Entrar sin decisión propia como paciente al refugio de la ayuda en psiquiatría, es sentirse en una isla donde uno mismo es un desconocido.
Ser evaluado y diagnósticado en el caso de la bipolaridad, sorprende al saber que aun siendo una enfermedad que necesita tratamiento, tiene características que de darle estudio y dedicación, viene a ser un aporte al desarrollo personal.
Se nos mencionan personajes de la historia muy relevantes como ejemplo de orden superior, quienes dejaron fluir su sentido sensible logrando obras inmortales; entonces, inteligencia bien orientada por el paciente y creatividad para lograr equilibrio en los propósitos, es clave para no temer a la enfermedad; siendo cada persona irrepetible, sin embargo en cada paciente bipolar, existe una fuente de conocimientos para resolver problemas o crear valoración y habilidad esencial que le permite realizarse independiente de tener que cumplir con un tratamiento de por vida.
No solo somos seres mentales, orar nos ayuda a recibir protección y Gracia Divina, confía en tu propio buen espiritu y tus buenas intenciones serán bien recogidas.
Susana Rodríguez Hidalgo

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