viernes, 14 de julio de 2017


¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? 
Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.

Confucio

Decisiones Personales.


De todas las enseñanzas recibidas son muchas las satisfacciones recogidas, dentro de ellas está poder terminar las relaciones con personas que yo no entiendo, eso, me permite evitar mis propios conflictos emocionales que tantas veces me llevan a sentirme perjudicada.

Descansar de intenciones que sin duda no tienen el valor de la honestidad o sinceridad es un preciado regalo, como también lo es poder conseguir la fuerza espiritual para alejarse de aquello que,  por más que des lo bueno, provocarás hipocresía, envidia y ser piedra de tope de una mala intención.

Antes solía contar a alguien el dolor que me causaba una persona de malas intenciones; como una que esperaba no la escuchara nadie para herirme, provocarme con cualquier comentario fuera de la realidad y mofarse en algunos de mis graves episodios.

Son muchos los actores que han generado capítulos como ese y este es uno de los que causó gran pesar, lo que hoy me sirve para dejar demostrado que tarde o temprano, uno tiene que aprender a defenderse con su propia madurez y dejar en ese camino miserable a quienes lo eligen.

Además de entender que cuando te duele lo que no has elegido, solo se necesita decir ¡basta! y ¡fuera! y cualquier opinión ajena que te haga responsable de lo que no te pertenece, no vale de nada.

La bipolaridad tiene ese algo que hace doler lo que nos parece injusto, pero cuando uno tiene la posibilidad de reconocer dos cosas, una que no puedes esperar que alguien crea en ti, cuando le altera que tengas luz propia y lo otro lo necesario que fue aprender a sepultar profundamente lo que no puede cambiar, porque me guste o no, hay gente que me hace mal.

"La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa" Albert Einstein.

jueves, 13 de julio de 2017

Cambios de Hábitos.


De cómo viven la bipolaridad algunos pacientes, lo más real que he experimentado que todos reaccionan bien cuando se les habla con lógica y entusiasmo.

Ayer hablaba con Erika y me contaba que estaba depresiva, algo además le dolía, entonces le hice ver que un dolor no es todo lo que nos ocurre y que la depresión se confunde con flojera y ella dijo es verdad: (Lo cierto que lo dije porque de ella lo intuía) es allí cuando creo tener la razón, que en general los pacientes no están enfermos, sino pierden el entusiasmo y para pasar mejor ni siquiera es necesario planificar una vida nueva, sino "ser amable con uno mismo"

Se piensa que si otro sabe y nos da lo que nos falta nos traerá felicidad, pero quien tiene claro que es felicidad son nuestros propios sentidos. Entonces aprendamos a elegir, a dejar de estar enojado, porque la idiotez se transforma en puro amor, mirándose al espejo, todos los días al despertar, para sonreír diciendose cosas buenas a la mejor persona del planeta tierra.

Erika me contaba que su hijo, adulto joven, no la saluda solo pasa en el computador y viviendo solo los dos él no la toma en cuenta, después de saber que ella le reclamaba todos los días por lo mismo y su hijo no se inmutaba, quedamos que ahora iba a ser ella quien no lo saludara, quien no se dé por enterada que él llegaba, el silencio es un llamado de atención eficaz y la mejor manera de hacerse respetar y descansar de lo que no nos merecemos ni nos pertenece.

Erika me contará si consiguió disfrutar de sus propios cambios de hábitos.

 Aún en el más inhóspitos de los desiertos si te valoras y respetas a ti mismo, nunca te sentirás solo.


martes, 11 de julio de 2017

José su Bipolaridad y su Adicción


Una manera de disfrutar de la propia evolución emocional,  es  no  sorprenderse con otros casos  más difíciles que el propio y uno no se sorprende porque resulta maravilloso que alguien confíe en la posibilidad de encontrar acogida, para ser comprendido  y respetado en un grupo de personas desconocidas.

Me refiero al caso de un paciente bipolar quien nunca siguió su tratamiento, rechazandolo solo porque sí, lo complicado es que  además lleva veinte años con una adicción que lo perjudica aún más  y  es lo que lo lleva a pedir ayuda al grupo de los lunes, donde la acogida ante todo es con respeto y con las mejores intenciones por ayudar en este caso, a salir de lo que la persona está cansado y dolido.

Lo primero que nos nace a todos es facilitarle la solución a su problemática, pero como él mismo reconoce quien debe saltar las propias vallas es él mismo, nuestro apoyo y confianza se vuelve necesaria para que José se vea motivado en responder a nuestras buenas intenciones, pero el compromiso de lo que lo hace padecer , es con él mismo.

No hay mejor desafío que golpear uno mismo las puertas para vivir la propia realidad, no por eso quienes lo acompañamos a caminar no dejamos de estar allí para comprenderlo, sostenerlo y demostrarle que no está solo.

El mejor consejo recibido y esperanzador para José, además de la generosidad y comprensión recibida por otros asistentes a los encuentros de los lunes, fue que "no debe rechazar el tratamiento para sus estados de bipolaridad", lo que se transforma en un buen "freno para no seguir en una adicción"

José recuerda haber visto a un neurólogo hace 5 años atrás quien le dijo, "tu adicción te va a enfermar" hoy al pasar por descontroles imposibles de sostener, recién piensa porque no obedeció.

