jueves, 1 de noviembre de 2018


        Agua con azúcar para calmar el llanto.


sábado, 27 de octubre de 2018

El Posible Cambio.



Hay circunstancias que a uno lo emocionan en el momento menos esperado, como ahora al saber que algo aparentemente imposible de que alguien pudiese lograr, se obtiene, hoy llamó Mario para decirme que había conseguido al fin, una terapia para controlar el consumo de una mezcla de drogas, que se le había hecho una costumbre habitual de consumir, hoy dijo al fin aceptar un tratamiento que de admitirlo, ya es un logro que quería compartir conmigo.

Son varios los pacientes con bipolaridad que además de estar diagnosticados,  confiesan ante el grupo el consumo de drogas, lo que agrava  los síntomas y las conductas en la persona.

A veces, sentirse aceptado sin crítica, sin asombro por lo que confiesa y el hecho de revelar la propia realidad, observando a través de su propio diálogo lo que no está bien, algo permite cambiar el rumbo de lo que aun haciéndolo costumbre en su vida diaria, le causa dolor.

Todos tienen un motivo casi inconsciente de haber recurrido a consumir algo que igualmente los hace sufrir, entonces,  cada vez más, queda demostrado a través de la experiencia, que "aceptar entendiendo" lo que alguien no ha podido remediar, hace posible que despierte a lo que lo tuvo ciego.

Si quieres ayudar a alguien, dile todo lo valioso que tiene.




jueves, 25 de octubre de 2018

Nueva Recaída.



Los pasos a seguir para un paciente con un episodio de recaída, sin duda siempre será ante todo recurrir a una internación, pero esta vez  me quiero referir a lo que le aflige a una persona quien siempre recurre en busca de apoyo y a conseguir respuesta, a lo que le inquieta de su pareja que lleva diagnostico bipolar.


Tratándole de hacer entender a Maritza quien vive en otro país,  sobre su pareja que volvió a recaer y me cuenta que ella se angustia y desespera al saber que su novio de nuevo vive conductas erradas.



Él no quiere contactarse con ella, pero ella no deja de poner atención por la redes a lo que hace o dice.


Entonces respondí lo siguiente: Parecerá complejo mi punto de vista, pero es real, al paciente en su fase crítica no se le cuestiona, no se le observa ni se le exige, se le respeta con silencio y después de una crisis, se le recibe  con borrón y cuenta nueva. 

De otra manera para el paciente pasa a ser un hostigamiento, todo juicio que se haga sobre su enfermedad;  si a quienes no experimentan estos síntomas  les causa irritabilidad, angustia esta situación, mayor perjuicio para quien no es comprendido que estando fuera de su centro, no es responsable de estos actos involuntarios, que finalmente recuperada su salud mental, no lo representan como persona.

Lo más sano para quien tengan preocupación por un enfermo,  es soltar la aprehensión por lo que sucede, no insistir en dramatizar, porque lo que vive el paciente dentro de una crisis es normal en la enfermedad y tiene un proceso que no se puede apurar.


Por eso se dice que cuando no podemos con la fortaleza, solo la encontraremos en la oración.

La bipolaridad es una enfermedad menos aceptada por los varones que por las mujeres y en algunos de ellos, tiene que pasar por muchas crisis para que reaccione y se haga cargo de las responsabilidades que genera la enfermedad, dentro de otros cuidados, el principal protagonista es el tratamiento.

De mi apreciación personal, creo que un hombre con bipolaridad debe pensar parecer débil ante la sociedad al vivir episodios de esta enfermedad que tiene que ver con los afectos, débil digo, por su condición asociada a lo que lo define como proveedor y protector.

Esta enfermedad es un motivo que desune, separa relaciones de amigos, parejas y muchas veces familias, mientras menos se critique, ofenda o exija al paciente, mayor posibilidad que la persona venza el miedo a las exigencias de quienes dicen quererlo.

