martes, 30 de mayo de 2017

Lo que Hoy me Hace Llorar


Laura es mamá de Edith y hoy me llena de emoción su grandeza, su capacidad de amor, de gratitud conmigo, además de soltar a su preciado tesoro su hija Edith paciente con bipolaridad (adulta joven), quien no aceptó a su madre como su protectora.

A través del silencio, de la no sugerencia a mostrar el camino, ambas lograron madurar, los lazos estrechos también, a veces, son necesarios soltar. 

Querida Susanita:

Un enorme abrazo cariñoso de sus amigas... Ud. sabe que la llevo en mi mente, corazón y oraciones... en cualquier momento tengo a mi lado su voz tan cálida, sus palabras que me han enseñado y acompañado… siento su cercanía y su preocupación... y agradezco el privilegio de conocerla...

Este tiempo ha sido bastante duro y "trabajoso" para mí. Mi mamá no se encuentra bien... pero su ánimo, su sonrisa y dulzura no cambian.

Mi hija está estudiando, la veo muy poco... pero gracias a Dios y a todo lo que Ud. me ha enseñado, he podido aceptar sin angustia  su conducta... la he dejado ir...

Ud. me decía en su último correo que quería hacer algo por nosotras... me conmueven estas palabras y me hablan de su corazón generoso... siempre preocupado por otros aún Ud. superándose siempre.

Susanita Ud. nos regaló su amistad y cariño verdadero... sus pensamientos y deseos de paz y superación, sus oraciones...eso es todo lo que podríamos necesitar… mil gracias...


Sé que nos veremos pronto o no tanto y nos reiremos y compartiremos penas y alegrías y algo rico para comer...


Pequeña Historia.


Recuerdo a una de mis amigas paciente que al decirle al médico "Dr. no me he tomado los medicamentos" el médico cerró la ficha y agregó "No la atiendo nunca mas" ella quejumbrosamente declaró, "Dr. no lo haré nunca más"

Pareciera ser que es necesario sentir el valor de la autoridad, demostrarle con severidad al paciente que existe un punto final, es necesario para que se haga cargo de lo suyo, de tomar en serio a quienes lo ayudan y de dejar de jugar con lo que es su responsabilidad.


domingo, 28 de mayo de 2017

El Valor del Convencimiento.


De la equivocación puede surgir la convicción.

Equivocación: Idea, opinión o expresión que una persona considera correcta pero que en realidad es falsa o desacertada.

Convicción: Seguridad que tiene una persona de la verdad o certeza de lo que piensa o siente.



Uno nunca sabe lo que viene ni de lo que es capaz. 

Hoy hice este mantel.



viernes, 26 de mayo de 2017

Las Madres y los Pacientes.


Siempre que alguien recurre a buscar alguna respuesta por la mejoría del paciente, me asalta gran preocupación, no quisiera que pasen por momentos de tanta complicación.

Pero, después de tantas experiencias compartidas, hoy de nuevo puedo reconocer que no todo depende del paciente.

Me referiré a la relación madre-hijo en beneficio de ambos, las madres padecen profundamente cualquiera sea la situación adversa de un hijo, pero en el caso de la bipolaridad, los hijos no quedan impedidos de hacer su vida, porque la bipolaridad no anula la inteligencia de la persona.

A lo que me quiero referir es que de la independencia sugerida, el paciente se haga responsable.

Porque la cosas empeoran cuando las madres toman como obligación salvar a los hijos de la enfermedad, el desarrollo humano de un paciente bipolar, es el mismo de cualquier persona, no hay diferencia, la única diferencia que puede mantener a un paciente debilitado, es que lo miren como incapaz, confiar en él de su autonomía para pensar y decidir, de seguro le permitirá despertar más pronto a sus ideales.

Hasta ahora el mejor resultado de lo recomendado, que de seguro no es una regla general, es que las madres callen para que sus hijos piensen, mostrarle el camino, sugerirle decisiones, anticiparse a lo que puede suceder, no es la mejor ayuda, la mejor ayuda es demostrarle que "todo depende de él"

El silencio nos aparta de lo ajeno, genera conciencia, desarrolla entendimiento, permite hacer juicio del bien y del mal y además sin intervención externa podemos descubrir la paz;  fuera de crisis o convalecencia, estas facultades innatas funcionan como en todas la personas en el paciente.

Un paciente necesita de ayuda cuando "está enfermo", en ese momento, incluyendo que se nos de alimentos en la boca es necesario y se agradece, pero superando esos estados, la persona no ha perdido la capacidad de tomar decisiones, es cierto que los buenos estímulos nos ayudan y las críticas nos debilitan, por lo tanto al no tener claro que aportar mejor será aportar silencio.

