miércoles, 3 de octubre de 2012

El libro Bipolares ¿Apocados u Optimistas? en Bibliotecas

El libro Bipolares ¿Apocados u Optimistas? también se encuentra a disposición de los interesados en:

Biblioteca Nacional Libertador Bernardo O´Higgins Nº 651

Biblioteca de Santiago Avda. Matucana Nª 151

Café Literario Balmaceda. Providencia Nº 410 Providencia

Bibliometro en 20 estaciones del Metro de Santiago

 Santiago de Chile.


Enrique y su experiencia

Me llamo Enrique, tengo 26 años, estoy diagnosticado con Bipolaridad desde los 13 años. tuve una infancia muy complejas, dentro de un entorno familiar inestable, además de haber enfrentado la separación de mis padres a los 5 años. De niño me dedicaba ir al colegio todos los días, jugaba con mis compañeros y compañeras, estudiaba, inventaba juegos, etc. diría que era un niño feliz a pesar que mis circunstancias no eran las mejores, pero por algún motivo, esta situación cambió en poco tiempo.

Un día cualquiera a una de mis profesoras de enseñanza básica, me llamó para tener una conversación privada conmigo, en confianza, según indicó ella. Me dijo que de un tiempo a esa parte comenzaba a preocuparse por mí, dado que notaba cambios extraños en mi personalidad, según su apreciación yo me me había vuelto retraído y poco comunicativo  aparentemente yo estaba teniendo un comportamiento absolutamente distinto a lo que era habitualmente en mí, al menos, hasta ese momento yo no me daba cuenta, inmerso en mi propio mundo de emociones.

Familiarmente pasábamos por una etapa de crisis, mi madre acababa de separarse de un hombre al que amó mucho durante años y cayó en un período de profunda depresión con altas dosis de medicamentos, mis hermanos entre siete años y la otra menor, también se vieron afectados y perjudicados psicológicamente, toda una experiencia difícilmente de sobrellevar. Yo me sentía muy poco contenido, poco acogido y dentro de poco tiempo mi autoestima se volvió muy pobre, empecé a deambular muy tempranamente por hospitales y clínicas de la capital, en busca de los mejores profesionales que fueran capaces de determinar si lo mío era solo un desánimo del momento, una pataleta de niño o quizás algo de mayor cuidado.

Así que decidieron llevarme a consultar distintos psicólogos y psiquiatras. Muchas veces al solicitar una segunda opinión quedaba en la mitad de un tratamiento, debido a que cada médico, tenía una opinión distinta a la anterior, sin llegar a una conclusión en común de lo que me estaba ocurriendo.

A veces, simultáneamente comenzaba diversos tratamientos, dado que, para cada especialista había un diagnóstico distinto, claramente diferentes medicamentos. Sobre la marcha sentí completamente arruinada mi vida y mis ansias de desarrollarme profesionalmente tal como lo hacían todos mis ex compañeros de colegio, muchos de ellos deportistas, otros preparaban viajes al extranjero y exigente estudios universitarios, sin duda habían muchos anhelos en mí, pero todo se vio interrumpido por todos los tratamientos y las extensas internaciones, por las que debí pasar, mientras los equipos clínicos intentaban a averiguar qué era exactamente lo que estaba pasando conmigo y en mi mente.

En una oportunidad, estuve dos meses internado en la Clínica psiquiátrica de la Universidad de Chile. Antes me habían diagnosticado como depresivo, luego de psicótico, posteriormente esquizofrenia, desde luego unido a los respectivos tratamientos complicando más aún la situación, la parte económica, donde mi padree se vio en la obligación de vender una propiedad para costear estadía, medicamentos y exámenes.

Con más bajos que altos, logré sobrevivir en relativa calma durante algunos años, aunque sin poder retomar estudios debido a que pasaba gran parte del tiempo absolutamente dopado en mi casa, sin comunicarme, sin realizar actividades, sin reír sintiendo mucho frío en el  alma. Hace poco más de un año, mientras estaba hospitalizado mi médico y mi madre me comunicaron la triste noticia del fallecimiento de mi mejor amigo de la infancia y de toda la vida, Carlos sufría de esquizofrenia, no fue capaz de luchar por sí mismo, tampoco recibió el apoyo oportuno en el momento adecuado, sentí que mi mundo estaba en ruinas de principio a fin por esta perdida.

