lunes, 7 de enero de 2019

Lunes día de Reflexión en Grupo


Hoy conversábamos sobre "amor propio", porque pocas veces  hacemos un análisis de su significado, más bien constantemente cuestionamos el miedo de perder a quien amamos.

Cuando se habla de amor, nos situamos en el profundo sentimiento  que tenemos para otra persona, sin saber que lo primero debería ser  premiarnos a sí mismo, aceptándonos y valorando el sello natural de persona, hoy mas de alguien nunca pensó que eso pertenecía a una posibilidad de dejar de lado el mundo que lo atormentaba.

 Marcelo es un paciente de 44 años, quien por primera vez consigue un buen médico, después de años de experiencias duras por un mal tratamiento para su diagnostico bipolar, lo mas importante en su vida es que sufre al pensar que lo pueda dejar su pareja y es por eso que nos detuvimos en el amor propio, Marcelo refleja una humildad que no lo favorece, esa humildad que refleja temor, sometimiento, no teniendo relación con su calidad de persona ni su inteligencia, dos profesiones de alto nivel, pero sin valor por sí mismo. 

A veces, este logro de amarse a sí mismo nos parece ser motivo de orgullo y de posible arrogancia, no existiendo una razón o principio para fundamentarlo desde ese punto de vista, porque la aceptación personal incluyendo nuestras equivocaciones, es una estimación y apreciación personal, la misma que le da valor a otro. 

Por eso Marcelo fue una motivación para todos, en revisarnos en el valor de persona y a la vez, en dejar de mirar lo que podemos perder, siendo que tenemos mucho por ganar si nos declaramos como fuente de bienestar.

El sentido profundo del "amor propio" requiere de un "reconocimiento emocional" de lo que somos, no de lo que sin amor propio aparentamos ser, amarnos permite valorar nuestras propias vivencias, con aciertos y desaciertos y conectarnos con la propia verdad que nada ha impedido conocer el sentido de amar, amarnos nos abre el sentido de comprensión, de entender que en la vida el bien y el mal es algo normal, pero que el bien que es símbolo de amor nunca se desvanece.

Cuando te haces dueño de tu amor propio, te liberas de las expectativas de vivir a la espera de lo que pueda ocurrir, porque cualesquiera sean los acontecimientos, seguiremos siendo los mismos.




domingo, 6 de enero de 2019

Saber qué Queremos


Es curioso cuando reconocemos nuestros defectos y  además nos jactamos de tenerlos.

Curioso es que no nos tomemos en serio.

Si somos capaces de auto calificarnos como “dispersos” por ejemplo, es porque tenemos la capacidad para darnos cuenta que eso no nos favorece, un gran mérito es tener conciencia de nosotros mismos y de entender cuál es la razón del por qué no hacemos bien…, ese es el principio de poder corregirnos y no hacer de esto, una característica que nos haga pensar que somos especiales.

Justificar los propios errores, pasa a ser una mala actitud personal que debe corregir quien la provoca.

Todos quienes transitamos por la bipolaridad, conocemos los síntomas adversos del tratamiento, de los procesos de convalecencia, momentos críticos que parecieran irrecuperables,  pero todos también sabemos que los momentos delicados pasan y volvemos a ser quienes somos.

Volver a ser quienes somos, es la base para encontrar la motivación para ser mejores.

La desconcentración es uno de los síntomas que nos afecta, pero como todo en la enfermedad no es definitivo, más bien lo que, a veces, se vuelve como algo definitivo, es quedarnos en la sugestión de creer haber perdido alguna facultad, al vernos afectados algunas veces en el ritmo de la escritura, del habla, la vista, incluso en el olfato.

Pero, hacernos cargo de nuestras potencialidades es cosa de querer.

Para concentrarse lo primero que debemos hacer "saber qué queremos", porque si nos comprometemos y no cumplimos, no es falta de concentración, es porque simplemente no tienes interés en tus oportunidades.

Una mente dispersa habla de la falta de focalizar tu mente en lo que para ti es importante, así sea lustrar tus zapatos. Sin intereses personales no consigues saber con qué te identificas o que te interesa como elección para que sea parte de tu vida.

  Existen dos alternativas que pueden cambiar nuestro modo de pensar y vivir.

“El pesimista ve dificultad en toda oportunidad. El optimista ve oportunidad en toda dificultad.”

-Winston Churchill-

¿Consecuente?


Encontré este artículo que me parece muy educativo; abrir nuevas ventanas para cambiar la mirada de nuestra manera de pensar, nunca está demás.

"Significado de la Real Academia de la Lengua de la palabra “consecuente”, su segunda acepción se refiere a un adjetivo propio de una persona, dice: 

2. adj. Dicho de una persona: Cuya conducta guarda correspondencia lógica con los principios que profesa. 

Por lo tanto, la definición “oficial” de la palabra “consecuente” no habla de cuánto tiempo llevas pensando de la misma forma, sino que se refiere a cómo tus actos concuerdan con tu forma de pensar en la actualidad. 

