domingo, 27 de febrero de 2011

Un padre admirable

Conversábamos con un padre quien, con gran dedicación y en forma silenciosa e independiente de su núcleo familiar, asiste a las reuniones para saber como enfrentar la parte médica, la personalidad y el trato que debe de entregar a su hijo de 11 años que ha sido diagnosticado con bipolaridad.

En general se necesita comprender al paciente más aún estando descompensado, pero en este caso, a este padre le preocupan sus otros hijos también quienes a veces, están expuestos a los impulsos de este hermano con bipolaridad quien irrumpe sin razón en algunas oportunidades, apropiándose de cualquier situación.

Mario padre preguntaba ¿Cómo actuar ante alguna reacción inesperada? Que no se pueda merecer uno de sus otros hermanos; en mi opinión, debe tomarse en cuenta que no perdemos inteligencia, conciencia ni sensibilidad, entonces igualmente se nos debe corregir sin mayor alteración, siendo efectivo recurrir a un suave rigor, para que reconozcamos que no siempre es correcto nuestro actuar.

Mario es un ejemplo como familiar, reconoce el aporte significativo que ha sido escuchar distintas experiencias de varios pacientes del grupo. Después de no haber sabido ni entendido lo que era esta enfermedad, hoy reconoce lo tranquilizador que es educarse sobre este amplio campo que abarca la bipolaridad y sin duda que es amplio y profundo, porque tiene relación directa con la Vida Humana.

Este padre de un hijo con bipolaridad, se proyecta en darle una educación de acuerdo a los dones de su hijo, característica particular que viene inserto en el gen bipolar.

El adquirir conocimiento en distintos aspectos, le ha permitido tomar con calma y no como una desgracia esta experiencia de vida, entiende que como todos, su hijo es diferente, que sus habilidades artísticas lo sorprenden y espera incentivarlo, respetando su individual condición.

A diferencia de muchos que no quieren saber de lo que ocurre en sus vidas ya sea como pacientes o familiares; Mario abre puertas y ventanas para ayudar y ayudarse a comprender que lo difícil, se transforma en algo más simple y liviano al depositar confianza, aceptación y generosidad.

lunes, 14 de febrero de 2011

Algo bueno de la Bipolaridad


Pintura al óleo de Susana Rodríguez Hidalgo Quitor Desierto de Atacama

Hay muchos personas que llevan esta afección bipolar las que se sienten realmente perjudicadas por esta realidad, muchos de ellos cuando comparten con otros que no rechazan esta situación, preguntan que es lo bueno que tiene esta enfermedad que la llegan a resistir.

Hay puntos a favor que nos animarán a confiar en que no es tan perjudicial este TAB (Trastorno Afectivo Bipolar) hace poco participé en unas interesantes Jornadas de Salud Mental, donde destacados especialista de psiquiatría hicieron referencias a distintas patologías y aún tengo presente la acotación de una destacada Dra. Psiquiatra, quien comentó que no entendía el por qué a alguien se le ocurrió denominar a la Bipolaridad como un Trastorno…

Y es verdad, nosotros no vivimos trastornados, perturbados, a veces, nos vemos afectados y nos descompensamos, perdemos concentración y ánimo y en casos más críticos podemos desequilibrarnos, pero no es la sombra de la enfermedad.

Si hay algo valioso en este diagnóstico, es la particularidad de un rasgo que nos une en un sentido común y es la capacidad de “entendimiento”, podría pensarse que nuestra facultad de pensar debería ser menor al común de las personas, sin embargo nuestro discernimiento se distingue por entender la realidad en un sentido más íntimo y profundo.

Hemos dicho que no por llevar este gen somos iguales en la condición humana, como tampoco en la personalidad, pero hay aspectos que nos asemejan como es el sentido de agudeza, intuición e inteligencia, entonces podemos destacar que hay factores favorables dentro de la bipolaridad, por los que, nos podemos ver beneficiados de bien aplicarlos.

Estas condiciones predestinadas, han permitido a muchos personajes de la historia, poseedores del gen bipolar, dejar obras inmortales como la de Peter Ilich Tchaikovski con su música brillante y eterna y su particular historia donde queda demostrada la pasión, la confusión y la genialidad.

Si dentro de nuestro destino venía escrito esta condición, valdrá la pena aprovechar la inspiración, genialidad y sensibilidad para sorprenderse, incluso, de lo que constantemente pueda aflorar inesperadamente de nuestro mundo interno.

domingo, 13 de febrero de 2011

REBAÑO EN SAN PEDRO DE ATACAMA


Algo más de mis pinturas, óleo de Susana Rodríguez Hidalgo.

