miércoles, 12 de mayo de 2010

¿A QUIÉN LE MOLESTA UN PÉTALO DE TANTOS QUE TIENE UNA FLOR?

martes, 11 de mayo de 2010

Los niños y adultos

Cuando nos situamos sólo en nuestro beneficio, perdemos la responsabilidad que tenemos como seres fraternales ante la sociedad.

En un curso de tercero básico, niños de 7 y 8 años de un colegio público, está Joaquín un chico que agrede a sus compañeritos, niños y niñas, las mamás solicitan entrevista con el Director quien pide le den tiempo para buscar una solución; creció la molestia, sin comprender que evaluar a un chiquito requiere de tiempo y de encontrar al especialista que pueda dar opinión o tratamiento.

Varias mamás, piensan en cambiar de colegios a sus hijos, creyendo que será la solución, sin pensar que donde irán, tal vez, haya otro chico impulsivo tambien. Escapar sin aportar, no deja algo para uno ni para los demás.

Por eso pienso que perdemos la responsabilidad como sociedad, caemos en la discriminación, el rechazo, la desconfianza y no en el amor, que es lo que probablemte le falta a Joaquín.

Joaquín es pequeñito y si ponemos atención en él, podrá mejorar, pero en conjunto habrá que tratar a la familia donde insatisfacciones, frustraciones pueden ser la causa de la conducta de Joaquín.

Siempre se habla de las familias disfunsionales del hoy, una familia que no satisface las necesidades emocionales de sus integrantes, no cumple con sus funciones, digo, porque muchas veces, son herencia de lo que recibieron como formación. Me parece importante dar a conocer mucho más, lo que es una familia funcional que es aquella en la cual, las reglas de convivencia, son flexibles y respetuosas, podría comparar esta idea con dar el mismo trato a nuestra familia con la que le damos a nuestras visitas...

Hacemos responsables a niños y adolescentes, principios y valores en ellos no cuentan, mientras sus padres los desconozcan y vivan confundidos por el medio o el sistema, no permitiéndose ellos mismos, desarrollar su individualidad, su creatividad, su dignidad cualesquiera que sea su nivel socio-económico.

Cuando mi amiga me comentó de este caso y lo inquieta que estaba ella tambien, cambió su mirada ante los hechos, cuando concluímos que más que rechazar a Joaquín había que ayudarlo; ella se tranquilizó y se abocó a ver que podemos hacer en conjunto por Joaquín.

lunes, 3 de mayo de 2010

Este fin de semana

Este fin de semana la madre de Francisco llama, busca ayuda, su hijo está fuera de control, viven en un pueblo lejos de la capital.

Llamo al Hospital de ese lugar, no hay Internación...

Ya había ido a urgencia, pasó el efecto del tranquilizante, volvió la crisis, logré hablar con él, me sorprendió lo claro que tenia la causa de su crisis, primero comprensión, contención, hacerle ver que todo puede ser menos peor de lo que él lo ve.

La contención para él y la familia, fue durante el día, si llegasemos a comprender como pacientes lo doloroso que es para quienes nos quieren, vernos fuera de control, más aún, sin saber que hacer. Tal vez, si lo entendiéramos,podríamos desarrollar el sentido de piedad.

En mi experiencia, no contradecirnos es llevarnos a la calma, pero hay circunstancias más desatadas que ninguna recomendación es válida.

Afortunadamente, lograron que fuera su psiquiatra, su comentario graficó perfectamente la situación, Francisco estaba haciendo un óceano de una gota de agua. Le ordenó el tratamiento y se calmó.

A veces, los caprichos nos llevan a la enfermedad, Francisco había terminado con la chica que ama y bastó eso, para refugiarse en la enfermedad, llegando a perjudicarse y hacer sufrir a los demás.

Lo cierto, que entiendo a quienes tienen que padecer por nosotros.

Francisco, volvió a las horas con su novia y a él todo se le pasó.

Ahora me queda hablarle a Francisco, sobre el egoísmo.

jueves, 29 de abril de 2010

Somos tan similares

Cuando creemos que todo lo que no confesamos es algo indigno, es más fácil enredarnos en la patología, es decir en la enfermedad. Insisto que la palabra culpa está demás, ¿qué genera la culpa? generalmente las situaciones que nos hicieron reaccionar.

Complejo cuestionamiento, pero me inspira el tema después de los planteamientos de Beatriz, con quien no nos conocíamos, pero ella quiso hacer de mí su confidente; me esperaba a la hora en punto en el lugar acordado, desde la distancia la distinguí temblorosa, como si se fuese a encontrar con el peor de los fantasmas, bastó un abrazo para que el temblor se espantara, yo también me sentí cómoda, es más tranquilizador encontrarse con alguien que experimenta lo que yo, que con seres prepotentes o arrogantes.

Pasó la hora en una salita asoleada del Hospital, Beatriz relataba su niñez, sus intervenciones ante otros que siempre la dejaban insegura, resaltaba las críticas a las cuales les damos tanta importancia, comentaba de las inesperadas propuestas que la indignaban y a la vez, del por qué tantas cosas a ella no más le pasaban.

Dejarla expresarse era una vida más como la de cualquiera de nosotros, con otros matices, con otra lectura, pero con los mismos miedos, las mismas preguntas sin respuestas, por que no comunicamos o compartimos lo que sentimos o pensamos.

Juntas fuimos descubriendo que poco se conocía, tenía fuerza para defender su verdad, pero la bipolaridad después la hacía flaquear y quienes conocemos este mecanismo sabemos que así se da, en mi experiencia la psicoterapia me ayudó a superar en gran medida esta desagradable sensación, recuerdo haber hablado bajito por ejemplo, al hacer un trámite, cosa que corregí gracias al consejo de mi psicóloga, mi naturaleza es espóntanea y sincera, pero las inseguridades del trastorno bipolar, nos lleva a escondernos como si fuéramos a cometer un delito.