Llevar años pensando igual no es algo de lo que uno se pueda jactar, pues si efectivamente estamos incurriendo en un error y pasamos años “negándonos a escuchar otras visiones”, más que actuar de forma “consecuente” estamos actuando de forma “obstinada”

Es que a fin de cuentas, si lo que se busca es un valor tan potente como el bien y la justicia, resulta absolutamente razonable el hacer modificaciones a nuestra forma de pensar, de opinar y de actuar a medida que vamos aprendiendo de nuestras experiencias. Son cambios necesarios para crecer como seres humanos y para acercarnos a aquellos valores por los que estamos luchando. 

 La verdadera clave para demostrar consecuencia no tiene que ver con un tema temporal, sino con demostrar con actos potentes y claros la propia convicción, que esos actos se condigan con el discurso que se verbaliza y que se someta a un cuestionamiento crítico constante que refuerce el valor del principio que se defiende". 


De la web: Blog El Definido.


sábado, 5 de enero de 2019

Pensar Solo en Uno.


A cada momento es el pensamiento lo que pone en acción nuestra existencia, no todo pensamiento nos traerá bienestar, hemos hablado que los deseos no son la mejor propuesta para lograr una estabilidad, porque los deseos fomentan una imaginación soñadora, que comúnmente no sabemos si se cumplirán.

La autoestima es una alternativa para mirarnos a sí mismo y  también para no esperar que alguien nos apruebe para sentirnos  aceptados y queridos.

La autoestima tiene relación con la autoimagen con el concepto que tenemos de sí mismo y directamente con la autoaceptación, de todo aquello que nos agrade de sí mismo y de aceptarnos con los propios defectos, esto es algo que nos ayuda a salir de esa expectativa de, sentirnos reconocidos por los demás para recién sentirnos valorados.

Mientras no dediquemos tiempo a conocer la importancia positiva o negativa que rige la función de los propios pensamientos, sentimientos y experiencias poco claro tendremos el valor que tenemos como persona.

Cultivar tiene como significado: "Desarrollar, ejercitar facultades o aptitudes: cultivar el talento”.

Por lo tanto los cambios requieren de tiempo para ejercitarlos, poner en práctica el propio reconocimiento a lo que uno es, es posible porque todos tenemos capacidades y facultades para poder desarrollarse y progresar.

Además de la autoestima que nos permite valorarnos en un sentido positivo o negativo y de aceptación, es el Amor Propio que nos enseña a qué antes de amar a otra persona, primero debemos amarnos a sí mismo, nada ocurriría sin el reconocimiento a lo que se es por el solo hecho de existir.

El amor propio se refiere a la voluntad que pongamos hacia nosotros mismos, por el bienestar y equilibrio personal.

El amor propio se verá reflejado en nuestras conductas, nuestra personalidad, las delicadezas que pongamos en nuestra persona, definirá carácter y actitudes.

El amor propio es la dedicación y respeto que nos brindemos hacia nosotros mismo.

Celebra quién eres en lo más profundo de tu corazón. Ámate a ti mismo y el mundo te amará 

(Amy Leigh Mercree)






viernes, 4 de enero de 2019

Personalidad Segura.


...Cosas que uno viendo de afuera..., puede ver mas claro que quien está dentro de la problemática.

Sin saber el paciente muchas veces la familia se comunica buscando orientación, para saber que hacer en el diario vivir... y las indicaciones siempre serán las mismas porque la temática no varía, muchas veces logra la familia llevar al paciente a un encuentro del grupo de auto-ayuda, pero el comportamiento del paciente en especial el de los hombres es estar a la defensiva, negar lo que han experimentado otros, hacer callar a quien lo acompaña y es fácil no ver un buen destino de normalidad en esa persona.

Pero no es su diagnostico lo grave, lo grave es su personalidad, esa arrogancia a ver a los demás, o a quienes nos hemos superados como equivocados.

El final de lo que ocurre con ese paciente siempre es triste además de incierto, porque la familia se cansa y finalmente toma medidas drásticas que aún pareciendo injustas, eso le permite darse cuenta, que perder a quienes queremos lo llevará ha hacerse cargo de su propia realidad.

Aceptar las debilidades, termina haciéndonos grandes, modestos y sencillos.

No esperes perder a quien se desvela por ti.




Diálogo con mi propia conciencia:

Cuidado con aceptar cualquier tipo de trato por parecer bien.


miércoles, 2 de enero de 2019

Nuevo Año 2019


Pasó el año 2018 Y ¿Qué hay de nuevo entonces? crear proyectos personales que nos permitan aliviar la insatisfacción, la inseguridad, el miedo, el miedo al qué dirán a ese “no quiero que digan nada de mí”.

Es hora de empezar de nuevo, es hora de reforzar lo que nos ha servido y de no distraernos.

Si tienes claro lo equivocado que alguien está, goza de tu verdad.

Entre dar explicaciones y dejar que otro resuelva lo que piensa, es mejor compartir la libertad.

Las relaciones humanas son mejores cuando solo escuchamos y nos quedamos en silencio con una opinión.

Cuando sufras, piensa en algo que te hizo feliz.

La soledad tiene solo una verdad, tu imaginación.

Acércate a quien algo bueno puedas enseñar.

La equivocación termina cuando la aceptas.

El mundo que te rodea es eso no más, de ti depende que el mundo sea mejor.

A quien no entiendas míralo como si fuera alguien muy querido.

 No reclames, soluciona y empieza de nuevo, la felicidad florece cuando abandonamos los no puedo y los prejuicios.