Siendo una enfermedad que altera la normalidad afectiva es decir el control interno, una vez siendo bien evaluada y cuidada con un tratamiento médico en Psiquiatría, finalmente permite el desarrollo integral del paciente.
Quien experimenta las distintas fases a las que está expuesta la persona, se piensa que su capacidad de lograr el equilibrio es inalcanzable, pero disciplina y prudencia viene a demostrar lo real y verdadero que es recuperar no sólo el sano juicio, sino la normalidad para hacer silencio, escuchar la voz interior, la claridad para no dudar de la verdad y para ser agradecido del haber sido riguroso con el tratamiento que ayuda a distinguir claramente realidad de confusión.
No te "esfuerces" por ser inteligente, resolver problemas, creativo o intuitivo, porque cuando el tiempo nos premia con equilibrio espiritual y mental, podemos llegar a hacer silencio sin necesidad de darnos a conocer.
Sin suspender el tratamiento disminuye la bipolaridad, sé disciplinado; hasta el último día debes cumplir con tu responsabilidad de medicamentos.
Susana Rodríguez Hidalgo.

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