Cualquier tratamiento relacionado con alteraciones emocionales es tratada de mejor forma con un médico psiquiatra y terapeutas de la psicología.
Comúnmente sentimos lo que nos intranquiliza, agobia y nos descompensa, sin siquiera entender que la historia de cada persona está expuesta a pasar por pasajes difíciles y muchas veces injustos.
La regla primera es recibir ayuda del profesional que nos respeta, dándonos confianza para sincerar lo que nos afecta; luego vendrá el proceso de entendimiento y capacidad de interpretación del paciente, para desenvolverse concluyendo en lo "verdadero e inconveniente".
Siendo la terapia una ayuda de desarrollo personal, es el mismo paciente quien debe disponerse a cambiar su manera de pensar, modificando los problemas que lo afligen.
La terapia ayuda a renovar el comportamiento de la persona en la toma de decisiones sin depender de otros, a tener mayor seguridad en los propios intereses, a veces, la ayuda que se recibe se extiende más del tiempo necesario, porque es el paciente quien ve a su terapeuta como el salvador de sus confusiones, no reconociendo que la orientación es el puente para que sea uno mismo quien haga una observación interna y constante de los propios pensamientos y reacciones.
Una vez que despejamos y aceptamos lo que traemos en nuestra propia historia de vida, aprendemos que somos dueños de mejorar lo qué implica crecer como persona, considerando que el primer responsable de los sentimientos, actos y reacciones, somos nosotros mismos, pudiendo evitar conflictos, errores, capacidad de perdón, para lograr el anhelo de una libertad afectiva, basada en decisiones conscientes y valores propios.
Susana Rodríguez Hidalgo

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