martes, 29 de octubre de 2019

Tónico Para la Depresión.


La búsqueda de mejorar el diario vivir, tanto así para  la familia como el paciente, principalmente se encuentra en darle importancia a una buena convivencia. Y en la confianza de lo posible que es mantener un buen trato, con palabras que inviten a un entendimiento y no a rechazar el pensamiento diferente con más de una descalificación.

A preguntarnos entre sí antes de dar una respuesta ¿Y que piensas tú de lo que me preguntas? Para ayudar a distinguir por sí mismos y no para hacernos cargo de lo bueno o de lo malo, verdadero o falso. 

Cuando a una persona se le ayuda a discernir a encontrar respuestas a través de su propio entendimiento, estará capacitada para actuar, decidir o evitar algo, porque puede reconocer por sí mismo, lo que le es conveniente o inconveniente. 

Cada uno de nosotros tiene responsabilidad en el bienestar de otro; en una visita a Chile de un importante médico psiquiatra, especialista en depresión, explicó cómo es que hoy la misma medicina ve como futuro de tratamiento en la salud mental y en relación a la depresión, la importancia que la familia se reúna continuamente en un ambiente grato, para compartir la historia de vida de los padres o de quien esté afectado y mirar en conjunto los pasajes que les han causado dolor y que comúnmente se acostumbra, como algo que no se puede decir, el especialista recomienda compartirlo como lo que es, una verdad más de la vida, que al revisarla con sus seres queridos, se vuelve una superación al dolor. 

Entendí, que este compartir puede permitir romper con el misterio de la depresión, esa incógnita de no saber cuál es la razón que alguien de la familia  viva sumido en una tristeza enfermiza, lo que en el tiempo, puede afectar a otros componentes del círculo familiar. 

Y algo más significativo y digno de incorporar en la convivencia diaria, escuchar música clásica lo que ayuda a la armonía y no olvidar el alimento de la fe.



lunes, 28 de octubre de 2019


Uno de los hechos más relevantes de esta enfermedad a diferencia de otras, es que a todos quienes la padecemos nos afecta de la misma manera. 

Porque los síntomas de este  padecer tiene su raíz en lo humano y en esa confusión que nos impide confiar en el bien al sentirnos dominados por el mal y es eso, lo que nos permite comprendernos entre sí, porque somos espejo de la incertidumbre y del temor a quedarnos atrapados en lo injusto. 

Sin embargo, lo injusto nos vuelve comprensivos con el igual a mí, desde  donde ninguno es capaz de burlarse del otro o envidiar porque alguien se recuperó, escuchar y callar es el principio de lealtad y respeto y el primer aprendizaje que este mal, no alcanza a transformarnos en seres perversos. 

Siendo algo tan personal,  hay algo que puedo asegurar, nunca temas a que dejarás de ser tu, porque de compartir con más de cientos de personas con esta enfermedad, es real que este fenómeno, no tiene poder para cambiar la buena esencia.

No te distraigas dando explicaciones o sembrando quejas, confía y alimenta  tu vida, respirando siempre profundamente. 


Algo Que No Sabía.


Comúnmente escuchamos hablar de lo responsable que somos en hacer conciencia o consciencia de nuestros propios actos, sin tener claro a qué se refieren tales conceptos.

En mis inicios de normalidad, después de mis primeras crisis, consulté al médico psiquiatra,  si es que yo estaba expuesta a no darme cuenta de perjudicar a otros de por vida y respondió que no, "porque la enfermedad bipolar tiene la cualidad, que las personas no pierden la conciencia".

Dentro de mi ignorancia, esa respuesta me hizo sentir valor, al saber que no terminaría como un energúmeno.

Y me hice cargo de lo que me correspondería defender como destino de vida, hacerme conciente de mis propios actos, aunque bajo los dominios de este mal en la verbalización, no haya sido posible.

Así fue como en el tiempo asimilé que existen dos conceptos en profundidad de este valor en la capacidad humana, uno de ellos denominado "Conciencia", el que tiene  relación con el conocimiento moral de lo que está bien y de lo que está mal y otro denominado "Consciencia" que se refiere a la capacidad de percibir la realidad y reconocernos en ella.

Luego fue mi propia "ConSciencia",  lo que se entiende por adquirir conocimiento a través de los sentidos, quien hizo posible el conocimiento de mi misma, a través  de la reflexión y de poner "atención en la decisión" de mis propios actos, lo que me ayudó a darme cuenta, que desde lo que siento influye para bien o para mal en mi enfermedad.

Puedo reconocer  que la bipolaridad se rió de mi en muchos aspectos, que me expuso a que otros también lo hicieran, pero me salvó la naturaleza, que me inculcaron desde niña, no ser inconsciente.

En resumen puedo entender que conciencia y consciencia, de manera simple y sencilla, nos hablan que sin la una ni la otra, nadie puede lograr la máxima aspiración diaria como ser humano, dejar de sufrir incluso para no hacer sufrir a otro.


Hacernos "concientes" que la respiración profunda, puede cambiar el destino de un mal impulso o del miedo, es una manera de comprobar que la "conciencia" funciona en uno.


