jueves, 30 de abril de 2020

Observa tus Errores.


Hay pacientes que buscan ayuda cuando se ponen mal y todas las sugerencias las toman y mejoran y al tiempo vuelven a recaer, porque vuelven a ser el que no cumple con su palabra, el que no respeta sus horas de sueño y por tantas razones más, propias de quien busca oportunidad de diversión y no quiere entender que es tiempo que aprenda de sus propios errores. 

Haz una lista de tus constantes errores y cambia, porque no solo te perjudican sino que te hacen poco confiable.




miércoles, 29 de abril de 2020

La Ayuda dónde encontré la Clave.


Muchas personas se admiran que generalmente tenga buenas razones, algunos me califican de coherente, consecuente, sabia, lo cierto que no logro darme cuenta si esos conceptos pueden reflejar lo que por naturaleza puedo ser.

Sin embargo, sin la ayuda de quienes me han tendido la mano, mi estupidez, basada en una sensibilidad enfermiza, nunca hubiese cambiado el sentido de mi vida.

Toda indicación, orientación y psicoeducación nos hizo confiar en que todo no iba a ser tan destructivo... pero acercarme a saber quién soy y quién podría llegar a ser, lo pude alcanzar a saber con la ayuda del médico Psiquiatra-Psicoanalista Dr. Derek Humphreys Manterola.

No es fácil explicar lo significativa que es su valiosa intervención en el desarrollo de mi vida, emociones y sentimientos, mas aún después que han transcurrido tantos años, porque de lo importante que he recibido de él, ahora mismo lo que me conmueve, es la deferencia que ha mantenido conmigo como paciente y también hacia mi familia, cuando he necesitado de su asistencia.

Han transcurrido más de veinte años, el reside en París y yo en Chile, sin embargo su altruismo ha sido un bálsamo en mi mundo de vulnerabilidad.

Podría extenderme en elogios y gratitud para este médico de admirable vocación, pero conociéndole, no es mi afán de llegar ha incomodarle.

Me situaré en el porqué con mis 38 años de edad, casada y feliz y con dos adorables hijos y con un desarrollo laboral donde mi espíritu de humilde artista, podía traspasar formación y realización en el ámbito educativo y de proyección comunitario, de un momento a otro se trastocó, todo cambió y aún sigo pensando dos cosas, una de ellas que algo externo lo provocó y lo otro que nunca lo merecí, porque en lo que fallé, fue en no anticiparme a entender que existía la maldad.

Esto no traía nada bueno, traía lo peor de este trastorno bipolar, lo primero  que destruyó este mal fue nuestra alegría de vivir y... después  de una historia que quisiera dejar pasar... hoy me reconforta el poder volver a aportar,  como  lo hice antes de verme envuelta en la desdicha, recuperé lo perdido y mejoré la ingenuidad.

Es eso por ahora lo que me permite concluir de manera clara y siempre honrada, lo que puede servir de una posible ventana para que otros puedan, quizá, dar una mirada... donde vencer la angustia o el miedo.

Todo el apoyo y buena intención incondicional, no solo de los míos, logró ir apartándome del desagrado y los capítulos donde me acompañó la maestría del Dr. Humphreys, permitió que en profundidad revisara el por qué de mis conductas y ahora vuelvo a creer que "ésa es la clave"... cambiar el comportamiento para que en el mundo personal las cosas cambien; así fui dejando atrás aquello que se había transformado en la razón principal de mi existir, tratar de aclarar las mil razones del porqué sentirme dañada.

Dentro  de crisis y esperanzas, fue posible ir aprendiendo a no hacerme cargo de lo que no me pertenece, a no dar por dar, ni querer por querer, ni llorar sin  saber si es así como se resuelve el problema, a dejar atrás lo que ya pasó, a dar valor a la razón más que al romanticismo y a entender tanto sobre mi propia naturaleza humana.
Aprendí a observar mi manera de ser desde afuera, para concluir que era un ser real, no sólo sufriente, que mis virtudes podían terminar siendo defectos y que mis defectos de no aceptarlos se volvían mas complejos, porque sacando cuentas, soy lo que decido ser y no lo que parezco.

