jueves, 3 de mayo de 2012

Bipolaridad y Bienestar Desmedido

En relación a una consulta sobre un paciente que para alguien está pasando por "su mejor momento" y que sin embargo para el médico es necesario una internación, es que me refiero en este espacio al respecto, para ayudar a aclarar a quienes se puedan  identificar con este ejemplo.

Cuando no tenemos experiencia en reconocer cómo se presentan las descompensaciones, es fácil que quienes compartan con el paciente, piensen que un estado de "gran  bienestar" es el mejor momento por el que está pasando la persona, lo cierto que si el médico toma la decisión de una internación es porque la persona está dentro de un cuadro de "hipomanía".

Volvernos exageradamente  extrovertidos, contentos, simpáticos, valientes, divertidos, todo esto es síntoma que estamos dentro de lo que se denomina hipomanía. Este estado podemos reconocerlo porque  dormimos  menos y por no tener necesidad de descanso, además de experimentar y demostrar una enorme cantidad de energía e incluso volvernos muy creativos y competitivos.

Con el tiempo es posible darnos cuenta de estos cambios de ánimo y para asegurarnos, es bueno pedir opinión en quien confiemos para que nos ayude a tomar el camino correcto, me refiero a evaluar el médico los medicamentos.

Si bien es cierto este estado nos lleva a sentir una gran liberación, no es lo mejor quedar a la suerte de lo que dicte nuestra mente y es por eso necesitamos atención prudente y cautelosa de nuestro núcleo para lograr el tratamiento necesario.

La tranquilidad y el no contradecir a quien esté bajo esta alteración del ánimo, siempre será el mejor aporte para todos.



martes, 1 de mayo de 2012


La concentración y la música clásica se me hacen necesarias para evolucionar. 

sábado, 28 de abril de 2012

Limites en Silencio

Cuando una situación se hace insostenible, pareciera ser que será necesario por un tiempo prudente, no presionar a quien siente que quien más quiere ayudarlo, se trasforma en su peor enemigo.

 Así es el caso de Angela, su hijo Ingeniero de veinte y siete años, por este último tiempo, presenta la bipolaridad al igual que ella, la diferencia que su tratamiento la mantiene bien, junto con haber aceptado que siendo una enfermedad, dependerá en varios aspectos de ella para que se mantenga estable, con conocimiento de este diagnóstico por ser parte de su vida, sabe que es posible sobrellevarlo y en base a esto es que ha puesto lo mejor para ayudar a su hijo, pero sus energías se han agotado al encontrar el rechazo en todo lo que le proponga a él, quien está descompensado.

 Angela ha puesto todos los esfuerzos por lograr conseguir una evaluación médica y psicológica, la negación de su hijo ha permitido que empeoren día a día las relaciones y las reacciones. Habiendo recurrido a todo tipo de orientación para saber que hacer y que en este caso, solo la internación podría hacerle ver la realidad a su hijo, él no lo ha permitido.

Como toda buena madre, no ha dejado de estar a su lado, pero hoy ella piensa que es necesario tomar de alguna manera la retirada y así espera que su hijo dentro de todo este estado descompensado, vuelva a ella extrañando no solo su preocupación, sino que su total dedicación.

Es muy complejo sobrellevar las reacciones de un paciente sin tratamiento, pero a veces puede dar resultado se nos pongan limites en silencio.

domingo, 22 de abril de 2012

La vida. Es un halo luminoso, una envoltura semitransparente que nos envuelve desde que tenemos una conciencia hasta el final Virginia Woolf

martes, 17 de abril de 2012

A Veces nos Sentimos Así

Susana, nuevamente retomo mis escritos, no se si es para desahogarme, o tal vez buscar alguna muestra de consuelo. Como has estado? que tal han estado tus dias? Todo va bien? Sinceramente espero que sea así, me disculpo por no escribir más amenudo, y por ausentarme por periodos extensos.

 La vida nos consume sabes? nuestros asuntos , nuestros dias, nos impide formar parte de algo más grande que nosotros mismos. Es cierto, muchos somos egoistas y no hacemos más que darle vueltas a nuestras propias cosas. En resumidas cuentas, tengo que comunicarte.. que cambie abruptamente de medico, mi siquiatra, la Dctora, formo parte de un accidente automovilisto el mismo día de la cita que tenia con ella,lo cual la imposibilito para ejercer su profesión durante unos 4 meses, eso significó para mi revivir todo junto a un nuevo Médico.