Entre Pares

Las terapias grupales sirven para intercambiar opiniones entre unos y otros, para participar es sabido que solo se hace necesario estar compensado para asistir a estos encuentros, la razón es que nos podemos ver más afectados frente a algún comentario inesperado.

Es bueno intercambiar apreciaciones bien intencionadas entre pares, hay una mejor recepción en comparación a cuando nos hacen ver nuestros familiares, sus apreciaciones frente a nuestras conductas.

Hace poco tratamos la gratitud del paciente hacia su familia o hacia quien lo cuida, resultando ser una buena motivación al reconocer por parte de los asistentes, que sí es necesario una vuelta de mano a quienes nos tienen paciencia.

Esa vuelta de mano puede ser, recibiendo con gratitud una palabra de elogio, recogiendo como regalo el poder contemplar la naturaleza, admirar el vuelo de un ave lo que puede permitirle suspenderse en la más alta y frágiles de las ramas…
Admirar nos puede llevar a sentirnos ser, una dulce melodía

Siendo agradecidos ante la vida, podremos compartir el despertar a la alegría con aquellos que nos necesitan.

miércoles, 9 de febrero de 2011

LA MADRE AYMARA



Pintura al óleo de Susana Rodríguez Hidalgo

martes, 8 de febrero de 2011

La lámpara colocada...

Acogí este hermoso mensaje de la madre de una paciente adolescente, quienes sienten algo parecido y a la vez distinto, la madre necesita sentir más cerca a su hija y la hija queriéndola mucho también reconoce necesitar cerca a su madre, pero le pide no sea tan recelosa de su vida por esta afección del ánimo.

El mensaje enviado dice:

“La lámpara colocada sobre el candelero, de que habla la Escritura, es nuestro Señor Jesucristo, verdadera luz del Padre, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo”

Mi respuesta va aquí.

Considerando y admirando tu fe, tu también eres un candelero donde habita la luz del Padre; quien puede dejar traspasar la luz y no dejar que su fulgor se quede en casa solamente, abre tu mente, tu corazón y espíritu a tu libertad bien concedida y no a la perfección de enderezar lo que pueda mover el viento.

lunes, 7 de febrero de 2011

Una Enfermedad Circunstancial

La bipolaridad es una enfermedad a la que he llegado a denominar como “circunstancial” y que se mantiene de esa manera en el tiempo; circunstancial porque dentro de mi experiencia he ido comprobando que lo que nos enferma, son las situaciones inesperadas que afectivamente no sabemos donde ubicar o cómo enfrentar, llevándonos esto a la alteración del equilibrio y la serenidad.

La vida en muchos aspectos es una constante incógnita para todos y por lo tanto se hace necesario tomar en cuenta dentro de ella, el espíritu de superación.

Compartir con pacientes que dan todo por perdido al ser diagnosticados con bipolaridad, los que van auto anulándose y pensando que esta afección del ánimo es un impedimento para seguir siendo persona, a veces, me desmoraliza, porque el factor de complejidad y negatividad toma poder y puede llegar a convencer a los pares que esa es la verdad.

Sin embargo debemos considerar que existen otras verdades también, que pueden servir como demostración que el interés personal por superar penurias hace posible sentirse confiado, capaz y valioso como ser humano, independiente de lo que se pueda sufrir en la vida.

Es cierto que nos enfermamos y nos sentimos perdidos y es una realidad de esta afección del ánimo, pero no es un algo para vendar en todo momento los ojos, el alma y el espíritu impidiéndonos ver el rayo de luz que también existe y que jamás se extingue, pero para percibirlo también necesitamos aplicar la sensibilidad en lo generoso.

Todo lo relacionado con el desarrollo humano se transforma en un gran capital de vida, más aun en la de un paciente con bipolaridad, entre más flexibles seamos como personas, tanto mejor podremos resistir los desencantos y el padecimiento.

Esa flexibilidad se desarrollará con la valorización de nuestra autoestima, la que podríamos definir como la sensación que una persona tiene de su propio valor como ser humano, basado en la confianza y respeto por sí mismo.

Sostenerse en el valor de la propia persona, permitirá superar mejor los episodios circunstanciales que nos perjudican y que no dejarán de ocurrirnos en la vida; sabiendo que no somos de acero entendemos que existen razones para debilitarnos, pero a la vez tenemos que recapacitar que aunque esta enfermedad siga generándose basada en lo circunstancial, podemos seguir robusteciéndonos en la autovaloración y no en lo que nos agobia, la autocrítica.