jueves, 10 de enero de 2019

De la “queja y la insistencia”


De la “queja y la insistencia” de adjudicar al diagnostico bipolar las insatisfacciones personales, nace la apatía, indiferencia y desgano.

Tomar en cuenta que “cada oportunidad” así sea lavarnos las manos,  es una ocasión para percatarnos que no somos seres impedidos y que cada acción es útil para perfeccionarnos, desenvolvernos y  para aumentar la capacidad de decisión y además fundamental, porque depender de otros no es reflejo de la propia inteligencia ni realidad.

Ayudar es ayudarse a sí mismo la gentileza es un estímulo para el espíritu.



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