La complejidad de la bipolaridad, tiene relación con el mundo interno de la persona, a veces, uno mismo desconoce que es el mundo interno, donde viven nuestros traumas de los que no somos conscientes, donde guardamos aquello que pasó y de lo que nunca hablamos, de lo que seguimos viviendo, pero no lo aceptamos.

 Comprenderse a sí mismo en silencio es una gran ayuda, mucho más que comprender y complacer a los demás.

El silencio es un tónico que es entendido por todas las razas y todos los idiomas.



miércoles, 24 de octubre de 2018

Disciplina Es tu Deber



Mientras no tengamos un propósito serio de cómo conducir nuestra vida, no podremos hacernos cargo de de nuestras decisiones.

Nos guste o no somos propietarios de lo que nos favorezca o perjudique en la vida.

La enfermedad bipolar se rige por impulsos, deseos y resultados de acuerdo a nuestros hábitos y conductas.

Las conductas se refiere al comportamiento de la persona y si bien es cierto tiene que ver con la personalidad, habrá que cambiar todo aquello que nos perjudique, la bipolaridad no impide tomar conciencia de los actos de una persona, pero a veces los errores cometidos los asociamos a la enfermedad, sintiéndonos libres de responsabilidad y no es así, eso es entramparnos para no tomarnos en serio, para no recaer es necesario como principio cuidar de nuestros actos, decisiones y autocuidado, siendo lo único favorable para admirarnos de nuestra voluntad por mejorar.

Lo mismo pasa con los hábitos, los hábitos son aquellas costumbres que complementan el orden, la limpieza el cuidado que nos define como persona comprometida con nuestras propias costumbres, deseosa de sobrellevar su vida en orden y armonía.

Somos muchos que llevamos este diagnostico de bipolaridad, cada uno de nosotros es reflejo de cómo se identifica a una persona con esta enfermedad, entonces todos podemos demostrar lo ejemplares que somos aun con estas alteraciones del ánimo.

Quedarte en el no me digan nada, sin hacer nada por respetarte a sí mismo, no solo te perjudica a ti, sino a tu familia y a quienes no queremos ser indicados como seres complejos.


La Mamá y un Adolescente con Bipolaridad



Una mamá de un chico adolescente no sabía qué hacer, su hijo fue diagnosticado con bipolaridad, los síntomas la asustan y piensa que ella debe ver psiquiatra para sostener esta situación desconocida.

Y lo cierto es que existe un camino útil y práctico, lo primero es callar, “no abordar al paciente gritándole de ¡dónde sacaste decir eso!, ¡hasta cuándo! y el siempre inoportuno, qué sientes ¡¡¡ahora!!!”

Los gritos no hacen más que poner nervioso y alterar al enfermo, el descontrol es producto de la irritabilidad, propio del dominio de esta enfermedad, que no permite actuar a la persona de manera normal, alejando de la realidad común al enfermo, el paciente cambia sus conductas porque en su mente tiene pensamientos que no entiende si son verdaderos o falsos.

Esta mamá dijo que tenía la intención de no darle las pastillas, porque a ella la angustiaba subir las dosis, "eso sería un error", es cierto que el tratamiento para una crisis es más intenso y cambia nuestro comportamiento incluso corporal, pero hay que saber que eso es normal dentro del proceso necesario para el equilibrio...

Su hijo después de estar en un estado de euforia, es decir de ánimo  exaltado, donde se habla más de la cuenta, pasó a una depresión, una tristeza enfermiza, siendo este cambio fiel reflejo del diagnóstico bipolar, el que se presenta en dos manifestaciones distintas del ánimo, uno de exaltación y otro de un desánimo profundo; Claudia se asusta de ver a su hijo solo durmiendo, le angustia subir las dosis, pero él está en control con un especialista en bipolaridad, entonces, es necesario no cuestionar las indicaciones del médico.

Nada se puede opinar cuando desconocemos una enfermedad del ánimo, lo más perjudicial es tomar decisiones contrarias a las del médico tratante.

