sábado, 3 de noviembre de 2018

Dr. William Beardslee Evidencia que la Depresión se Transmite entre Padres e Hijos



En el Día Mundial del Cerebro se realizó un Conversatorio sobre “Prevención Y Tratamiento De La Depresión” Con el experto en Psiquiatría infantil William Beardslee profesor e investigador de Harvard, la organización estuvo a cargo de la Unidad Científico Docente del Instituto Psiquiátrico y la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez. El académico planteó la importancia de potenciar un modelo preventivo, tal como se hace en el resto de las áreas de la salud.

“Hay que pensar en estas enfermedades de la misma manera en que pensamos en enfermedades crónicas, un claro ejemplo de las ventajas de prevenir, lo encontramos en las enfermedades de corazón, en donde la salud pública ha realizado esfuerzos preventivos en lugar de esperar que la población tenga infartos, por lo que deberíamos pensar lo mismos en términos psiquiátricos”, señaló Beardslee.

El experto en esta enfermedad del ánimo, manifestó cómo los estudios dejan evidencia que la depresión se transmite entre padres e hijos y de lo importante y necesario que es realizar dinámicas en conjunto.

El Dr. Beardslee se refirió a lo importante que seguirá siendo por siempre el núcleo familiar, un padre y una madre dijo, “siempre serán formadores de sus hijos” y también pueden serlo en relación a considerar el beneficio de dialogar en familia sobre el porqué de la depresión. 

Como ejemplo queda demostrado que a pesar de la depresión, "una madre hizo un buen desarrollo de madre, siendo el principio de su naturaleza no dañar a su hijo".

De los estudios que ha realizado en conjunto con su equipo de profesionales en distintos hemisferios del planeta África, India, Latinoamérica u otros, no existe un comportamiento diferente en quien padece de depresión, la conducta es la misma en cualquier lugar del mundo.

Este prestigioso médico-psiquiatra se refirió a la necesidad que los estamentos de salud, no sólo pongan énfasis en el tratamiento de medicamentos de un paciente, si no que consideren el beneficio de unir a esa atención,  un apoyo de orientación, de integración a resolver en conjunto el dolor de un familiar.

Las experiencias desarrolladas les han demostrado lo significativo que es "revisar la historia de vida entre padres e hijos, incluyendo la de los antepasados de cada familia", con el propósito de lograr una mirada más ecuánime de lo que sucede a la persona depresiva.

La depresión es una manifestación que se repite por generaciones, la dedicación y estudio del Dr. Beardslee demuestra lo efectivo que ha sido motivar al paciente y a la familia a “no esconder, no callar ni aislar a quien padece de depresión”, al integrar el tema en la convivencia familiar como algo dentro de la normalidad, es una manera de mejorar un síntoma que pareciera sin solución; incluir a los hijos desde la niñez en la historia del dolor que afecta a alguien de la familia, permite integrarlos a mirar el estado depresivo, como un estado que tiene un significado y no un mal sin solución, el que al compartirlo en familia puede cambiar.

De los objetivos del estudio a cumplir en integrar a niños y adultos, dice que se puede lograr prevenir en un 20 a 25 % de prevención en quienes se pudiesen ver afectados de la misma manera al compartir con una persona con depresión.

Como prevención también está considerado que la familia se reúna a compartir música clásica, docta, arte, religión, honrar a los niños como padres y respetarlos, hablar sobre lo que le pasa al enfermo, capacidad de pasarlo bien en conjunto, leer libro sobre qué pasa con la depresión y en lo posible apoyo médico.

Cifras importantes que impiden el riesgo de un trastorno del ánimo, favoreciendo a niños en quienes se logró la capacidad de sobreponerse en el futuro a esos estados y a no vivirlos como si fuese su propio dolor, compartir mirando el sufrimiento como parte de un motivo real, permite conectarse con el camino de la resiliencia, es decir superar la adversidad, la resiliencia es una aptitud que podemos conseguir como uno de los propósitos básicos de nuestra existencia, lograr vivir con fortaleza por un futuro mejor. 

El Dr. Beardslee se detuvo en la necesidad de considerar de la misma manera a padres y madres solteros, quienes necesitan igualmente apoyo y orientación en la crianza de sus hijos.

Aún considerándose la depresión como biológica, es más significativo que éso, la conversación compartida sobre la depresión, la reflexión, sacar la culpa, siendo posible la sanación.

"El cuidado de los niños es la piedra angular más que la genética", la formación de la fortaleza en los niños es fundamental, ayudarle en su comprensión, ante los estados depresivos del adulto, como también en la comprensión para sí mismo.

Nunca es tarde para aprender a vivir. 


Susana Rodríguez Hidalgo
Monitora
Grupo de Autoayuda Pacientes Bipolares y Depresivos
En Psiquiatría Hospital del Salvador

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