Sufrí, lloré y viví mi duelo, pero algo cambió en mí definitivamente. Gracias a Dios, por esas bendiciones de la vida, llegaron a mí personas que me trasmitieron su entusiasmos y el empuje que me faltaba para atreverme a sentirme digno de luchar por mi vida a dar todo por la máxima batalla, por la conquista de esta meta, de esta manera comencé a relacionarme con diferente personas,de buenas la actitudes y de un buen pensamiento en la vida; descubrí que este maravilloso mundo dependía de conocer una filosofía nueva de vida, la que cambió radicalmente mi enfoque de la existencia y de pronto noté que ya no era ningún karma ser bipolar, por mucho que sufrí discriminaciones y etapas de bulling en mi vida anteriormente, de pronto comenzaba a a parecer ante mí, las cosas buenas de la vida que yo me había estado perdiendo durante años,: amistades, proyectos, acontecimientos laborales, estudios, todo estaba ahí a la vuelta de la esquina esperando por mí, esperando por mi regreso de ese estado de tristeza y estancamiento.

Muchas otras cosas han ocurrido y todas son importantes  pero solamente quiero transmitir a ustedes mi testimonio porque es real, soy una persona con bipolaridad agradecido de Dios y de las oportunidades que me da la vida constantemente, ustedes deben saber que se puede vivir con esta enfermedad en la medida en que nos dispongamos a abrir nuestro corazón y a permitirnos comprender que esta condición bipolar trasmute a un gran Don.

Mucho más agradecido me sentí recientemente, hace unos días buscando información en Internet  apareció ante mí, un blog de Susana Rodríguez, escritora y artista chilena, quién además de la muchas y muy interesantes cosas que ha realizado en su vida, dirige un grupo de auto ayuda, que se reúne todos los lunes de 14:00 a 17:00 hrs. en el Policlínico del Hospital del Salvador. inmediatamente me sentí conmovido e identificado con lo que allí se exponía y sentí gran interés por asistir a esas charlas sanadoras, motivo por el que me animé a contactar a Susana, me respondió muy pronto, indicándome algunos detalles para asistir y así fue como el lunes recién pasado, me reuní por primera vez con el grupo, fue sinceramente una experiencia maravillosa de contacto conmigo mismo y desde luego con las personas que van allí, se conversa mucho y se escucha mucho también, cosa que agradezco especialmente.  Todo se produce dentro de un clima de impecable armonía, tolerancia y respeto. me sentí muy acogido y lo que es mejor, pude contar mi experiencia como persona con Bipolaridad, sintiéndome en confianza, instancia que nunca antes se había generado. La intención de este grupo es acompañarnos en nuestro proceso de vida, se intercambian  opiniones en un contexto empático y cariñoso, es un apoyo excelente como complemento al tratamiento psiquiátrico o a la psicoterapia.

Agradezco a Susana por haber fundado este increíble grupo humano y por la gran acogida y calor humano que sentí a mi llegada. Invito honestamente a otras persona con Bipolaridad, que sientan que les hace falta hablar sobre su vida, recibir orientación o tal vez como a mí, necesitar ese pequeño gran empujoncito para atreverse a buscar apoyo oportuno.

La vida es bella amigos, vivámosla juntos, sí, se puede!.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Buscar solos la solución.

Quiero dejar constancia que en la tarde de ayer Domingo 29 de Septiembre, llamó un paciente que se encontraba realmente complicado, sin querer comentar a alguien de su familia.

Pidiéndole aceptara la propuesta que se acercara a Urgencia del Hospital Salvador de
Santiago de Chile y  explicara exactamente en que consistían sus pensamientos, el paciente  consiguió ser bien atendido, salir del problema por el momento con un medicamento.

Pasa  ha ser un ejemplo este caso, no es imposible buscar el camino de la solución, incluso solos, aunque estemos pasando por uno de los pasajes duros de una crisis, este paciente es atendido periódicamente en el Servicio de Psiquiatría del Hospital del Salvador y así como esa Urgencia, en otros hospitales que cuentan con Servicios de Psiquiatría, todos los pacientes en  un momento de complicación, podrán recurrir también para sobrepasar las dificultades de la enfermedad.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Cada quien puede saber qué silencia a su propia imagen interna.

Próximo Tema por Desarrollar. Saber del  por qué a algunos les es tan difícil reconocer que las debilidades emocionales nos llevan a una bipolaridad, dejo pendiente este planteamiento,

Invito a quienes no puedan aún aceptar el tratamiento o de no querer sentirse ser parte de este diagnóstico, escriban a los correos especificados en este blog, para que juntos hagamos un analices de las distintas miradas u observación de la realidad del Trastorno Afectivo Bipolar.

Entonces este planteamiento continuará.