Cuando nos analizamos en grupo y mi experiencia habla por sí sola, es porque después de vivir la locura, fue el destino que se presentó a mi favor, permtiéndome estar en manos del notable profesional, quien con su respeto de silencio e interés de ayuda, me permitió reconocer mi mayor equivocación, desconocer mi valor y darme cuenta que la razón fundamental de sentirme perjudicada, radicaba en no haberme apropiado de mi dignidad, responsable, formal y  fiel, lo que hoy me permite no volver a dejarme humillar.

Fue así como fui descubriendo la importancia de aquello que de una vez, me serviría para alcanzar a valerme por mi misma, asimilar 
el significado de conciencia, porque era lo único  que me permitiría tener conocimiento de mi existencia, para comprender el porqué de mi pensamiento, de mis actos y de lo que siento, del porqué decaigo y qué hace que lo bueno nunca cambie.

Mi mundo interior poco a poco despertaba a ese rasgo  de madurez desconocido, en el sentido de lo posible que era detenerme para vivir con los pies en la tierra y con firme decisión, de cambiar el escenario en el que construía mis ideas e ideales,  sin saber que era la principal protagonista de mi vida. 

domingo, 26 de abril de 2020

Ayer lloré de Felicidad.


Ayer me detuve a pensar cómo es que se activa el llanto y me dije, lo más fácil de concluir es asociarlo a la tristeza, pero hay lágrimas silenciosas que no avisan, como las que se deslizan en el silencio, cuando en el pensamiento aflora un recuerdo o tantos otros motivos en que terminamos llorando. 

Me pregunto esto, porque ayer conversando con uno de mis hermanos, cuando le comenté sobre mi bienestar, él dijo:

"Hermana, lo que a Ud. le está pasando, es que aprendió a saber lo que la puede perjudicar"

Eso  me hizo llorar de felicidad, porque también pudo haber dicho; "Hermana a Ud. lo que le falta es dejar de perjudicar"...



viernes, 24 de abril de 2020


José Luis estuvo sorprendido de las sugerencias... como dijo él, "super claves todos los puntos que indicas"... y que quedaron en este blog.

Mi nuevo amigo me autoriza para contar algo de su historia, la que no es muy diferente a muchos casos, esa característica tan común de actuar sin medir las consecuencias, creer en que la equivocación es la única verdad, sin saber que existía en él, un síntoma enfermizo, que le hacía creer tener el éxito en sus manos y luego entender  que lo perdió todo.

Con dos hijos pequeños y una esposa que lo amaba, a quienes sin darse cuenta dejó en el camino... así fue que siguió envuelto en su ignorada locura, sin saber que era presa del engaño de esta enfermedad dominante, que nos priva del  buen espíritu.

 Cuando José  Luis volvió a recuperarse y a medio entender... lo que no le convenía hacer, pero luego con algo de tratamiento, volvió a la batalla del trabajo para dar lo mejor... consciente de sus fracasos, pero por su inocencia, por los dueños del lugar de trabajo... fue engañado y volvió a decaer y fue entonces, que su esposa lo reconoció enfermo, lo rescató como esposo y padre amoroso de sus hijos y desde hace poco tiempo por primera vez, está atento a su realidad, agradecido de su mujer Marian, quien como otros familiares de pacientes con esta enfermedad tienen respeto y comprensión, no como ocurre con en otros casos que los cuerdos, no son capaces de entender que la locura no es una elección.

Somos muchos los afortunados de tener a nuestro lado una familia, que  no se deja llevar por el prejuicio, el fastidio, la desesperación ni la vergüenza, de que uno de los suyos no sepa cómo defenderse del mal.

Para Marian fue más fácil comprender a su esposo... que no era una persona que estaba actuando como un irresponsable, porque ella es médico, lo que no significa que esté privada de padecer, siempre podremos reconocer que el mal no lo puede destruir todo; llego el momento de volver a estar unidos como antes, recuperando fe y retroalimentándose en el amor, hoy en estos días, el espera a que su esposa y madre de sus hijos, llegue a casa y retome fuerzas para no decaer en el esfuerzo espiritual que necesita, para hacer frente al cuidado de sus pacientes... de mayor cuidado ahora, por esta insospechada pandemia.