Cuando alguien llama diciendo estoy muy mal y además dice, no sé qué hacer, lo cierto que hay que tomarlo en serio, pero Beatriz si es que estaba mal, era por guardar silencio de lo que no se atrevía a compartir, en su vida sí había más de algún profundo dolor como en todos, pero esto no es motivo para cerrar puertas y ventanas impidiéndose ver la claridad del día y de la luna o las estrellas en el anochecer, en ella, como muchas veces, en nosotros, el pasado nos impide oxigenar nuestras vidas, comprender, entender que hoy es el día para purificar el pensamiento es una tarea para practicar.

Beatriz dijo irse aliviada, agregó nunca pensé que hacía tantas cosas bien...

martes, 27 de abril de 2010

Buscando aliento

Comúnmente no es recomendable que un paciente quien lleva un tratamiento dentro de una crisis, asista a los encuentros con otros que se encuentran estables.

Pero, cuando se le dedica atención personalizada al paciente en cuestión, se logra la satisfacción de verle despertar a los estímulos brindados, hoy María sufre el duelo de la partida de su esposo, su sufrimiento no es solo eso, tambien el vacío que ha quedado en sus hijitas, su pena la hace más onda aún, el darse cuenta que toda su familia padece de verla enferma a ella.

Fueron muchos los incentivos que se le entregaron, como por ejemplo querer mostrarle que fortaleza es la herramienta que puede hacernos volver a caminar, sus lagrimas recorrían los mil recuerdos de su amado, parecía que nada le hacía sentido, esto unido a su bipolaridad agrava más aún su realidad, recordaba que conoció a una especial joven bipolar y antes que ella fuese diganosticada, vio como se burlaban de aquella paciente que era objeto de mofas y criticas.

Ella siente que ahora con ella pueden ser igual, esas sensaciones no nos ayudan a mejorar, la critica mal intencionada, no está sólo para quienes llevamos estos impases de salud mental, pero es allí donde necesitamos compartir con otros iguales para demostrarnos que no tiene valor el actuar de los ignorantes autodominados cuerdos; porque nada tiene más valor que el conocimiento de lo que somos y queremos llegar a ser no para los otros sino para sí mismo, hasta conformar una hermosa melodía a través de nuestra alma, de nuestro buen espíritu para crear una sinfonía que resonará más armoniosa en el silencio, trasfomándose en la mejor compañía.

Somos seres racionales, pero nuestra particular sensibilidad nos demuestra que podemos elevarnos a lo sublime a lo puro, que es algo mejor que mil buenas razones.

María junto a su duelo logró contagiarme con sus lagrimas, ella lleva un cúmulo de cuestionamiento, se siente culpable de traspasar a sus cercanos su estado, está conciente de la responsabilidad de dar bienestar a sus hijas. Su mirada se iluminó al comprender que si logra reconocer sus cualidades, virtudes y crecer en voluntad, cada cual de quien ella ama, recuperará la dicha que hoy está dormida.

La responsabilidad está en aceptar la bipolaridad, que no es otra cosa que episodios que vienen y afortunadamente se van para no mantenernos atrapados dia a día.

Sí, es posible aceptar la bipolaridad, así se fundirán más pronto esas lagrimas que a veces nos hace derramar.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Charla para Colegios

Susana Rodríguez Hidalgo, Escritora y Paulina Asserella Oyarzún, Psicóloga, dan a conocer a los colegios interesados en psicoeducar, Charla para Padres y/o Profesores, relacionada con la Bipolaridad. El propósito de ésta, consiste en la detección y prevención, en niños y adolescentes, de futuras manisfestaciones relacionadas con este diagnóstico, ya que esta enfermedad pudiese dificultar el desarrollo y aprendizaje en los alumnos.

Contacto: librobipolar@gmail.com

Situaciones

La necesidad de alejarse de situaciones o personas que nos perjudiquen, siempre se hace necesaria. Después de la última reunión, nos reforzamos en este punto; a veces queremos cambiar a las personas a través de nuestra educación o buenas conductas, pero hay quienes no entenderán lo que no conocen.

En algunos casos, pasa con los propios familiares lo que se hace más difícil aún, porque ese lazo no es llegar y romper, conversábamos sobre la opinión de una Dra. quien dice que nosotros ante algo adverso, nos debilitamos y perdemos energía más rápido que cualquier otra persona, aunque también es cierto que no se da esta regla en todos los bipolares, porque sin duda influye la esencia, el temperamento y lo belicoso también.

Vivir resguardándose es agotador, no falta quien vive siendo agredido verbalmente y corriendo riesgos incluso de ser agredido físicamente, el paciente es invadido por el miedo y eso lo anula, pero en nuestro país existe la protección de organismos contra este tipo de hechos y el paciente debe de perder el temor para denunciar; el temor se transforma en el dominio de los débiles y es allí donde debemos buscar apoyo en nuestros pares bien intencionados, para que ayudemos a defender el derecho de nuestra dignidad.

A veces nos encontramos con seres más enfermos que nosotros, con una grado de morbosidad que son capaces de inventar para perjudicar, es importante separar lo que viene de allí y de lo que hay en nuestro interior.

Cuando estamos frente a personas dignas, debemos intentar imitarlas. Cuando estamos frente a personas indignas, debemos mirarnos a nosotros mismos y corregir nuestros errores." Confucio

A SEGUIR EN EL INTENTO