Hoy 25 de Septiembre 2012 retomo el tema.

Algunas consultas llegaron a mis correos, pero más bien de familiares, queriendo saber qué hacer para que los pacientes cambien el sentido negativo en relación a la enfermedad.

Estando desequilibrados, no tenemos ninguna posibilidad de revertir o cambiar algo de eso que nos atrapa quitándonos la voluntad o capacidad de pensar en conseguir algún propósito, el que incluso podría ayudar a los que están a nuestro cuidado y sufren de vernos en un estado inmóvil, abstraídos de la realidad, de algún incentivo para cambiar lo que demora en dejarnos libre de eso desconocido, que se apropió de nuestros sentidos.

De ahí lo importante de considerar lo que nos haga conscientes, algo meritorio para uno mismo y seguir por un camino sencillo, el que nos permita sanar esa mente que se afecta al no entender nuestra propia vida, a veces, por haber querido  complacer mucho más a los demás que a nosotros mismos, cuántos han perdido su norte por haber dado lo que les parecía ser mejor y lo mejor puede volverse lo peor cuando no ponemos límites. La bipolaridad tiene relación con mí y tu mundo interior  y ella nos da la posibilidad de sacar las malezas que nos llevaron a afectarnos la salud mental.

Pero, hay otro escenario, aquel del cual el tratamiento nos lleva a reconocer que algo se trisó en nuestra existencia y provocó este capítulo extraño que logra revertirse con los medicamentos, tantas miles de veces pensamos que lo denso nunca dejará de tener poder y a veces, nos acomoda complacer a ese dominio y no nos importa sentirnos vencidos,  pero la fuerza está en dominar nosotros mismos las flaquezas a través del medicamento, si no resultó con uno, con otro resultará, si no resultó con una orientación profesional con otra resultará, vencernos a sí mismos es la principal acción, sin rabia, solo con constancia.

El tratamiento, nos sirve para estar más claros, para estar en contacto con el sano juicio, pero la enfermedad es más que el sano juicio, a veces, la inmadurez se mantiene en el tiempo y hasta podemos morir inmaduros, sin reflexionar ante nuestros porqué, porque es más común y fácil dejarse llevar por los caprichos, por esa soberbia que no está dispuesta a cambiar.

 Cuando nos enfermamos, es probable que al pasar el tiempo con la enfermedad, la soberbia aumente y se aleje la humildad, el auto castigo o el castigo hacia otros, nos perjudica dentro de nuestra fragilidad, si queremos sanar es necesario entendemos o si no seguiremos acongojándonos, sanos o enfermos somos dueños de nuestras decisiones, de nuestro destino y con bipolaridad o sin ella, el ser humano tendrá que aprender a vivir, a valorar su propio ser.

Lo mejor que me ha ocurrido con esta enfermedad, ha sido lograr la búsqueda de un pensamiento donde pueda encontrar mi propia verdad, llevándome a una independencia afectiva, a comprender que mi salud mental depende de mí, ¿qué puede calmar las emociones? Cada quien puede saber qué silencia a su propia imagen interna.

Por eso insisto, la bipolaridad no tiene relación tan sólo con el sano juicio, tiene relación con el elegir el propio destino de los sentimientos, de elegir con quién compartamos para el autocuidado afectivo, somos amos de nuestra tranquilidad, como también de la voluntad para abandonar aquello que nos pueda dañar. Resguardar nuestra verdad, trabajar esa verdad para restablecer las heridas, considerando lo innecesario que es que los demás la comprendan, será un buen motivo  para abrazar la propia almohada en paz.

¿ El porqué tantos se resisten a aceptar lo que les pueda permitir mejorar ?, en mi opinión, porque generalmente no sabemos o no queremos hacernos cargo de sí mismos y esa incapacidad se la atribuimos muchas veces a la madre, a los médicos, a nuestras desilusiones, a los deseos no cumplidos, como también al arrepentimientos y a tantos otros argumentos que espesan nuestro propio bosque, para salir de los estados críticos, tenemos que tener valentía y firmeza, ser constante en aquello que elijamos como propósito de vida, dejando de lado ante todo el pasado.


"No es la dificultad la que impide atreverse, pues de no atreverse viene toda la dificultad"

Arthur Schopenhauer

domingo, 2 de septiembre de 2012

Somos un Espacio


Hace algunas semanas atrás, llegó alguien quien necesitaba aliviar sus tribulaciones y nada mejor para ella  hacer de sus intranquilidades una confesión ante los asistentes en el encuentro de los días lunes, sin adornos, sin autoengaños, sólo con las ansias de encontrar alguna solución para las incomprensiones en las relaciones interpersonales, que a veces se van deteriorando a tal extremo que nos llevan a dañarnos entre sí.