 Bueno, se hicieron una seguidilla de estudios, scanners, resonancias, test.. todos, los excluyentes y los que no tambien. Y él llego a un Diagnóstico en evaluación, del cual se me liberada de mi condición bipolar... nose si sentí alivio, o tristeza, en este minuto da lo mismo.. me cambiaron los medicamentos, suspendieron sus derivados, conservaron algo para dormir que por cierto sin ello, mis noches de sueño no existirian... y agregaron algo para mantenerme tranquila, han sucedido ciertas cosas... dias buenos y otros no tantos.. y he hecho un esfuerzo para controlarlo todo.

 Pero a veces no da resultado, o no el que realmente yo quisiera, he intentado mantenerme cuerda, y hasta cierto punto lo he logrado. Más creo que el desequilibrio no va en la condición psiquiatrica ni en el diagnostico de un medico, creo que es la condición que rige mi vida, no quiero ser normal.. para que serlo ? por querer tener una mente pauperrima y con gustos básicos.

 Ya no se que es lo cierto, ni lo que es mentira, ya no se si lo que ellos dicen es lo correcto.. ni siquiera se bien que pensar. Ni siquiera se si todo esto, suspensión de medicamentos, me llevara a un desequilibro eterno que me costara remontar en meses.. ni se, si esto traera más tranquilidad. La felicidad es imperfecta insisto.... pero que sucede, si todo eso no depende de ellos, ni de los medicamentos y solo depende de mi?

 La confusión a plantado bandera en mis pensamientos, y a hechado sus raices en mi corazón. El miedo a montado una batalla campal contra mis convicciones... y la serenidad hizo sus maletas y se marchó.

 ¿A dónde van mis dias de paz cuando se ausentan y a dónde va mi dolor cuando no lo siento? en que recondito lugar de mi mente, han de perderse o de encontrarse ambas cosas.. y por que la ambiguedad trabaja para destruirme.

 ¿Dónde queda el orgullo y la dignidad.. cuando suplico al cielo que la estabilidad se apose en mi vida, y nunca se marche...? ¿Dónde quedan las sonrisas cuando las lagrimas afloran, a donde van? Estoy pasando por un período existencialista donde mis dudas y consultas gritan por respuestas, es insólito que solo en momentos como este la genilidad supera a la mujer cotidiana, pues la serenidad.. espanta mi escritos. y anulan mis versos.
 Con cariño, esperando que todo este bien. Bendiciones. V V

 Amiga: la respuesta fue por tu correo personal. Cariños

lunes, 16 de abril de 2012

¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir. Confucio

miércoles, 14 de marzo de 2012

Psiquiatría-Psicología


A quienes vienen enfrentando en sentido personal o en algún familiar esta afección Bipolar, lo mejor será aferrarse a la tranquilidad, a confiar que todo pasará y pasará.  Hasta ir encontrando los caminos necesarios para mejorar.

No olvidar que al estar fuera de la realidad, no hay capacidad para razonar, para recapacitar o hacer caso de lo que se nos haga ver. Entonces habrá que considerar que el amor sosiega y bastará aplicarlo en las más difíciles de las situaciones, para comprobar que el amor, serena.

Es importante saber que presentándose una descompensación, es decir la enfermedad, el paciente debe ser tratado por un médico psiquiatra, considerando que en lo posible el profesional  tenga conocimiento de cómo tratar la bipolaridad, en el sentido de los medicamentos apropiados para cada paciente, muchas veces recurrimos primeramente al psicólogo, pero no es el orden que se debe seguir para tratar la enfermedad, el psicólogo nos puede ayudar una vez que estemos equilibrados, para hacernos comprender que no está todo perdido en nuestra vida, al presentarse estos episodios que son de orden afectivos, emocionales que tan sensibles  y frágiles nos hacen, apartándonos de la realidad.

Dentro de todo lo que nos puede ir mejorando, es ir descubriendo que ha sido lo que nos llevó a esta reacción patológica, enfermiza, que nos ha  afectado hasta descolocarnos. Una vez estemos más conscientes de nuestras experiencias pasadas, aceptándolas como propias de algo que experimentamos porque tuvo que ser así, empezaremos a comprender que estamos más cerca de la imperfección que de ese idealismo mágico, que como seres idealistas siempre estamos esperando de la vida.

La bipolaridad enseña a vivir mejor, a ser compasivo con uno mismo y a valorarse así mismo, un nuevo camino para descubrir, esta experiencia nos demuestra y enseña que somos mucho más capaces de superarnos de lo que antes estábamos acostumbrados.


Confiar en lo bueno reconforta el alma, permite recuperar la felicidad y también hacer feliz a otro.

Susana Rodríguez Hidalgo