Cuando hablamos de madurez, hablamos del tiempo que nos invita a poner atención en nuestras conductas para no salir perjudicados.
Hacernos cargo de nuestras responsabilidades, nos permite, ser más libres y respetados.
Distinguir lo que es "realidad" en beneficio de no dramatizar, nos ayuda a pensar y actuar sin idealizar las cosas, a ser más independientes, aceptando las cosas como son.
Una persona realista y óptimista, se esfuerza por afrontar sus necesidades y conflictos internos tal cual son, sin negarse a la capacidad de ir en busca de soluciones
Susana Rodríguez Hidalgo.

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