Ella ahora me escribe, diciéndome que quiso entrar al blog para dejar una reflexión más abajo escrita por ella, pero no supo cómo hacerlo, por lo que me pide haga pública éstas, sus palabras.

"Cuando la crisis nos visita y las emociones nos desbordan cambiando los colores de nuestra realidad, cuando bordeamos el abismo... en ese momento crucial siempre aparecen ángeles en el camino; pueden ser amigos, un grupo de apoyo, desconocidos tal vez, que con sus palabras exactas comienzan  a abrir la puerta para iniciar el camino de la transformación, del autoconocimiento, que no es otro que el de la autoaceptación y la paz tan preciada, sobre todo cuando se creía perdida.
Cuando recibimos ese regalo, de quien menos sospechamos, es inevitable experimentar la Unidad… no estamos separados: esa es la cadena de la gratitud"
Marcia

Intenciones

"Para no dar explicaciones, primero expliquémonos a sí mismo nuestras propias razones"

"Descubramos nuestra ignorancia y aceptémosla para poder salir de ella, no nos avergoncemos de ir en busca del conocimiento, aún el más letrado no lo sabe todo, la vida está para sorprendernos"

"Para no disculparnos, consideremos que el valor más importante, es el Respeto"

De Susana Rodríguez Hidalgo.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Evitar los Extremos

Aclararnos es una búsqueda que se vuelve algo incesante y es bueno hacer el ejercicio, pero no es un aporte cuando nos decimos, "yo creo que razono bien" o "yo soy así" siguiendo enredados en las mismas expectativas o decepciones, Conversando con una joven, ella trató de explicarme la falta de recursos que tiene para madurar, además de no saber bien de que se trata eso.

No es fácil en poco tiempo clarificar algo tan importante como ésto, pero entre lo que intercambiamos me detuve a reflexionar sobre el pensamiento, a analizar lo que dentro de la bipolaridad muchas veces se nos presenta en nuestra mente, me refiero a esas ideas que nos parecen de verdad ciertas y que resultan como si fuesen reales de haber escuchado o dicho, especialmente cuando estamos algo confusos, entonces, quisiera decir qué, como no sabemos a veces sí es así, no es mala idea consultar con alguien "bien intencionado", si es real lo que nos da vuelta, para saber cuán lejos de la realidad se estuvo.

Enfrentar nuestras confusiones de esta manera, es aprender que nuestra realidad estará más cercana a la aceptación que nuestra normalidad, tiene sus bemoles, sus altos y bajos, sus imprecisiones y que debemos recurrir a la modestia, para aceptar cualesquiera respuesta y así ir aclarándonos y no intranquilizándonos.

Hablaba de la inquietud de cómo lograr madurez, ojalá todas las personas tuviéramos la aspiración de hacer de esto un anhelo, como pacientes delicados de nuestro sentido afectivo, se hace más necesario fortalecernos en nuestras emociones, que de no madurar nos quedamos en aquélla propuesta insignificante y no en una más importante como será desarrollar el pensamiento y el cambio de conductas.

Intercambiando opinión al respecto, estuvimos de acuerdo en lo importante que es saber escuchar y mejor aún si se trata de una crítica, porque eso es tan solo una opinión y no una absoluta verdad, pero que de observarla podemos considerarla como un aporte para la superación personal.

Madurez tiene relación con hacernos responsable de nuestros propios actos, que al considerar nuestra vulnerabilidad, la compensación será la estabilidad, tomando en cuenta nuestras propias conductas. Nuestras actitudes no sólo nos beneficiarán o perjudicarán en lo personal, sabemos que igualmente repercuten en el medio que nos rodea.

La madurez tiene relación con el discernimiento, con la sabiduría, con la lucidez y nos permite evitar los extremos, tolerar los deseos no cumplidos, nos da amplitud mental para escuchar en sentido reflexivo a los demás, corregir los propios defectos antes que observar los ajenos, nos lleva a la serenidad, a descubrir la sinceridad, descartar la envidia, nos hace respetuosos de un Ser Superior y en base a la fe no podemos dar cabida a la autocompasión, porque en la vida siempre recibiremos la compensación.

COMIENZA A MANIFESTARSE LA MADUREZ CUANDO SENTIMOS QUE NUESTRA PREOCUPACIÓN ES MAYOR POR LOS DEMÁS QUE POR NOSOTROS MISMOS.

(Albert Einstein).