos de acuerdo al nuevo aprendizaje, replegando mi mundo subjetivo, basado en mis sentimientos y en esa sensibilidad que me apartó de mi capacidad racional, la que me ha permitido además de pensar, evaluar y entender, actuar de acuerdo a mis valores y principios. 

Llegaba un nuevo capítulo en mi existencia,  después de sentirme liberada de lo inverosímil, me dispuse a enfrentar los hechos sin abandonar el valor espiritual de mis nuevos propósitos, porque mi nuevo aprendizaje, me generó reforzar mi intención de hacer el bien y ayudar a otros.

Mi claridad mental, vino a darme la absoluta convicción que sin la oración de mi familia, no podría haber logrado comprobar que Dios siempre ha estado cubriéndome con su Espíritu. 



 


lunes, 1 de julio de 2024

Buena Idea.

Has una lista de tus pensamientos repetitivos o de tus conflictos, para hacerlos saber a tu médico o terapeutas. 

El paciente puede ayudar a ser mejor orientado, cuando reconoce lo que le aflige.