domingo, 23 de febrero de 2025

Reconocerle a otros las cosas buenas, ayuda a ser mejor persona. 


sábado, 22 de febrero de 2025

 Lo que no sabemos hacer es posible aprenderlo.

Lo que no sabemos responder se hace entender con silencio.


sábado, 15 de febrero de 2025

 Empieza ahora mismo a observarte tú y no a los demás. 

Como saludas.

Como caminas.

Pon oído a lo que dices y a lo que piensas, aprende a elegir lo que piensas. 

No le enseñes a otro lo qué tú no has practicado, aplicado o aprendido. 

Escucha sin interrumpir.

Pregunta lo que no entiendes. 

No te apures. 

Cultiva tú espíritu con un Padrenuestro, te ayudará a vencer temores y tentaciones. 

No te quejes.

Suelta el estómago para evitar tensión.


Mientras no nos dispongamos a evitar conflictos, nuestro propio comportamiento nos hace pensar que las situaciones no tienen solución. 


 

Es más fácil vivir sin problemas cuando uno no los genera.


jueves, 13 de febrero de 2025

Solo uno mismo puede encontrarse con la propia verdad.

Cuando hago la oración del Padrenuestro, estoy segura de perdonar a los que me han ofendido y eso me permite desearles el bien.

Mi reflexión mayor pasó a ser "Y no nos dejes caer en la tentación" del miedo por ejemplo, que tanto daño causa y nos quita la paz, como la tentación a parecer mejor de lo que somos o a tener más para ser admirados, etc. 

He acostumbrado a regalar una estampita con esta oración y lo más increíble que aún al pasar sin conocer a la persona, recibo un "Gracias madre"

Cuando a Jesús le preguntaron cómo se comunicaba con Dios dijo: Les dejo esta oración; Padrenuestro 

Podemos hacer un alto en el significado de cada pasaje de esta oración, pero a Dios sólo le basta reconocer nuestra voz para ponerse en acción y liberarnos de las sombras que nos puedan confundir hasta el último respiro. 

Jesús dijo: Dios no es religión.

miércoles, 12 de febrero de 2025

 * No esperemos que nos hagan ver los errores.

* A quien te haga agradable la vida, no le pidas lo que tu no le das.

* No es necesario ser o sentirse reconocido para estar satisfecho de los propósitos cumplidos.