viernes, 7 de octubre de 2022

Normal es que no siempre estemos bien.

Normal es que no siempre estemos bien. Pero todos podemos ser agradecidos y considerar cómo principio, no molestarse en la convivencia diaria unos a otros.

Toda enfermedad requiere además del apoyo médico, de comprensión, ojalá cariño y atención, pero aquellas personas que padecen de algún trastorno del ánimo, requieren además de lo antes dicho, qué quienes convivan con sus alteraciones psíquicas, recurran a una práctica de actitudes y conductas que no solo favorezcan al enfermo sino "a quien lo atiende" 

Cuando digo que es normal que no siempre estemos bien, lo digo pensando en qué es cierto que los estados de ánimo fluctuantes son parte de lo que trae esta semilla bipolar, pero no solo en este diagnóstico sino que todos llevamos por naturaleza diversas reacciones emocionales, pero en el caso de alguien que está expuesto a estados más críticos, resultarán menos complejos, al reconocer que son propio de los síntomas y características de lo que es parte de su realidad de vida... aceptarlo como algo que viene y pronto cambiará, ayuda a no tomarlo como un drama sin solución. 

El paciente quien muchas veces puede tener un comportamiento dominante o impulsivo, necesita de un trato donde el "límite" sea la motivación de mantener la confianza en el mismo y en el respeto mutuo, cuando hablo de límite, me refiero más bien a no discutir. 

Respuestas breves, recurrir a los silencios o a un déjame pensarlo, ayudan mucho más que reproches o largas explicaciones, porque las alteraciones del ánimo son la raíz de la "falta de satisfacción personal y de confianza en sí mismo". 

Estos pacientes muchas veces actúan de manera impredecible, no por elección personal, sus conductas podrán ser menos complejas, mientras "menos estímulos externos" negativos se presenten. 

El "reconocimiento" ante cualquier buena actitud que cometa el paciente, puede calmar sus ansiedades, una invitación a participar de una tarea agradable, incentivarlos a una respiración profunda y exhalar lento por nariz, puede ser beneficioso para todos. 

Programar una rutina diaria de actividades, previamente conversada... e incluso darle a elegir a la persona en qué le gustaría colaborar en casa, es lo ideal para su amor propio, todo lo que nosotros hagamos por mejorar las cosas, es reflejo de nuestra persona. En relación a esto una paciente, cuando la madre le da alguna tarea a cumplir dentro de la casa, le responde ¿Y por qué yo? sería interesante preguntarle ¿Y por qué no?

Convivir con un familiar que cambia de estado cuando menos esperamos, altera el equilibrio emocional de todos, por  éso programar un sistema de vida y en favor de la no alteración... viene a ser un aporte a lo que es una "Ayuda Mutua" es decir, todos dentro del diario vivir, podemos ayudar a una convivencia donde el principio sea no molestarse unos a otros. 

El entendimiento de la familia qué actúe frente a las reacciones alteradas de un paciente como normales, normales dentro de lo que son los síntomas de su enfermedad, permite reaccionar sin enojos como tampoco con un "hasta cuándo", porque aún en los peores episodios, queda el rechazo...

Quien acepta lo adverso como parte de la vida, es más fácil de superar qué si lo toma como desdicha, has una lista de todo lo bueno que te rodea y te darás cuenta que tienes mucho por qué ser feliz. 

susana rodríguez hidalgo.

jueves, 6 de octubre de 2022

La Porfía nos vuelve a hacer recaer.

 Un paciente estable puede caer en crisis al no ser constante en su tratamiento y aunque esté bien llevado ese tratamiento, puede descompensarse de manera crítica, cuando se vea afectado por un conflicto que no supo como enfrentar o mientras deje de dormir una noche, beba alcohol o recurra a elementos tóxicos, como marihuana u otros. 

Sí no cuidas de evitar conflictos, ser consciente qué debes cumplir con las 8 horas de sueño y por la noche en beneficio de tu propio cerebro, además de las indicaciones más arriba mencionadas, no puedes preguntarte después de una crisis, ¿a qué se debe que otra vez recaí?


Cosas reales que hay que tener en cuenta.

 El criterio sirve para aclarar por si mismo los inconvenientes, si bien es cierto quienes participamos de ir en busca de reparar y superar los temores a través de profesionales en relación a la salud mental, tenemos el deber y el derecho de evaluar la ayuda terapéutica recibida. 

La función de un terapeuta es ayudarnos en lo personal a superar lo primero que nos afecta, qué es no saber cómo aceptar la enfermedad y a la familia lo que le afecta, es no saber cómo actuar frente al enfermo. 

Quien tiene que tener claro cuáles son los puntos afectados es quien recurre al profesional, porque si es por corregirnos psicológicamente, la historia de vida se inicia en nuestra niñez y más aún en la gestación de nuestra existencia. 

En el caso de la enfermedad bipolar, es mejor pedir resolver cosas concretas, de acuerdo a los síntomas y a las características que experimenta el paciente y la familia. 

Como por ejemplo un síntoma del paciente, es qué en período de crisis el escucha a distancia, más allá de las paredes y es una realidad que puede parecer poco creíble, pero real por esa hipersensibilidad propia de una de las características de la enfermedad, para lo cual la familia debe de cuidar de guardar silencio y de querer comunicarse con otras personas en cualquier momento, lo puede hacer por escrito. 

Hacer un listado de nuestras necesidades por corregir, ayuda al terapeuta y a avanzar  a quien recurre a la terapia.

El factor fundamental de conocimiento para enfrentar la ayuda terapéutica del paciente, es tratar los síntomas y características de la enfermedad bipolar. 


domingo, 2 de octubre de 2022

No es poesía, es una verdad.

 Poda tú propio árbol, para reafirmar las raíces y para renovar las fuerzas qué en ti, se han debilitado.

Es mejor soltar aquello que nos perjudica, qué mantener sosteniendo el peso de lo que nos impide florecer. 

Es mejor reafirmar nuestras propias verdades, que sostener relaciones qué nos apartan de la armonía. 

Es mejor que se apague para otro nuestra sonrisa y no que la presencia de la penumbra, apague la luz de nuestro corazón. 

sábado, 1 de octubre de 2022


Quien se siente criticado a la vez está criticando. 

Una vez que uno contempla al soberbio con su falta de observación hacia sus propias equivocaciones, uno se libera de responsabilidades.

Para un problema se necesita la solución, no reiteres en él, porque se  agrava el problema, qué siempre tiene solución.


 Algo  personal. 

La mejor manera de derribar a mis enemigos,  ha sido no contradiciéndole sino qué dándoles la razón.


 Lo más fácil es ver claro los defectos de los demás y lo más difícil reconocerse los propios y más aún, aceptárselos.