La enfermedad bipolar de lo que menos tiene es de incapacitar a la persona y si alguien alcanza este nivel dentro del diagnóstico, el primero que lo hará saber es el médico.

Los malos hábitos son contagiosos para que el otro cambie, uno tiene que cambiar, el silencio dice más que mil palabras.

El paciente también consigue su salud mental respetando, para hacer felices a quien viven pensando en su bienestar.


jueves, 25 de mayo de 2017

Las Complicaciones del Diagnóstico


El inicio de las alteraciones de la enfermedad del ánimo es lo más difícil de entender, resolver y aceptar, es así, no siempre se presenta con una fuerte crisis, donde el paciente sorprende con conductas fuera de lugar que, a veces, no dejan de ser perjudicial para la familia y para la misma persona, la esperanza es que todo puede cambiar.

Otras veces el paciente cambia solo de personalidad, se vuelve más conversador, entrador, con proyectos casi posible de ser reales, contactos de alto nivel los que dan la idea de estar en un período de éxito, como también realiza compras desmedidas. Eso llama la atención, pero no es fácil que la persona admita una cita al médico, porque además solo sería posible que este síntoma, lo diagnostique un médico "especialista en bipolaridad" y defina si es posible una "hipomanía" lo que puede terminar en un estado de mayor descontrol denominado "euforia"

La familia puede darse cuenta de los hechos indebidos del paciente, pero al no haber forma de hacerlo reaccionar todo puede empeorar, siendo necesario una hospitalización, la mejor manera vencer lo que se transforma en una simple batalla.

 Allí empieza el conocimiento para el paciente de lo que pasó, de saber que lo mejor y posible es que esta enfermedad tiene tratamiento en la medicina y que una bipolaridad además de mantener el equilibrio, le permite estar consciente de lo que lo favorece.

Así es como iniciamos este capítulo de vida que permite enfrentar la propia existencia humana, así empezamos a darnos cuenta del deber que tenemos de reconocer nuestras fortalezas, de la importancia de valorarnos, más que esperar que nos valoren y a darnos cuentas que nada tiene de malo habernos equivocarnos.

Y lo primero, tomar conciencia que lo que pasó, pasó, porque sabíamos tan poco de lo propio. La vida es una constante prueba de superación, pero lo bueno de la bipolaridad es que nos da la posibilidad de reconocernos a sí mismos y a no pedir nada, porque somos capaces de generar en nosotros mismos y para sí mismo, todo lo que deseamos en lo humano.

La necesidad de abandonar aquello que nos hace doler nuestro más íntimo sentido de vida, se diluye en el perdón y el olvido, primero está cultivar lo puro para uno mismo.

En relación a los actos cometidos dentro de los impulsos, ante todo está el sentimiento de culpabilidad, pero cuando vamos conociendo el funcionamiento de la enfermedad, que impide tener autocontrol de impulsos, mal podríamos sentirnos culpables, si es necesario, a veces, es mejor conversar, disculparse con quien hayan salido perjudicados, siempre que se nos valore esta sinceridad y cariño que nace como principio de honestidad.

No hagas responsable de tus angustias a otros, este camino ha de servir para saber que no alguien más que tú,  puede complacerse con lo bueno de la vida.



miércoles, 24 de mayo de 2017

Que tu bipolaridad no siga siendo tu afán.


La primera verdad que cambió el sentido de padecer del miedo e incertidumbre en relación a mi bipolaridad, fue conectarme con mi propia manera de ver la vida en lo profundo, así fue como rescaté mi ser, contactando con lo más profundo de mi buen espíritu.

Armonizar la vida, no es muy posible cuando encuentras gente que se mofó de tu fe, de tu manera dulce de ser y te ridiculiza, haciéndote creer que lo bueno que sientes y expresas es una "payasada"

 Lo bueno no es lo mismo para todos, es lo que hoy entiendo después de tanto padecer con esta bipolaridad. Por eso, ya no me parece necesario llorar, cuando alguien no entiende una de mis buenas intenciones. Ahora se distinguir, se comprender lo que no me pertenece y comprendo que es mi centro espiritual, quien necesita no lo someta a la confusión y volver a caer en lo que tanto me duele.

Fue así que he aprendido a escuchar, a olvidar y a ayudar a quienes les sirvan los mecanismos y argumentos que me han hecho madurar. 

Es tan valioso entender que todo está en la propia opción con que conectemos nuestro desarrollo, Depurar o Agravar.

La bipolaridad es una enfermedad de orden químico que se descompensa con nuestras extremas reacciones, esa parte queda en manos de por vida  del tratamiento, pero quienes generan esas  malas reacciones somos nosotros mismos, es allí la importancia de recuperar la felicidad con  momentos llenos de significado.


Que tu bipolaridad no siga siendo tu afán.