Paula Analiza el Egoísmo.


Paula, es una paciente con quien hemos caminado juntas durante años, en los encuentros de los días Lunes, bajo el alero del Departamento de Psiquiatría del Hospital del Salvador.

Esta vez me hizo llegar un análisis personal, sobre el egoísmo a propósito del último artículo al cual me referí en el blog.

Ella dice y piensa así. 

A veces este egoísmo es una forma de sobrevivir, de sentir que no soy tan vulnerable... es como una forma de reafirmarme y poner límites. Creo que es difícil  ver que puedo estar dañando a otros cuando estoy mal; porque no entiendo lo que sucede o llevo muchos años estancada; aun cuando puedo haber puesto todos mis esfuerzos por reconstruirme.

También me puede pasar cuando no logro ser entendida, aislarme, porque solo recibo críticas y ya es suficiente con mis propias críticas y verme destruida, porque  no sé que hacer con lo que siento y no avanzo, a pesar de todos mis esfuerzos, incluso imaginarios. 

Hay ocasiones, en que no me da el alma para ver al otro... es como cuando si no tienes para comer, pienses en hacer un viaje a Francia, pero cuando uno cuenta con las condiciones mínimas, para ver mas allá de nuestro ombligo, entonces "se torna en un deber con nuestro crecimiento personal a lo posible que es contribuir con nuestra familia y la sociedad"
.
Muchas veces esta visión de egoísmo, vista por los demás, no se sabe que es una muestra de como nos tratamos a nosotros mismos, nuestro propio abandono y el no saber qué hacer con lo que nos pasa.

Es frustrante ver que me prometo cosas, no las cumplo,  porque cedo ante mi debilidad y vuelvo  a ver que nunca avanzo, lo peor es el sentimiento de culpabilidad. 

También es cierto que no veo a los otros por sentirme sobrepasada con mis dramas, muchos a los que no les encuentro ninguna lógica y me cuesta ver que puedo estar haciendo daño o dimensionar lo que provoco en el otro. Quizá pienso que ellos estan bien y lo podrán gestionar, en estos casos es fundamental que nuestros familiares nos lo hagan ver sin críticas sino solo mostrarnos su vulnerabilidad también.

Muchas veces por tratar de protegernos intentan ser fuertes, enfrentándonos con firmeza en vez de mostranos su fragilidad, porque ese dolor que sienten por como impacta la situación... claro  que es real, y un motivo para que cualquier persona pierda su capacidad de  mantener el equilibrio emocional. 

Cuando pasé muchos años así, traté de aferrarme  a esa fe en la que abandoné o en la que desconocía y entregué  mi lucha al de arriba, "como vulgarmente le llamamos a Dios" y así fue que terminé refugiándome en las cosas simples, en agradecer todo lo bueno que nunca desaparece, respirar profundamente, aprender que una caminata por el bosque o por una calle cualquiera cambia mi visión de vida, en que sirve volver a una realidad del pasado, cuando eso es algo bueno,  como contactarme con las viejas cartas que atesoro, con un rezo, con personas que admiras y mas... cosas que reaviven mis fuerzas para seguir. 

Yo no me daré por vencida y lucharé hasta el final de mis días... seguiré rezando y refugiándome en Dios, aceptando lo que me tocó vivir, pero tratando de mejorar cada día en medio de lo absurdo. Quizá ese egoísmo aparente es falta de comunicación... quizás.

Lo que ha permitido dejar mi egoísmo, ha sido  reencontrarme con lo simple, agradecer hasta el hecho de respirar, aprendí a consolarme  y no ser tan dura conmigo, a amarme incondicionalmente, aunque pueda volver varias veces a equivocarme... lo que implica jamás quitarme el piso alcanzado, porque también fue necesario aprender a reírme de mis defectos con clases de teatro y a darle la vuelta a algo positivo con clases de comedia, a entender que a los demás le duele mi indolencia y ahora entiendo que fui muy dura con ellos a través de mis errores, hoy confío en  la vida, porque lo que aparentemente puede ser malo, puede convertirse en lo mejor que me pudo pasar, aunque en su momento no lo vi asi, "hoy entiendo que detrás de los absurdo, puede estar lo que buscábamos y además entiendo, luego de miles de golpes, que sin Dios no soy nada".

Todo esto fue lo que me enseñó humildad y con ello entregué las cargas a Dios, sin abandonar el diálogo sincero con El, por que se que escucha a mi propio espíritu, le comparto todo aquello que no puedo llevar como peso y todo lo que no comprendo y sin prisas, me abandono a su infinita sabiduría.

Dios sabe lo que es mejor para el desarrollo de mi alma, así fui comprendiendo que de alguna manera todo era perfecto, tal como era, tal como se presentara, aunque no pudiera comprenderlo en su momento, "lo importante que pude observarme desde fuera hacia adentro" y asi fue como logré el ideal de mis  sentimientos, estar tranquila, al haber encontrado el verdadero refugio en la fe, cuando comprobé que existe un Dios Padre Celestial, que me protege y que me enseña que no debo buscar respuestas a todo, porque la mejor respuesta está en ser agradecida de todo lo bueno que viene de Él. 