Esta madre me comentó que ella tiene aprensión  con los medicamentos, porque han probado muchos con su hijo y ha tenido malas experiencias.

Está comprobado  que para encontrar el tratamiento que necesita el paciente, a veces, se llega a consultar varios psiquiatras, lo necesario para la bipolaridad es que el paciente sea estudiado por un especialista en enfermedades del ánimo, en especial entendido en bipolaridad.

Terminé haciéndole una lista básica a Claudia, pensando en que además de las indicaciones médicas, la experiencia habla de lo que también nos hace bien.

Ventile y ordene la habitación por las mañanas.
Ayude a hacer aseo al paciente si está desanimado. Lleve un tiesto con agua tibia hasta la pieza y toallita para animarlo .
Ponga flores en su pieza, cambie todos los días el agua.
Sin insistencia invítelo a consumir agua fresca o jugos naturales.
Ensaladas de frutas, sopas y lo que disfrute el paciente por comer.
No pregunte como se siente, guarde silencio.
Acompáñelo sin observarlo.
Escúchelo y responda con un "Todo pasará, porque todo cambia"
Mantener en silencio la casa, no discutir, no sentirse culpables.
Música Relajante de Mozart en bajo volumen.
Si son creyentes hacer siempre Padrenuestro.

Claudia escribió y dijo he seguido sus consejos, hemos guardado silencio, hasta el  no preguntarle a cada rato como está, ha servido mucho. 




martes, 23 de octubre de 2018

Perder un Trabajo.



Cuando compartimos en grupo, la primera vez el paciente llega temeroso y desconfiado.

A Raúl le pasó así, le era difícil  darse a entender, no miraba de frente, respondía entre dientes y todos comprendemos su conducta porque todos pasamos por lo mismo.

Hoy piensa que compartir con otros pacientes bipolares, ha sido fundamental para enfrentar incluso un despido de su trabajo, aun considerando que no hay una razón de peso para recibir tal determinación, lo mejor ha sido aceptarlo y dejarlo pasar, entendiendo que no será la primera vez que tendrá que cambiar de trabajo.

Ha tenido tiempo para reflexionar, para reconocer que fue demasiado el esfuerzo por conseguir sentirse aceptado, principalmente porque pesa ese guardar el secreto de ser juzgado por seguir un tratamiento, que es mirado de acuerdo a lo que piense quien opine de él, cada uno puede agregar lo que quiera al diagnóstico, sintiéndose con el derecho a observarlo y hacer juicio de lo que le venga en gana, entonces, callar que se vive con un tratamiento para la vulnerabilidad afectiva, callar que te afectan las malas intenciones de las personas, no es fácil.

Hoy Raúl se da cuenta que cambiar la mentalidad es una gran ayuda, más que sentirse derrotado, desanimado por la pérdida de su trabajo, se da cuenta que ya no está tan débil e inseguro, como estuvo hace un tiempo atrás.

Entiende que lo primero es salvar la propia tranquilidad, que nunca faltará de que vivir, que lo ideal no está fuera, lo más cercano a lo que nos pueda acercar al equilibrio, está en comprender que aún dependiendo de la relación cotidiana con los demás, no son los otros que pueden darle confianza en sí mismo, es uno mismo que tiene que aprender a separar una opinión, un juicio, una condición impuesta por otro.

Cuando entendemos que la vida es un estado de constante cambio, podemos confiar que los miedos no son tan reales como parecen.  

Ideas sencillas


La bipolaridad es una enfermedad que tiene que ver con lo que sentimos... que se transforma en un conflicto para uno mismo, cuando no comprendemos o no aceptamos los motivos que nos alejan de la tranquilidad y de las buenas razones.

No te hagas cargo de lo que le pertenece a otro, no permitas sentirte perjudicado.

Si piensas lo cierto qué es que todo pasa y todo cambia, también conseguirás  que cambie tu estado de ánimo. 

Siempre respira profundamente para lograr tu paz.