 Mientras tantos José Luis, recupera  el tiempo perdido, contando cuentos a sus hijos, así es como siempre nos quedará demostrado,  que este mal nos podrá hacer sufrir, pero nunca impedirá que sigamos amando de verdad.

PD. Quien no encuentre apoyo moral de quienes espera, nunca debe perder su libertad para hacerse feliz y autosuficiente, solo la falta de voluntad podría impedírlo, porque no tiene poder para conseguir eso, ni el desprecio menos la enfermedad.


jueves, 23 de abril de 2020


Para entender y bien actuar, no se necesita saber leer ni escribir. 

No es exactamente la cordura que nos hace bien pensar. 

De vez en cuando cierras tus ojos. 


miércoles, 22 de abril de 2020

Orientando a José Luis.


Escribió José Luis, en busca de mayor información y apoyo, después de llevar bastante tiempo sin haber tomado con mucha conciencia, que lo que ha ocurrido en su vida, más bien ha sido producto de los síntomas de la enfermedad bipolar y no por elección personal. 

Un gran paso para quien tiene este diagnóstico, es que uno mismo se interese por observar su propio comportamiento, siendo la mejor manera de respetarse y también para darnos cuenta del significado de "madurez".

Me pareció apropiado hacer un repaso de lo más básico, para que José Luis vaya poniendo en orden las prioridades. 

Ten presente: Ayúdate diariamente con una lista de cosas pendientes. 

Cuando vayas a consultar  a un médico,  lleva una pequeña lista de lo que más te inquieta y con las dosis y medicamentos. 
Porque la memoria se altera y es algo que a todos nos pasa, pero eso va y viene y se recupera.
Hay síntomas que pueden causar gran preocupación como a veces me ha pasado, no poder hablar de corrido o que mi letra se vuelva ilegible, el temblor de manos ha sido algo normal dentro de mi vida, como también perder parte de la visión por exceso de medicación, pero puedo asegurar que todo vuelve a su centro; con mayor razón cuando no me quejo, la mejor auto ayuda ser obediente,  responsable, a pesar de estar en dominio del trastorno, nada impide de serlo, sigo pensando que el principal factor para evolucionar, es poner en acción la voluntad. 

Aquí comparto algunas ideas para cambiar la mentalidad.

No repases los hechos enfermizos, recuerda siempre qué fue lo que te ayudó a salir de eso.
Cuando te sientas deprimido has lo contrario a lo que sientes, levántate, bañate, sal a caminar, esfuérzate. 
Una indicación importante de saber, es que el antidepresivo en los pacientes Bipolares, solo se indican por un período breve de tiempo, porque ese medicamento es para subir el ánimo y si no se retira cuando la persona está más animosa, puede llevarnos a la euforia. 
La persona con este diagnóstico, no siempre está enferma, sólo cuando pierde el control de impulso. 
No debemos hacer saber a los ignorantes de nuestra enfermedad, pero sí podemos hablar de todo lo que hemos vivido, como si le ocurriera a un buen amigo, incluyendo lo más complicado por lo que hemos pasado... la curiosidad es la reina de las tentaciones y debemos de utilizarla para educar y sensibilizar.
Este diagnóstico no es una limitante para crecer, afortunadamente no perdemos la conciencia aún habiendo perdido el juicio.
El tratamiento debe consumirse cada ocho horas en punto, para ayudar a mantener las neuronas sin impactos... cada crisis es un alteración al sistema neurológico. 
No hay que ser porfiado hay que ser disciplinado. 
Para los impulsos relacionado con la sexualidad, otro síntoma de la  enfermedad, se debe hablar con el médico psiquiatra, para que indique un medicamento. 
Nosotros mejoramos sin mayor padecimiento, cuando aceptamos que la enfermedad bipolar tiene un proceso para volver a la normalidad. 
No drogas ni alcohol, dormir de noche 8 horas, mantener buenas relaciones con las personas, no ver imágenes ni noticias mientras no sean un aporte para la tranquilidad. 
Mi mejor tónico, música clásica escogida para el alma como Mozart y de los contemporáneos Yiruma pianista coreano.

P.D. Las indicaciones claras en relación a la medicina, las bien aprendí en las charlas dictadas por el Dr. Pedro Retamal en el Hospital del Salvador. 



Quien no cambia su mentalidad, termina desconociendo sus capacidades.