P.D. En la ultima parte me gustaría recalcar esto: que todo es perfecto tal como es, aunque no pueda ENTENDERLO JAMAS y es estar TRANQUILA CON ELLO. Porque lo que a todos comúnmente nos pasa, es que esta constante de encontrar respuestas a todo, no nos permite ver la realidad, esa realidad, que tiene mucho más que ofrecer que las confusiones de una bipolaridad. 

domingo, 27 de octubre de 2019

Egoísmo.

¿Porqué no cambian algunos pacientes?

Aún consiguiendo la entrega de su médico psiquiatra, que logra dedicarse a estudiar un nuevo tratamiento, apoyo psicológico y el respeto necesario que nos engrandece, al tener en quien confiar nuestras intimidades, pero  aunque los profesionales consigan sus buenos propósitos, muchas veces el resultado fuera de la consulta se desvanece.

Todos los esfuerzos externos que sin duda son muestra del interés de los profesionales, que viven del estudio por  amor al prójimo, de una madre exigida y temerosa del día a día, porque además de tener que trabajar para cuidar de un hijo/a enfermo, vive  en la incertidumbre de ser  desvalorizada con un sola mirada de rebeldía que puede desarmar su esperanza, porque en muchas madres es el sentimiento de culpabilidad, que le hace sentir su hijo/a, lo que la mantiene en ascuas, porque es común que la culpen y molesten con la no superación de ellos a sus madres, como si la naturaleza materna hubiera generado esta prueba de vida.

Pareciera que hay algo más que el cumplimiento con el tratamiento, la responsabilidad médica y el amor materno y es  cierto que nos guste o no en algún momento nosotros, enfermos de lo que no entendemos, tendremos que dicidir volvernos dóciles, compasivos, mansos, porque todos dependemos de todos, para ser comprendidos como también para ser sepultados.

Ese sentido destructivo, belicoso y poderoso en sobrepasar los límites, muchas veces, por decisión personal y por el gozo de intimidar y no de activar el espíritu de compasión o dulzura en vez de la ira, sería la razón de perder el origen de lo que nos representa como simple mortal en lo humano.

Egoísmo: "Se denomina a la actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo y que solamente se ocupa de aquello que es para su propio interés y beneficio, sin atender ni reparar en las necesidades del resto. 

El egoísmo es un antivalor, opuesto a valores tan importantes para la convivencia humana como la solidaridad, la gratitud o el altruismo". 

A empezar de nuevo. 



Quiero dar las gracias a todos aquellos que han confiado en mi humilde intención, de no mentirme ni mentir, para en conjunto conseguir corregir el mal destino. 

Estoy cierta  que mi nuevo ropaje y equipaje, se lo debo al ofrecer a Dios mis intenciones, a las plegarias de mi familia y a la de tantas nobles personas, familiares y pacientes, que me han confesado que oran por mi. 

Cada vez que mencionamos a Dios con fe, El se pone en acción. 


viernes, 25 de octubre de 2019

Estímulos Positivos o Negativos.


En otro artículo me referí a más silencios menos televisión y no fue un juego de palabras ni querer llamar la atención, pero hoy me digo, no está demás detenerme en plantearme a mi misma la influencia de la televisión y también del silencio que despierta las respuestas en la intuición y la percepción

Menos televisión porque toda información que ingresa a la psiquis entra en ella y queda para siempre, transformándose en una información sin haber sido ni siquiera procesada y que en algún momento puede ser estímulo de reacción, la televisión tiene el poder de un imán, atrae sin necesidad de poner atención, en apariencia es entretención o un informativo, pero no puede ser ni lo uno ni lo otro, una fuente sugerente, basada en mensajes muchas veces subliminales, que traspasa la mente y finalmente se vuelve más que un aporte, una manipulación.

El vehiculo para que la enfermedad bipolar se vuelva reactiva, es el miedo y aunque creamos haberlo superado, la reacción psíquica no pide permiso para terminar en una descompensación.

Nuestro cerebro consume sin conciencia ni aviso y mientras lo reconozcamos, podemos afirmarnos en las propias convicciones, que finalmente es lo que nos hace libres de aprensiones y de riesgos que nos causen desequilibrio del ánimo. 

De una crisis que nos ha llevado a perder la cordura, hasta haber alcanzado a reconocer el poder que tiene el miedo en esta enfermedad, incluso muchas veces infundado, es lo que enseña a no detenernos en lo extraño, a cerrar los ojos ante lo que nos pueda descolocar y a salvarnos de la provocación.

Al fin de cuentas, servirá hacer profunda conciencia para reconocer lo que son nuestros sentidos, lo más sensitivo de nosotros mismos, motor de nuestras reacciones positivas o negativas, los que no tienen relación con la lógica, sino con el alma y el espíritu. 

Quien puede asegurar que la existencia humana, inicialmente vive de lo que se siente, puede cuidar de cultivar lo bueno y puro. 

No hay mejor aprendizaje, que atender a lo que se concluye desde  el  propio silencio.