Llamé a José para que me diera su opinión sobre este artículo y no se sintiera perjudicado, por el contrario, quiso agregar que estaba agradecido de encontrar personas que abrieran su corazón donde él ha podido abrir el suyo y sentirse apoyado en estas circunstancias de vida, donde lucha no solo para restablecerse él, sino también recuperar a su amada familia.

-Nunca cortes un árbol en el invierno. Nunca tomes una decisión negativa en los momentos bajos. Nunca tomes tus decisiones más importantes cuando estás de mal humor. Espera. Se paciente. La tormenta pasará. La primavera llegará.-Robert H. Schuller.


lunes, 10 de julio de 2017

La Familia Se Cansa.


Los días Lunes es un día donde pueden asistir todos quienes se interesen en compartir parte de su vida, muchas personas escriben con el propósito de estar segura que no hay ningún otro requisito más, que el respeto mutuo para participar; hoy una joven hizo memoria que hace más de cuatro años que está enterada de estos encuentros, pero lo cierto que no iba porque le daba miedo, no sabía con qué se iba a encontrar y terminó dándose cuenta que  era un espacio para encontrarse con ella misma, porque es un lugar para compartir cada quien su propia historia, con otras personas que también están en la búsqueda por entenderse mejor a sí misma.

Otras personas no asisten porque no le gusta  ir a un hospital, entonces, lo primero que debemos entender que lo que nos paraliza no es la enfermedad, sino los propios prejuicios.

De quienes asistimos podemos reconocer la satisfacción de encontrar un entendimiento mutuo, además de salir fortalecidos y conscientes que la enfermedad no es dominio de todas nuestras reacciones,  caprichos, miedos, malas decisiones, somos ante todo personas y mientras no tomemos la vida con responsabilidad, seguiremos haciendo cargo a la bipolaridad de todo lo que nos pasa.

Los primeros en cansarse de nuestra manera de actuar es la familia, porque pareciera que el paciente desea que todos lo reconozcan con una enfermedad, principalmente para no hacerse responsable de sus deberes, de sus compromisos, de su dar más que recibir.

Cada vez que asisten familiares en busca de orientación, dejan demostrado que sus buenas intenciones para su hijo, hija, esposo, etc, nunca tienen un reconocimiento, un decir gracias me haces feliz, más bien detrás de una buena acción y comprensión por aliviar la carga del paciente, viene una exigencia o un reproche.

Lo mínimo que debemos hacer con nuestras cargas, es reconocer que nos pertenecen y saber que para dejarlas de lado, debemos de cambiar, poner los ojos en lo posible que es ser autosuficiente, porque la enfermedad, fuera de los episodios delicados, no impide valerse por sí mismo.

Dentro de lo experimentado, "un buen consejo para la familia" es hacer siempre silencio cuando el paciente no tenga la razón, el silencio es una buena herramienta para que quien no entiende, se ponga a pensar.

El paciente no siempre está enfermo, la enfermedad se reconoce cuando la persona pierde su proceso normal de pensar o de reconocer su propia realidad.



sábado, 8 de julio de 2017

Algunas preguntas y respuestas


Alguien preguntó si había un algo que nos hiciera bien a todos por igual, lo que nos hace bien a todos por igual es seguir el tratamiento, es aprender a reconocer qué nos favorece o perjudica dentro de nuestros hábitos y conductas,  si bien es cierto son las características del diagnóstico que crean la similitud de nuestras molestias, será la manera de sentir, de pensar, de aceptación o fortaleza que hacen de las situaciones en general de vida, que cada persona en sentido personal, viva de manera absolutamente diferente la realidad de lo que le afecta.

Siendo un algo que nos agrupa por reacciones similares, queda demostrado que los seres humanos aún siendo semejantes, somos todos distintos, individuos únicos, lo que vendrá a definir en el cómo enfrentamos lo propio.

Es por eso que se hace tan necesario activar nuestra voluntad, humildad, respeto a sí mismo y el amor propio,  herramientas valiosas para lograr entender qué es lo que nos lleva a debilitarnos y recaer en la enfermedad.



 ¿De qué puede servir el respeto a sí mismo? de seguro nos sirve para tomar distancia con lo que nos perjudica y  ¿la humildad? para abandonar la soberbia y reconocer que somos uno más de todos con limitaciones y debilidades ¿la voluntad? la fuerza para tomar las mejores elecciones y reconocer que en uno mismo está la capacidad de cambiar para mejor y ¿el amor propio? podríamos decir que es un deber, considerar como el ser más importante para sí mismo, "uno mismo" 

Es por eso que no podemos decir "yo soy bipolar" porque no 
somos una especie que nos defina como iguales, la bipolaridad es una enfermedad que se presenta cuando nos afectan hechos que tienen relación con algo que nos disminuya, nos menoscabe, nos haga creer que todo está perdido u otro activador también puede ser la culpabilidad y tantos otros sinsabores que nos impiden superarnos a través de  nuestras propias buenas razones. 




Superar es Evolucionar

Evolucionar: "Hacer [una persona o una cosa] una evolución o cambio gradual, especialmente de conducta, de actitud, de ideas, etc".